La Orden Ministerial no estará lista hasta después de Reyes: peligra el veto a los miembros natos de las Asambleas
Faltan los informes de la Abogacía de Estado y del TAD, que van a frenar parcialmente algunas de las promesas de Víctor Francos.

Casi un mes más tarde de lo prometido, y mucho menos revolucionaria de lo que aseguró el anterior secretario de Estado para el Deporte, Víctor Francos, está a punto de ver la luz la nueva Orden Ministerial que regulará las elecciones a las Federaciones. Ahora mismo está en el TAD, un trámite que es obligatorio y del que puede derivarse algo más de burocracia para hacer más modificaciones. En cualquier caso, para que esté lista para la firma de la ministra Pilar Alegría, falta más de una semana, siendo optimistas. Nunca antes del 7 de enero, como pronto, porque faltan dos informes: el del TAD y el de la Abogacía del Estado.
La gran cantidad de modificaciones que han solicitado instituciones y federaciones deportivas ha ralentizado un proceso que, en principio, cuando el exsecretario de Estado para el Deporte Víctor Francos lo anunció, parecía ágil y sencillo. Además, la situación política tampoco ha ayudado a mejorar los tiempos: la llegada de Pilar Alegría al frente de Deportes el 21 de noviembre, el respaldo inicial a Francos para después permitirle dimitir en lugar de cesarlo, y el nombramiento final José Manuel Uribes como presidente del CSD.
El caso es que la Orden Ministerial está en la fase final previa a su publicación. Con ella, pueden iniciarse todos los procesos electorales que están pendientes para elegir a los presidentes de cada una de las 66 federaciones españolas. El TAD tiene que dar su visto bueno, o poner las objeciones que considere y, después, estará en manos de la ministra su firma y posterior puesta en vigor. La idea inicial era que estuviera lista en la semana del 18 de diciembre.
En duda el veto a los miembros natos de las Asambleas
Uno de los puntos con los que más firmeza se manifestó Víctor Francos al anunciar la nueva orden ministerial fue el de abolir la condición de miembros natos de los presidentes de las Territoriales. "Eso no va cambiar, por mucho que lo propongan", explicaban fuentes del CSD durante el proceso de consultas.
Parece ser que la realidad ha atropellado a este argumento tan tajante. "Habrá posiciones intermedias", es el mensaje que lanzan ahora fuentes conocedoras del proceso.
El otro punto caliente de esta orden ministerial en lo que a las elecciones a la RFEF se refiere, está en la representación de los clubes profesionales de fútbol masculino. "No tiene sentido que con 40 clubes tuviéramos 20 y ahora, con 58, pasemos a 18 representantes, siendo los que aportan más del 50% del presupuesto de la RFEF". Tampoco está nada claro cómo va a terminar esta petición.
Las prisas por el fútbol
El problema más acuciante, como casi siempre, ha estado en la de fútbol. Dirigida por un presidente de la Gestora, Pedro Rocha, que decidió incumplir sus propios estatutos y no convocar elecciones tras la inhabilitación de Luis Rubiales. Fue, de hecho, el propio Rubiales el que le escogió como sucesor y le dejó en el cargo, quitándole del medio al resto de vicepresidentes. De acuerdo con el Gobierno, acordaron adelantar sus elecciones al primer trimestre de 2024 pero, hasta ahora, al no tener disponible la Orden Ministerial, se han mantenido estratégicamente en un perfil bajo extremo.
En cuanto esté disponible la Orden Ministerial es cuando se verá hasta qué punto pretenden cumplir su acuerdo de convocar elecciones cuanto antes. De momento, Pedro Rocha no sólo se ha atribuido el salario de su predecesor (sin haber sido votado todavía por nadie ni ser de hecho presidente), sino que también se ha quedado con sus competencias: en lo que lleva como presidente de la Gestora ha llevado a cabo labores que exceden con mucho el cometido del cargo que ocupa. Ha cerrado patrocinios, contratado directores deportivos, emprendido relaciones comerciales y profesionales a largo plazo y actuando, en definitiva, como lo que no es: presidente de la RFEF.
Lo que está claro es que la inminencia de la Orden Ministerial acerca de alguna forma la esperada regularización en la Federación de fútbol. Ahora falta por ver si el equipo que rodea a Pedro Rocha, que mantiene a importantes rubialistas en su equipo, como al cerebro jurídico de Luis Rubiales durante todo su mandato, Tomás González Cueto, que en la última Asamblea RFEF estuvo en primera fila en todo momento.
Especialistas muy capaces de prolongar el proceso electoral varios meses entorpeciendo burocráticamente cada uno de los pasos necesarios para que finalmente se vote y elija un equipo directivo legítimo para la RFEF. Mientras, los que están dentro, consiguen cada vez más legitimidad y apoyo "del sistema", además de ir preparando su posición electoral... desde la posición de privilegio de la RFEF, el asiento en el que Luis Rubiales dejó a Pedro Rocha como heredero.