24H LE MANS

La atleta que cronometró en Le Mans y cinco años después vivió la experiencia de su vida

Belén García compitió en salto de pértiga, trabajó en la empresa encargada de cronometrar las 24h de Le Mans y este fin de semana ha cumplido un sueño.

Belén Garcia, en su fin de semana de debut en las 24h de Le Mans. /360 Racing / Jakob Ebrey
Belén Garcia, en su fin de semana de debut en las 24h de Le Mans. 360 Racing / Jakob Ebrey
Sergio Lillo

Sergio Lillo

Le Mans.- La historia de Belén García (L'Ametlla del Vallés, Barcelona, 1999) es la de reinventarse cada poco tiempo. Es la de una mujer que no tiene miedo a cambiar de rumbo si es lo que toca y que está dispuesta a empezar de cero si la situación lo requiere. De las pistas de atletismo, a las de carreras de motor; del salto de pértiga a correr en el fin de semana del centenario de las 24h de Le Mans en el circuito de sus sueños, cinco años después de haber trabajado como cronometradora en la mítica prueba.

Criada en una familia donde su padre, José Luís, es un apasionado de la competición y ha competido en mil y una disciplinas diferentes, desde los circuitos a los rally raid, pasando por el Mundial de Rallies, Belén tuvo su primera moto con seis años. Pero no fue hasta tres más tarde que su vida cambió por completo camino de una comida familiar. Al pasar por un circuito de karting de Girona, su padre no se pudo resistir a darle el capricho y allí comenzó todo.

No obstante, ante la falta de presupuesto, sus pasos se centraron principalmente en el atletismo, donde llegó a ser quinta en salto con pértiga en el campeonato de Catalunya 2018 en la categoría sub-20 (3,15 metros). Pero, con la ilusión de avanzar en su otra pasión, debutó en karting con 15 años y fue sumando experiencias paso, poco a poco. 

Su estreno en coches grandes llegaría en 2019, cuando dio el salto a la Fórmula 4 española, convirtiéndose en su fin de semana de debut en la primera mujer en ganar una carrera de monoplazas FIA en Europa. Su evolución la llevó a decidir dar el paso a la W Series, el primer proyecto de competición 100% femenina como categoría soporte de la Fórmula 1, pero la pandemia canceló la segunda temporada y cortó su progresión.

Belén García, antes de subirse al Ligier LMP3 en Le Mans.
Belén García, antes de subirse al Ligier LMP3 en Le Mans.

Aun así, siguió llamando a diferentes puertas y logró disputar varias citas de la Formula Regional European Championship by Alpine, que le valió como preparación para su estreno, ahora sí, en 2021 en la W Series. Pero la falta de oportunidades más allá tras dos temporadas le llevó a cambiar de rumbo de nuevo y apostar por la resistencia, una disciplina cada vez más en auge y que vive el inicio de una nueva época dorada en el Mundial y las 24h de Le Mans.

Este fin de semana ha vivido una de las experiencia de su vida al estrenarse en el circuito de La Sarthe junto a las 24h de Le Mans, justo cinco años después de haber viajado a Francia con la empresa de su padre, Alkamel Systems (fundada cuando ella tenía apenas cuatro años), para trabajar en el cronometraje de la legendaria carrera.

Dentro de la categoría Road To Le Mans, que sirve de telonera para las 24h de Le Mans y donde también ha competido el multicampeón del mundo de motociclismo Valentino Rossi, García vivió una experiencia inolvidable al volante de un Ligier JS P320 LMP3, con el que llegó a rodar segunda en la segunda manga (finalmente ella y su compañero, Mark Richards, acabaron 17º, en la primera, y 13º, tras un Safety Car que dilapidó sus planes).

"Como experiencia, ha sido la hostia. Increíble, de verdad. Es algo que voy a recordar siempre. Es un circuito muy rápido, hay un montón de baches, cambios de asfalto y las sensaciones fueron una auténtica pasada", asegura en conversación con Relevo.

"Recuerdo que en 2018 trabajé durante las 24 horas en el equipo de cronometraje; se me quedó grabado el ambiente que había y lo diferente que era a cualquier otra carrera. Aquel año estuve revisando que todos los sistemas funcionaran bien y que todo saliera según lo previsto. Y ahora estar aquí al volante es un sueño de toda la vida".

El LIgier LMP3 de Belén Garcia, en Le Mans.
El LIgier LMP3 de Belén Garcia, en Le Mans.

García está combinando esta temporada en la Road to Le Mans (cinco citas) con sus estudios de Ingeniera Telemática, a lo que le llevó su experiencia como cronometradora en 2018, y reconoce que no le es nada sencillo compaginarlo todo, ya que la exigencia avanza en la carrera según pasan los meses.

"No se puede llevar bien, es imposible. La carrera te pide todo el tiempo del mundo y cuando tienes dos pasiones, dos cosas a lo que lo dedicas todo, encontrar el equilibrio y decidir a qué le dedicas más o menos tiempo es complicadísimo", apunta.

Pese a que compartió algunos fines de semana con la F1 en sus dos años en la W Series, reconoce que siempre tuvo los pies en el suelo y que el Gran Circo no estuvo en su punto de mira. "La Fórmula 1 no ha estado a mi alcance en ningún momento, porque el presupuesto que se necesita para llegar, para entrenar, para llegar preparado, pues se queda imposible. Aun así, he aprendido muchísimo y creo que era necesario para mí pasar por ese campeonato [la W Series], pero sabía que en algún momento se acabaría. Cuesta aceptarlo, saber que ha llegado el momento y que debes cambiar de rumbo. Pero ahora estoy muy contenta", afirma.

Por delante, el sueño de seguir dando pasos, de intentar no cambiar de rumbo y dedicarse profesionalmente a tiempo completo a las carreras, sin olvidar el plan B, el respaldo que sus estudios le están asegurando. El sueño: "Disputar las 24 horas de Le Mans algún día".