La WKA homenajea al empresario Nicolás Parrondo
La división para España y Portugal de la WKA quiso reconocer la labor altruista del hostelero entregándole un título honorífico.

La World Kickboxing & Karate Association (WKA) tomó un nuevo rumbo a finales de 2023. Antonio Ricobaldi llegó a la presidencia para España y Portugal con la intención de reflotar el trabajo en esos países y darle mayor visibilidad al organismo. En estos meses ha cerrado varios eventos para 2024 y a finales del pasado año volvió a realizar el Open Internacional que congregó a más 1.000 participantes. La edición de ese torneo en 2024 será en el mes de mayo.
El plano deportivo es importante, pero la labor social que quiere encabezar Ricobaldi, también. El presidente del organismo buscará implementar, en un futuro cercano, unos planes para ayudar a personas en riesgo de exclusión social a través de la WKA. "Siempre se habla de potenciar a luchadores, es importante, pero a veces hay gente que necesita un plus y no tienen capacidades para ser competidor. Nosotros intentaremos ayudar a esas personas y formarlas como entrenadores, árbitros u otras facetas que necesitamos centro del organismo", apuntó Ricobaldi en la rueda de prensa.
El plan de ayuda se presenta en el futuro cercano y dependerá, en gran medida, del éxito de los varios eventos que tiene en mente. Por el momento, la WKA busca marcar una pauta sobre la labor social y ahí entró en juego el empresario hostelero Nicolás Parrondo. A sus 71 años lleva 47 regentando 'Casa Parrondo', uno de los mejores restaurantes asturianos de la capital y desde el que lleva a cabo una importante labor social. Diariamente, el empresario da de comer alrededor de unas diez personas sin recursos que viven en la calle en la zona centro de Madrid. Su labor altruista es algo que se repite desde hace muchos años y que fue notable, sobre todo, en la pandemia. Por ello, la WKA quiso homenajearle.
"Estoy triste y alegre a la vez. Nadie se acuerda de los discapacitados (colectivo al que ayuda económicamente) o de la gente que duerme entre cartones en la Plaza Mayor", apuntó el empresario, quien cuenta con el restaurante que posee la factura, conocida, más alta de España desde el año 2018 (49.292 euros). Pese a ello, Parrondo siempre ha recordado sus orígenes humildes. "Tratar a un rico es muy fácil, lo difícil es ver al pobre que está pidiendo comida y darle un bocadillo, por ejemplo. Todos somos personas", concluyó el empresario, al que WKA le dio una réplica del Trofeo de la Península Ibérica a modo de homenaje.