Álex Rins, ¿de dónde narices saliste?
El de Suzuki bate a Marc Márquez en una carrera igualadísima de la que Pecco Bagnaia sale como líder del Mundial.

No estaba para ganar, pero lo consiguió. Álex Rins parece a veces un Curro Romero de las motos, capaz de lo mejor y de lo peor. Y este domingo en Phillip Island salió el piloto brillante que lleva dentro. Desde la décima plaza de la parrilla de salida, el de Suzuki fue remontando hasta meterse de lleno en la pelea por los puestos de honor de una carrera en la que los siete primeros terminaron en 884 milésimas, y en la que ocuparon puestos de podio en algún momento el propio Rins, Marc Márquez, Pecco Bagnaia, Marco Bezzecchi, Jack Miller y Jorge Martín.
En una magistral defensa de última vuelta, Rins ganó. Y lo hizo ante un Márquez que empieza a parecerse mucho al de antes de la lesión. Los dos españoles se impusieron a Bagnaia, que no pudo poner la guinda a un gran día para sus intereses: el que era líder, Fabio Quartararo, cometió un error en la cuarta vuelta con el que se descolgó hasta el puesto 22, y que luego precipitó su caída al forzar más de la cuenta intentando remontar; y Aleix Espargaró no aguantó la pelea delantera por unos problemas con el control de tracción de su Aprilia de los que también se quejó su compañero de equipo, Maverick Viñales. Sea por el motivo que sea, lo cierto es que tanto el francés como el español han dejado el título muy bien encarrilado al italiano y a Ducati.
ÁLEX RINS
👏 Mis 'dieses'
El sábado estaba Álex comentando medio asustado lo rápido que había visto rodar a Marc Márquez cuando había ido detrás de él, y el domingo Marc debió justo pensar lo mismo de él. El primer día terminó decimosexto, en el tercer libre decimoséptimo, en el cuarto, en el que más se trabaja el ritmo de carrera, otra vez decimoséptimo, necesitó agarrarse como una garrapata a la rueda de Johann Zarco en la Q1, y en la Q2 sólo logró un discreto décimo puesto. ¿Y luego va y gana? Pura genialidad de un piloto que muchas veces sorprende y que, ojo, se ha llevado dos de sus cuatro victorias en MotoGP batiendo en un mano a mano al poderoso '93'.
PECCO BAGNAIA
😎 Me reafirmo
Lo pensaba y lo dije antes de este fin de semana en Australia: el líder de MotoGP era Fabio Quartararo, pero el favorito al título es Pecco Bagnaia. El italiano ha consolidado este domingo la mayor remontada de la historia de esta categoría, de los 91 puntos a los que se encontraba tras la décima carrera del año, la de Alemania, al +14 con el que cuenta ahora y que le permite tener opciones matemáticas de hacerse con el título de la clase reina el próximo domingo en Malasia. Y es que desde Jerez, allá por mayo, todo lo que ha hecho ha sido pelear por las victorias. Sólo errores de bulto como los de Le Mans, precisamente Alemania o Japón (tres caídas) han impedido que a estas horas no tenga ya el título en su bolsillo.
FABIO QUARTARARO
💬 Tengo un WhatsApp para ti…
No hay que negar la evidencia: Fabio Quartararo ha estado haciendo milagros con esta Yamaha, hasta que el frasco de las esencias ha empezado a secarse. Aunque muy poco se le puede reprochar: él solo ha sumado hasta ahora 219 puntos, mientras que el resto de pilotos de la marca (Franco Morbidelli, Darryn Binder, Andrea Dovizioso y su sustituto Cal Crutchlow) van por 64. Todos juntos. Es decir, más del triple. No es de extrañar que muchas veces el francés se desespere con este David contra Goliat que le ha tocado vivir ante Ducati. Aún así, es el campeón, y seguro que no se rendirá tan fácilmente.
MARC MÁRQUEZ
🤳 Mi fondo de pantalla
La sonrisa de Marc Márquez, que ha sido muy competitivo a lo largo de todo un fin de semana en el que, además de pilotar pensando en la competición, le ha tocado pilotar pensando en el desarrollo de su Honda. Segundo en la parrilla, segundo en la carrera peleando hasta el final por ganar y tirando de estrategia como sólo él y su equipo saben, con la apuesta al neumático blando trasero (fue el único) por su intuición de que iba a ser una carrera lenta. Y así fue. Su primer podio desde la victoria de Misano del 24 de octubre del año pasado, y una frase tras la carrera que es la mejor noticia que podría dar: "¡No hay dolor!".

¡ADELANTAMIENTOS!
📀 Mi 'bonus track'
Escribí hace unos días en Relevo que, pese a la igualdad que reflejaban los datos, el adelantamiento con estas MotoGP se estaba convirtiendo en una especie en vía de extinción. Phillip Island refrendó eso de la igualdad, desde esas 20 milésimas que separaron en la parrilla a Bagnaia (tercero), Aleix Espargaró (cuarto) y Quartararo (quinto), hasta la barbaridad de la carrera: los ocho primeros terminaron en 884 milésimas, y para los registros quedó el segundo top 10 más ajustado de la historia, sólo mejorado por el de la segunda carrera de Qatar de 2021. Y Phillip Island me cerró también un poco la boca, porque adelantamientos vimos, y muchos. Aunque mucho me temo que va a ser más una excepción que la regla.