Jorge Prado, campeón del mundo de motocross con 22 años: "Me he quitado un peso de encima"
El joven piloto español atiende a Relevo tras hacer historia en el mundial de MXGP 12 años después de que su familia cambiase para siempre su vida por perseguir su sueño.

Que con tan solo 22 años Jorge Prado (Lugo, 2001) hable de quitarse un peso de encima tras proclamarse por primera vez campeón del mundo absoluto de motocross es más que significativo. Deja entrever las expectativas que ha despertado en la afición, las marcas y su entorno desde que era un niño de mofletes sonrosados y mirada dulce. Doce años después de que su familia, en mitad de la crisis económica que castigaba a media Europa, apostase todo para intentar cumplir su sueño, este se ha hecho realidad.
Es el cuarto título mundial que el joven gallego atesora bajo el brazo recién entrado en la veintena (junto al de 65 cc en 2011 y dos de MX2, en 2018 y 2019), pero tiene varios significados especiales. Porque confirma que aquella decisión de Jesús y Cristina -y el visto bueno de la pequeña Cecilia- fue acertada. Porque es la recompensa a años de dedicación y trabajo duro en diferentes rincones de Europa. Porque es el primer español en lograrlo. Porque es histórico y servirá de inspiración a tantos y tantas.
Prado atiende a Relevo desde su casa en Roma, enfundado en una camiseta técnica de Red Bull, su patrocinador, y una gorra del equipo GasGas. Sonríe. Mucho. Y recuerda el camino que ha andado hasta este momento, y sueña con lo que puede llegar a conseguir en una carrera deportiva que, en el fondo, no acaba más que empezar.
Eres campeón del mundo absoluto de motocross, no sé si ya lo has procesado o sigues en la nube...
La verdad es que ahora creo que sí que puedo creerme que soy campeón del mundo. Ayer [lunes] por la mañana cuando me levanté después de la carrera del domingo tuve un rato que no sabía si tenía que competir, si era ya campeón del mundo… estaba un poco perdido. Pero ahora sí que lo puedo disfrutar. Ha sido un fin de semana increíble para mí.
Después de tantos años peleando por ello, ¿el fin de semana ha sido como te habías imaginado?
Yo creo que era complicado imaginar un fin de semana tan bueno como el que tuve. Sí que es verdad que tenía las expectativas de poder hacer una buena carrera y hacerme con el campeonato este mismo fin de semana. Tuve un buen sábado en un circuito súper complicado que me hizo aumentar la ventaja y después, el domingo, tuve dos grandes salidas y logré ganar la primera manga, lo que me dio el título. Fue increíble. Tener a toda la familia, a mis amigos cerca... fue muy bonito. Un día que recordaré el resto de mi vida.
Vamos a repasar el fin de semana. ¿Cómo se afronta llegar a la penúltima cita del año con opciones de coronarte? ¿Cambiaste en algo tu rutina?
En Turquía las opciones de ganar eran casi cero. Había, pero mi rival tendría que prácticamente no haber competido y yo haber ganado todo. Fue un fin de semana complicado, sobre todo por los fallos mecánicos que hicieron que Febvre se me acercarse más en la general después. Sabía que quería llegar fuerte para Italia. Estuve entrenando bien, pero también tuve tiempo para relajarme, cargar pilas, y llegar lo más fresco posible a Maggiora y así afrontar el penúltimo gran premio de la mejor forma posible. No me sentí presionado, aunque antes de la primera manga sí sentí esos nervios. Una vez que me subí a la moto tenía claro cuál era mi plan, lo ejecuté a la perfección y todo salió como esperaba (risas).
Este fin de semana te acompañó más gente de la habitual, ¿qué te hicieron sentir?
Si, vinieron mis abuelos, mis amigos de Lugo y también amigos muy cercanos. Fue un fin de semana especial. Sí que es verdad que el día de la carrera estuve súper concentrado. Intenté aislarme un poco y concentrarme bien porque para mí lo más importante era mantenerme tranquilo para conseguir el título. Pero fue increíble poder celebrarlo con todos. Sin palabras…
"Crucé la meta y no sabía que había ganado el Mundial. Fue muy bonita la sensación de no esperártelo y, de repente, ser campeón"
Campeón del mundo de MXGPEn esa primera carrera del domingo, tu máximo rival abandonó, ¿te lo llegaron a decir?
No sabía nada. Salí primero y mi objetivo era ganar la manga. En ningún momento supe que se había retirado por fallo mecánico. De hecho, crucé la línea de meta y no sabía que había ganado el Mundial hasta que vi a la gente a mi lado porque estaba tan concentrado que no me dio ni tiempo a leer la pizarra, ni a pensar en el Mundial, sino solo en la carrera. Fue bastante bonito la sensación de no esperarte nada y de repente, campeón del mundo.
¿Qué te pasó por la cabeza en ese momento?
Pues… muchas emociones. Al final, son muchos años entrenando, temporadas en las que te ves con muchas posibilidades de lograr el título, pero en las que por alguna lesión o por circunstancias que están fuera de tu control no llegas a cumplir ese objetivo, ese sueño. Este año ha sido una temporada tan buena, increíble, en la que me he sentido bien y he disfrutado de cada carrera, los entrenamientos, cuando me levanto cada día con la motivación por las nubes de rendir al máximo… todo ese sacrificio, la disciplina que hay que tener para lograr algo así, se ha visto recompensado y la verdad es que también te quitas un peso de encima. Son tantos meses con esa presión, ya que llevo liderando el Mundial desde la primera carrera, que no quería fallar, quería asegurar el título cuando antes… al final te van desgastando y por fin me he quitado ese peso de encima.
Al final, siempre has ido generando expectativas desde bien pequeño, ¿te echaba todo ello un poco más de peso sobre las espaldas?
Sí, las últimas temporadas fueron complicadas. Estuve luchando todos los años por el mundial, pero al final por una lesión, por la COVID-19 o por otras cosas no pude llegar a completar el objetivo. Pasan los años y tú quieres ganar. Este año es mi año. Se juntó todo, buena salud durante toda la temporada, me he encontrado mucho mejor con la moto después de las modificaciones de la pretemporada, también físicamente… he gestionado muy bien la presión desde la primera carrera. Así que se me puso todo de cara y lo pude aprovechar al máximo.
Una vez te das cuenta de que eres campeón lanzaste la moto al suelo y luego le diste unos golpecitos cariñosos, ¿qué había detrás de todo ello?
También un poco de rabia, ¿no? De no haberlo conseguido antes pero por fin conseguirlo y que ese sueño se haga realidad. Por fin tengo lo que tanto quería, llevaba muchos años esperándolo. Como piloto de motocross el sueño es ser campeón de la categoría de MXGP, de la categoría reina, y por fin lo logro. Te salen todas las emociones y es un momento también histórico para todo el motocross español siendo el primero en ganar en la categoría reina… increíble (risas).

A veces la palabra histórico o historia se pronuncia con facilidad, pero lo tuyo este año encaja perfectamente, ¿qué implica para ti ser el primer español en lograr reinar en lo más alto del motocross mundial?
Pues para mí es el sueño que llevo persiguiendo durante toda mi vida. Después, ser el primer español en lograr un triunfo así me hace sentir muy orgulloso. Creo que para el motocross español va a ser algo super importante. Los jóvenes pueden llegar a soñar con ser campeones del mundo, ya que antes, al no tener ningún referente luchando por ello en la máxima categoría era más complicado llegar a soñar eso. Y ahora les hago ver que es posible, que puedes ser español y ganar en lo más alto del motocross también, que es lo que faltaba. Creo que va a ayudar mucho.
"Me acuerdo de todas las personas que llevo a mi lado durante toda mi vida; hay mucho sacrificio detrás de todo esto"
Campeón del mundo de MXGP¿Si echas la vista atrás, de quién o de qué te acuerdas especialmente en estos momentos?
De todas las personas que llevo a mi lado durante toda mi carrera deportiva, durante toda mi vida, apoyándome. Al final hay mucho sacrificio detrás de todo esto, hay muchas horas de entrenamiento, muchas horas de hablar conmigo mismo, de motivarme y no dejarme caer en los pensamientos negativos y seguir empujando hacia delante, perseguir ese sueño y no mirar hacia atrás. Sobre todo, me acuerdo de todo el esfuerzo que hago día tras día para algún día llegar a ser campeón del mundo, que ha dado sus frutos, es súper bonito y esa recompensa lo vale todo.
Después de estos 12 años fuera de España, con los sacrificios que han hecho tus padres y tu hermana, ese sueño por el que habéis luchado se ha cumplido, ¿cuánto ha merecido la pena el viaje hasta este momento?
Sabíamos que desde un principio era super importante irnos a Bélgica si algún día yo quería luchar por un título mundial. Doce años ya… ¡ha pasado mucho! Después de Bélgica me vine a Italia y aquí conseguí los dos títulos mundiales de MX2. Los últimos años he seguido aquí en Italia hasta hoy. Fue un sacrificio de toda la familia, mío personal también, porque a Italia llegué solo con mi padre para luchar día tras día… y que se haga realidad tu sueño es increíble. En los momentos malos también tienes a tu familia que te apoya y esto es fundamental para un deportista, ese apoyo incondicional.
¿Cuánto ha cambiado Jorge por dentro desde que cogiste aquel primer avión a Bélgica con 10 años?
Sigo siendo el mismo. Es decir, al final me levanto todos los días con la misma pasión, que es el motocross, lo disfruto cada vez más. Sigo siendo súper disciplinado y es por eso que he logrado ser campeón del mundo, gracias al trabajo duro y la constancia de dar siempre le 100% en los entrenamientos. Por fin veo la recompensa de todo ese esfuerzo de todos estos años.
¿Cambiarías algo de todo este viaje?
La verdad es que no. Creo que hice en cada momento lo que creía que era lo mejor para mí. Si miro para atrás, puedo estar orgulloso.
¿Hubo algún momento que dudases de si llegaría a ser factible cumplir este sueño?
Siempre pensé en positivo. Siempre pensé que algún día, si se diera bien la cosa, podría ser campeón del mundo. Pero nunca lo sabes con certeza, porque no hay muchos campeones del mundo y hay tantas cosas que pueden suceder, que muchas veces están fuera de mi alcance. Estas últimas semanas llegué a pensar 'imagínate que ahora me lesionó y por cualquier motivo no puedo hacerme con el título y a lo mejor no hay otro momento en el que esté en disposición de hacerlo'... ¡jolín, se te pasan tantas cosas por la cabeza que...! Pero al final, digo una cosa, muchas veces puedes hacer lo mismo que haces en un año y que no se dé y luego que llegue otro año y sí se dé. Este año es mi año, y ya está. Hice todo lo correcto, las cosas han salido y hay que disfrutarlo porque no todos los años son así.
¿Dónde crees que ha estado la clave a nivel deportivo?
Yo creo que el año pasado sufrí muchísimo con la moto y creo que el equipo me escuchó bien y pudimos mejorar de cara a esta temporada. Creo que esa fue la mayor diferencia, poder rodar cómodo en la moto. Además la preparación física fue mejor, hicimos un pequeño cambio que ha estado funcionando. Un poco la combinación de todo ha hecho que este año sea imbatible (risas).
¿Cuánto hubo que cambiar la moto de un año a otro?
Pues mucho, hubo que cambiar mucho. Era una moto que no era competitiva y tuvimos que cambiarla. Aún tenemos que mejorar mucho, pero creo que vamos por la línea correcta y creo que tenemos una base que me hace sentir bastante cómodo. Además, en lo físico hemos hecho un gran programa este año, hemos dado con la clave y espero que siga funcionando para la próxima temporada.
Te hicimos esta pregunta hace unos meses : imagínate que estuvieras al final de tu trayectoria deportiva, con 30 y muchos años, ¿qué te gustaría haber conseguido en ese momento? ¿Ha cambiado tu respuesta?
Mi sueño ha sido siempre ser campeón del mundo de la categoría máxima, ya lo he cumplido, pero para mí lo más importante es seguir disfrutando del deporte. Es que a mí me encanta rodar y andar en moto. Si puedo seguir haciéndolo y ganando, eso es lo que quiero, que pueda seguir el sueño. Es mi forma de vida y no me puedo imaginar estar sin andar en moto y sin dar mi vida por el motocross.
Y ahora, ¿hacia dónde mira Jorge Prado, qué horizontes hay por conquistar?
Bueno… ahora mismo terminar la temporada, disfrutar del título y ponernos a trabajar duro para el próximo año. Intentar hacer lo mismo y repetir el año que viene, disfrutando de las carreras y de los entrenamientos. Y poco más. Por ahora, seguir en la misma línea.
EE UU es un destino que siempre aparece en el horizonte, pero no sé si es algo que sigues teniendo en mente, ¿o ya no?
A corto plazo, estoy bastante focalizado en MXGP. Pero quién sabe en un futuro. Si que es verdad que para tomar una decisión tendría que volver a probar y ver si es algo que me interesa o no. Sin antes probar, es complicado tomar una decisión. Pero puede ser algo interesante de cara a un futuro.
"Llegué a pensar 'imagínate que ahora me lesionó y por cualquier motivo no puedo hacerme con el título y a lo mejor no hay otro momento en el que esté en disposición de hacerlo"
Campeón del mundo de MXGPAlgunos pilotos de motocross han dado un paso hacia los rallies. GasGas tiene un proyecto en el Dakar, ¿es algo que te gustaría llegar a probar?
Es que… es complicado para mí hablar del Dakar porque es otra disciplina completamente diferente, es como si me dijeras que si me cambiaría al Trial, casi. Sí que es verdad que las motos se parecen un poco más a las de motocross, más el tema de la navegación, pero no lo veo… por ahora. Por ahora no es un proyecto que me atraiga. A mí me gusta el motocross y creo que el Dakar también tiene un punto de mucho riesgo. Es otra disciplina y por ahora no me atrae.
Ahora eres el ejemplo para muchos chavales que sueñan con seguir tus pasos, ¿qué les dirías?
Lo más importante es disfrutar de lo que uno hace. Yo empecé porque era mi deporte favorito y es por eso que lo sigo disfrutando. Me levanto todos los días pensando en disfrutar de lo que hago. Y creo que eso es fundamental para llegar algún día a ser campeón del mundo, aparte de la disciplina y el entrenamiento. Las cosas no vienen solas y hay que trabajarlas muy, muy duro. Y si quieres ser mejor que los además tendrás que trabajar más que los demás. Si tienes un sueño, hay que perseguirlo y no parar hasta lograrlo.