La victoria que pudo ser y no fue de Marc Márquez (según Martín y Bagnaia)
El 93 cometió un error justo pasado el ecuador de la carrera de Tailandia, cuando estaba en plena tarea de ataque a Bagnaia.

Circuito de Buriram (Tailandia)-. "Él era más fuerte que yo, totalmente, pero sabía lo importante que era finalizar por delante de todos para sacar más puntos. Nueve habrían sido fantásticos, pero cinco están bien". Marc Márquez falló en la carrera de Tailandia, y se fue al suelo, con sus dos rivales, el que tenía por delante, Pecco Bagnaia, el que pronunció las palabras que abren este texto, y el que tenía por detrás, Jorge Martín, reconociendo que este domingo era superior. "De no haberse caído Marc yo creo que hubiera ganado Marc. Le veía más fuerte, que tenía algo más que Pecco", reconocía el líder de MotoGP.
Y, no, no es fácil que los rivales acepten tan claramente, que hay otro que está por encima, o ya traspasando otro límite, que acepten que la moto que ellos llevan es superior. "Creo que este fin de semana la 23 era inferior a la 24, la verdad", nos decía Martín en referencia a la comparativa entre el modelo de este año de la Ducati que los dos primeros de la general llevan, y el que usa Marc, el prototipo del curso anterior. "No sé en el balance de todas las vueltas, pero en las rectas Marc perdía bastante, creo que una décima y media o dos por vuelta. Creo que ha sufrido bastante ahí, pero igualmente pienso que era capaz de pasar a Pecco. Así que igual en vez de perder cinco puntos habría perdido cuatro".
Porque el factor Márquez, o su caída, influyó, aunque eso ya obliga a entrar en el poco productivo terreno de las especulaciones. "Los humanos cometemos errores y hoy me ha tocado a mí", nos decía un Márquez con gesto serio. "La velocidad estaba y estábamos planteando la carrera correctamente, pero ha habido falta de paciencia en ese tramo, porque aún quedaban 13 vueltas y estaba siendo el más rápido en pista. La estrategia de carrera era hacer la goma, porque detrás de Bagnaia se me calentaba mucho el neumático de delante, y no le podía adelantar. Cuando llegaba, hacía un intento, lo tenía que enfriar y otra vez igual. Y en el segundo intento he decidido insistir en esa vuelta porque me encontraba rápido. Y, nada. Un grado más de inclinación en esa curva me ha hecho caer".
Y es que, sorprendentemente, esta vez Márquez no hizo bien lo que mejor suele hacer, que es plantear las carreras, algo que siempre se le ha dado bien y que ahora es capaz de explotar aún mejor por la experiencia que tiene ya acumulada. "Hoy no he atacado bien. No es lo mismo un ataque de última vuelta que uno de mitad de carrera. Hoy atacaba a medio gas, no ha sido como el de Martín en Australia de última vuelta, porque era el adelantamiento decisivo. Aquí intuía que tendría muchas más oportunidades, porque tenía la velocidad, pero no ha podido ser", resumía sobre sus intentos frustrados de rebasar a Bagnaia para empezar a construir la que habría sido su cuarta victoria del año, esto en los últimos siete grandes premios. "Todas las caídas dan rabia, pero hay que aprender de ellas", decía escuetamente a Relevo sobre si le había escocido más este fallo por perder una opción de ganar.
"Todo el mundo había tenido sustos menos yo. Y mi susto ha sido la caída, y porque estaba el piano, si no yo creo que la levanto. El agua tiene estas cosas, que parece que tienes todo controlado. El warm up había ido muy bien, en agua me estaba sintiendo bien, pero en un momento…". Este incidente cambió un poco la fisonomía de la prueba, porque dejó el terreno libre a Bagnaia para lograr su noveno triunfo del año, sin la tensión de tener que lidiar con un hueso tan duro de roer como es Márquez, aunque con todo lo que estaba en juego, el italiano plantó cara asumiendo ciertos riesgos a los ataques de su rival. "Es lo que le toca. Tiene que arriesgar. Es el que va por detrás y si quiere recortar puntos, es lo que le toca", opinaba sobre esto.
En cualquier caso, este Gran Premio de Tailandia ha sido el primero en el que el 93 ha verbalizado sentirse en inferioridad técnica con respecto a las Ducati 2024, como reconocía Martín, algo que llegaba, sobre todo, por la necesidad de usar durante más tiempo el dispositivo que baja la moto en su parte trasera para favorecer las aceleraciones (que en la 24 bajo unos milímetros más que en la 23). Aunque esta diferencia este domingo había quedado reducida por la lluvia.
"Hoy con mi moto se podía ganar. Así que es suficiente. Seguiré con la misma mentalidad en Malasia y Valencia. Y a partir de ahí ya tendré las últimas evoluciones. Pero tampoco significa que te vayas a subir y vayas más rápido. Todas las motos tienen sus pros y sus contras", concluía el piloto español que ya sí, matemáticamente, no tiene opciones de ser campeón del mundo de MotoGP en este su primer año con su nueva marca.