Volkanovski llega ante Topuria invicto en el peso pluma
El campeón del peso pluma de UFC no ha perdido nunca en esa división. Ha cedido dos veces en el ligero y una en el welter al principio de su carrera.

El 2023 de Alexander Volkanovski no fue bueno. El australiano, de 35 años, se metió en la jaula en tres ocasiones y sólamente una vez pudo lograr el triunfo. Fue en el UFC 290, en julio, cuando pasó por encima de Yair Rodríguez, quien ostentaba en ese momento el cinturón interino de la división. La faja secundaria fue puesto en liza por la UFC al permitir a Volkanovski subir al peso ligero. Ahí se ha encontrado la mayor kryptonita de su carrera, Islam Makhachev.
Sin un rival apetecible en las 145 libras, Volkanovski quería retos y decidió ascender a las 155. El órdago era grande, ya que Makhachev está llamado a ser el sucesor de Khabib Nurmagomedov, con quien tiene una gran amistad al punto que se consideran como hermanos. Islam acababa de ganar el trono de The Eagle y lo defendió ante Volkanovski. El australiano perdió, pero lo hizo en una pelea ajustada en la que mereció mejor suerte.
Volkanovski habló claro desde el inicio. Esa misma noche, Yair había ganado la faja interina y debía ser su próximo rival, pero quería otra oportunidad con Makhachev. Tras la pelea de julio tuvo que pasar por el quirófano para solucionar una lesión en el codo, lo que echó por tierra la idea de revancha para 2023. Topuria apareció como un resorte y a la UFC le interesaba dar continuidad al pluma, pero todo cambió en octubre. Oliveira causó baja a diez días de enfrentarse al ruso y Volkanovski descolgó el teléfono. Fue arriesgado y la apuesta le salió mal al campeón del pluma. Fue noqueado.
El resumen numérico es malo: una victoria y dos derrotas, la segunda por KO. Fuera del mero dato, la realidad es bien diferente. Volkanovski sigue siendo uno de los mejores libra por libra de la empresa (UFC le coloca en el tercer puesto). Lo demostró en febrero y en julio. En septiembre poco se puede achacar debido a las circunstancias. Además, el dato que da esperanza al australiano y sus fans es bastante contundente. Nunca ha perdido en el peso pluma.
La primera derrota de su carrera fue en mayo de 2013 (cuarto enfrentamiento profesional que disputaba). Ese pleito lo disputó en el peso welter. Aunque ahora nos parezca una quimera por su tamaño (mide 1,68) fue así. De hecho, su debut en pluma no llegó hasta mayo de 2014. Tiene una buena explicación. Antes de dedicarse a las MMA, Volkanovski era luchador profesional de rugby. Su fisionomía era diferente por necesidad y tuvo que irse adaptando poco a poco. Cuando era profesional del oval rondaba los 100 kilos, tonelaje muy diferente de los 65,77 kg que debe dar como máximo este viernes en el pesaje oficial del UFC 298.