Álex Rins se hace gigante en el Circuito de las Américas
En una carrera marcada por las caídas, nueve en total, incluida la de Pecco Bagnaia, el catalán se coronó y coronó a la deprimida Honda.

Circuito de las Américas (Estados Unidos)-. Hay que decirlo como es: para los intereses relacionados con la emoción (a largo plazo) del campeonato, el resultado de la prueba estadounidense ha sido buenísimo. Esta vez no ha ganado una Ducati, lo ha hecho una Honda, que pasa por ser la peor moto de la parrilla. Y el hombre fuerte de MotoGP (habrá que medirle del todo cuando regresen Marc Márquez y Enea Bastianini) falló por segunda vez consecutiva, lo que evita que el campeonato empiece a oler a acabado. Sí, es muy pronto, pero vista la exhibición del sábado, parecía que Pecco Bagnaia iba a repetir con solvencia el domingo y a salir de Austin como líder sólido y favorito absoluto.
Pero no. El Circuito de las Américas dejó como triunfador inesperado a Álex Rins, don Álex Rins. Segundo en la parrilla, segundo en el sprint y primero en la carrera. Con dos pruebas de ritmo altísimo. La quinta victoria en MotoGP de Alex que, ojo, se ha llevado tres de las últimas seis disputadas (centrémonos en los domingos): Australia y Valencia 2022 y ahora Estados Unidos 2023. Y dando aire a su marca, Honda, que precisamente no había apostado por él. Porque los del ala dorada no ganaban desde Misano en 2021, en un día en el que hicieron un doblete con Marc Márquez y Pol Espargaró (y, sí, también porque delante falló Bagnaia, que va a terminar siendo el ídolo de HRC).
Se esperaba una carrera tensa, pero esta sobre todo fue accidentada, una auténtica prueba de supervivencia que dejó otras dos sonrisas. Una, la de Luca Marini, el hermano de Valentino Rossi, que se estrenó en un podio quince días después de ver desde fuera cómo se coronaba su compañero de equipo, Marco Bezzecchi, ganando en Argentina. Y después Fabio Quartararo, que terminó con un discurso depresivo el sábado y respiró aliviado el domingo. No es que su carrera elimine sus dudas y sus lamentos sobre la Yamaha, pero por lo menos el francés recibió una alegría. Dos sonrisas más, y una tercera a medias, la de Bezzecchi, que sólo fue sexto, pero que en un complicado fin de semana pudo no sólo salvar si no consolidar su liderato.
ÁLEX RINS
Mis dieses
Mis 'cienes', tendría que decir, porque los dieses ya los tuvo el sábado. Estuvo impresionante y confirmó por qué le había salido una sonrisa el jueves cuando saltó a la pista tejana (en bici). Álex disfruta en este trazado y ni siquiera la Honda le quitó esa sensación, al revés, él supo poner eso que le falta a la moto para parecer inalcanzable cuando Bagnaia desapareció de la escena. Porque su ritmo fue muy alto, con récord de la pista incluido, un paso que fue capaz de aumentar cuando por detrás parecía que Marini quería ir a por él. El único 'pero' es que, con esta Honda, es imposible predecir si el barcelonés ha encontrado algo o si esto que se ha visto este fin de semana es cosa del Circuito de las Américas y si a partir de Jerez le va a tocar volver al sitio en el que estaba. Aunque eso, por ahora, da igual: a Rins le toca disfrutar lo logrado, que es mucho.
PECCO BAGNAIA
Me ha hecho cambiar de opinión
Reconozco que pensaba que el italiano había aprendido de los muchos fallos que cometió a lo largo de 2022, esos que le llevaron a quedarse a 91 puntos de Fabio Quartararo y que le obligaron a protagonizar una remontada histórica para ser campeón. Ese Bagnaia con esta Ducati parecían un combo imbatible. Tendrían que serlo. Pero al italiano le ha dado por fallar y dejar de parecer ese chico tranquilo y cerebral, a veces demasiado tranquilo para llevar sobre sus hombros la pesada carga del número 1, acostumbrados a los excesos de gente como Valentino Rossi o Marc Márquez. En sus manos está no convertir los de los dos últimos domingos en algo habitual, pero tras tres carreras ha generado unas dudas que no me esperaba, y que no se esperaba casi nadie en el paddock.
EL CIRCUITO DE LAS AMÉRICAS
Hay runrún...
No fue bueno que saliésemos de Portugal hablando de problemas de seguridad del circuito (sobre todo por las consecuencias del accidente de Pol Espargaró por la defectuosa grava y por la falta de un airfence) y no es bueno que nos vayamos de Norteamérica clamando contra un asfalto que no cumple ni de lejos un estándar mínimo de calidad. El Circuito de las Américas fue un quebradero de cabeza para pilotos y equipos de todas las categorías, aunque más en los que trabajan con las motos más grandes y más potentes. Cuatro tipos de asfalto, rajas, zonas sin agarre y muchos baches que llevaron al límite a los pilotos, que tenían que vivir con un mapa mental para ver dónde estaban las trampas.
MAVERICK VIÑALES
Tengo un WhatsApp para ti...
Estabas muy confiado tras los entrenamientos del viernes, consciente de que tenías uno de los mejores ritmos de la parrilla, sin quejarte demasiado de cómo estaba el circuito (en contraposición, por ejemplo, a tu compañero Aleix Espargaró). No te salió demasiado bien el entrenamiento oficial y sólo te clasificaste octavo. Pero tanto en el sprint como en la carrera empeoraste esto por tus malas salidas. Dos. La del sábado te llevó más allá de los quince primeros y ya te quedaste encajonado y sin posibilidad de conseguir nada interesante en una prueba en la que el arranque es crucial. Y la del domingo volvió a dejarte atrás y volvió a dejarte sin opciones de conseguir algo importante. Porque incluso con eso fuiste capaz de terminar cuarto, rodando al final de la carrera más rápido que nadie, o muy a la par de Rins. Pero si quieres pelear por ganar el Mundial no puedes tirar a la basura tus opciones con un error en un 'arte' muy importante, que ya te trajo de cabeza cuando eras piloto de Yamaha.
SOBRARON PUNTOS
Mi bonus track
Trece pilotos cruzaron la meta. Nueve se fueron al suelo. Y tuvimos caídas de todos los colores. Para empezar Jorge Martín se llevó puesto a Alex Márquez, justo Martín, que se había quejado con dureza del fallo de Marc Márquez (el hermano de Alex) en Portugal. Con razón, ¿eh? Pero luego estas cosas terminan pasando. Y, a partir de ahí, Aleix Espargaró con un problema en el dispositivo trasero de bloqueo de suspensión (estos tres contaban y mucho para la carrera), Jack Miller cuando era tercero, Bagnaia cuando lideraba, y tras estos Joan Mir, Brad Binder, Takaaki Nakagami y Stefan Bradl. Así que quedaron puntos por repartir, e incluso Binder sumó tres al poder reincorporarse a la prueba. Es que hasta Jonas Folger, el sustituto de Pol Espargaró, se metió cuatro en el bolsillo, y eso que venía sin ritmo, evidenciado esto por la distancia a la que terminó del undécimo, Michele Pirro: más de 35 segundos sin que mediase incidente alguno.