ENTREVISTA | VINTAGE

Carlos Checa y una carrera deportiva luchando con el "miedo": "Ese trauma se queda, se enciende una alarma y no se apaga"

El catalán atendió a Relevo durante el Gran Premio de Aragón donde hizo un repaso de su carrera deportiva.

Carlos Checa en su época con Ducati. /Ducati
Carlos Checa en su época con Ducati. Ducati
Raquel Jiménez

Raquel Jiménez

Carlos Checa (Sant Fruitós de Bages, 1972) es de esas personas que pese a haber dejado de lado su pasión por la competición, sigue ligado al 100% al paddock de MotoGP. Combinándolo con sus labores como comentarista de DAZN, donde el catalán ya es un habitual y sus 'chistes' una tradición. Precisamente ese mundo que tanto le dio pero que también estuvo a punto de quitarle la vida.

El que fuera uno de los pilotos más queridos en los 90 estuvo presente en el pasado Gran Premio de Aragón, donde pudo seguir de cerca el dominio de Ducati, precisamente la marca con la que consiguió hacer historia como el primer español en ganar un título en WSBK. En el trazado maño atendió a Relevo e hizo un repaso por su carrera deportiva. Una montaña rusa, cuanto menos.

Toda una vida en el paddock...

Sí, la verdad es que es como una segunda familia. Llevo aquí desde el '93, que empecé mi primera carrera en el circuito de Cataluña como invitado en 125 cc. Pero al final el paddock, la gente sigue siendo la misma. En los últimos años ya estoy desde el punto más de periodista, que también te da otra visión completamente diferente a cuando eres piloto, incluso te ayuda a valorar un poco más, lo que has hecho en el pasado. Pero al final todo sigue igual, la gente, los ingenieros, aunque el deporte ha evolucionado muchísimo en todas las áreas y yo encantado de seguir aquí pudiendo ver de cerca esa evolución.

"Yo creo que no decidí dedicarme a las motos, fue algo que me atrapó"

Carlos Checa Ex piloto de MotoGP

¿Cuándo estás disfrutando más, en tu época de piloto o ahora viendo «los toros desde la barrera»?

La verdad es que intento pasármelo siempre bien, haciendo lo que sea. Competir es divertido, pero también es muy estresante, es un reto impresionante. Para mí fue un sueño poder llegar aquí, poder ganar y estar compitiendo al máximo nivel, pero también es muy exigente. Tienes tantas ganas de hacerlo que lo compensa todo, y es una emoción que la tienes un tiempo. Ahora obviamente no me subiría en una moto, ni competiría, de hecho, ya no me gusta competir en nada, me gusta gozar un poco de las actividades, sin competir. Y ahora es menos emocionante lo que hago, pero me continúa apasionando y me gusta vivirlo desde otro prisma. Pero la intensidad y la vivacidad que tienes de piloto, encima de una moto, compitiendo, es algo que probablemente sea irrepetible.

¿En qué momento decidiste que tu vida tenía que estar ligada a las motos?

Yo creo que no lo decidí, que fue algo que me atrapó. Vas haciendo, te vas divirtiendo con la moto, haces una carrera… y llega un día que te ves en el campeonato del mundo. La suerte que yo tuve es que fui viviendo cada etapa como única, sin pensar en más allá, y esto me llevó arriba. Realmente, cuando empecé a ir en moto es porque me gustaba, no tenía ningún objetivo final, disfrutaba cada día de lo que hacía y era un poco inconsciente de donde podía llegar. Me fui encontrando poco a poco y, obviamente, ya cuando hice la primera carrera en el mundial como wild card en 125 cc, me fue muy bien, ahí ya te das cuenta de que era una realidad.

Carlos Checa con Mick Doohan y Max Biaggi.  Reuters
Carlos Checa con Mick Doohan y Max Biaggi. Reuters

Todo ese camino valió la pena cuando conseguiste esa primera victoria, ¿cómo la recuerdas?

Fue una victoria muy trabajada y muy, muy esperada, también, porque llegué a 500 cc y en seguida estuve delante en poco tiempo, pero me caí. Y después claro, volver al mismo escenario, sabíamos que teníamos las posibilidades de hacerlo otra vez pero venía de una caída y para mí era muy importante no cometer ese error otra vez. Así que tuve que convivir con esa presión y aprender a gestionarla. Lo conseguí y pude ganar. La verdad que fue un día muy especial porque mi primera carrera fue en el Circuito de Cataluña en el Mundial y mi primera victoria en el mismo escenario, en el circuito de casa. Era un día en el que estaba el Rey, estaba presidiendo Puyol, estaban las máximas representaciones a nivel político. Y encima, carrera de casa con todos los amigos del pueblo, la familia… Es algo imborrable, un recuerdo que queda grabado en la mente y en la retina.

¿Lo celebraste de una manera especial?

Simplemente la satisfacción de ganar y con los amigos. Yo creo que en esa victoria estaba en una nube y baje de ella al cabo de una semana. Es que era el sueño que tenías hace algunos años y eras tú el que estabas ahí, es algo único que te puede pasar en la vida. Para mí, algo muy bonito.

"Como piloto se quedó algo en ese accidente, pero como persona algo creció"

Carlos Checa Ex piloto de MotoGP

Aún así tu carrera deportiva ha tenido de todo, tanto buenos, como malos momentos. El peor probablemente fue esa lesión que tuviste y por la que llegaron a temer por tu vida.

Los momentos malos son los que te enseñan más, es cuando tienes que socavar ese más allá que muchas veces pasas por automático. Está claro que como piloto se quedó algo en ese accidente, pero como persona algo creció. Y no fue nada fácil, volví pronto, fue una experiencia que me costó igual más de un año volver a ser el mismo, a nivel de gestión de emociones, de miedos. Ahí descubres un poco el miedo porque el miedo no te deja volver a subirte y hacer lo que hacías con la moto. Pero no solo con la moto, también con la bici o también tirándote de paracaídas. Tenía miedo a todo y eso es algo que hay que ir reeducando porque si no eres libre de mente es imposible poder actuar. De no haber sucedido no se donde hubiera llegado porque estaba segundo en el mundial detrás de Doohan, estaba en mi mejor momento y eso fue un parón. Pero personalmente también una experiencia.

¿Cómo le explicas a cualquier mortal que después de todo fuiste capaz de subirte nuevamente a una moto?

Fue un poco precipitado. Porque el problema no fue la caída, sino la consecuencia de la caída. Se me empezaron a formar coágulos, me empecé a quedar sin respiración, perdí la visión, la movilidad… Los coágulos, por suerte, se deshicieron después y esto me permitió volver un poco, pero ese trauma se queda, ahí se enciende una alarma y no se apaga.

MotoGP
MotoGP

Ahí voy, ¿cómo se supera ese trauma?

Obviamente yo corrí con miedo esas carreras que volví. Incluso en Australia tuve que dejarla, no pude competir porque me caí al final de la recta y me quedé paralizado, sin poder volver a subirme a la moto. Y después terminé la temporada sin pilas, se me agotaron, así que ese invierno me costó.

¿Crees que sin esa lesión hubiese llegado ese ansiado título?

Al final eso nunca se sabrá. Yo creo que el año 2000 estaba líder del mundial con Roberts, era un buen año para ganar, pero ahí pasó lo mismo, la presión y la energía hicieron que me fuera disipando. Yo creo que aún arrastraba un poco de laguna, el pasado y a lo mejor no tuve la capacidad mental de ser fuerte hasta el final. Aquello me debilitó un poco y no pude estar a la altura. Pero creo que ese era un año para ganarlo perfectamente, porque teníamos un rival que éramos capaces de gestionar y también teníamos una moto que estaba bastante en el sitio. Era mi año, pero no lo pude concretar.

Carlos Checa con Ducati.  WSBK
Carlos Checa con Ducati. WSBK

¿De qué rival es del que más has aprendido?

Bueno un poco de todos. De Valentino (Rossi) cuando llegó a Yamaha, creo que nos dio una lección a todos. De Biaggi, también. De Capirossi, de Melandri, también de Alberto Puig. Sito Pons… También creo que Sito Pons, a pesar de nuestras diferencias, a lo mejor en algunos aspectos es una persona muy lista. Al final, en todas las etapas, yo creo que aprendes del entorno, de los momentos, de las situaciones, de la gente que te acompaña. Por eso creo que es muy importante quién te acompañe. Al final es una esponja cuando llegas aquí y vas aprendiendo de todos. Y si tienes a alguien que te acompaña con una gran capacidad de poderte explicar, de poderte enseñar, de poderte marcar una línea creo que es muy importante.

¿Ese título de Superbikes se puede decir que fue la manera de quitarte la espina?

Totalmente. Yo creo que había fallado en momentos clave, fui creciendo, madurando y preparándome por si llegaba el momento. Así que cuando llegó, pude gestionar y no tropezar con el mismo tronco. Y al final eso te completa, porque es como doctorarse. Porque competir es una cosa, llegar a un alto nivel otra pero mentalmente luchar por un título, gestionarlo y ganarlo es otra historia. Aprendes y te quedas como en paz, personalmente a mi me dio una satisfacción enorme. También porque sabía que a mí se me acababa.