MOTOGP

La batalla fuera del top 10 de las motos japonesas en Catar evidencia su cruda realidad

Honda y Yamaha mejoraron sus tiempos con respecto a 2023 aunque siguen lejos de las fábricas europeas.

Fabio Quartararo y Joan Mir en el GP de Catar 2024 de MotoGP. /EP
Fabio Quartararo y Joan Mir en el GP de Catar 2024 de MotoGP. EP
Borja González

Borja González

La carrera de MotoGP del Gran Premio de Catar (teniendo en cuenta que se acortó una vuelta por el incidente en la parrilla de Raúl Fernández) fue algo más de 14 segundos más rápida que la disputada en ese mismo escenario en noviembre de 2023, cuando este evento fue el penúltimo del calendario. Una medida de la evolución de la clase reina, lo que hace que el trabajo de las fábricas japonesas sea aún más exigente. Porque tienen que mejorar, pero a un ritmo altísimo para acortar las distancias con las otras marcas.

En Losail apenas aparecieron un instante durante la retransmisión televisiva, un flash que mostró la pelea en grupo de la Yamaha de Fabio Quartararo y las Honda de Johann Zarco y Joan Mir, una batalla con mucho simbolismo... en la parte trasera del pelotón.

Quartararo fue el primero de este grupo. Terminó 11º, con Zarco a algo más de tres décimas y Mir, a menos de ocho. Los datos de lo hecho por el francés el pasado fin de semana son curiosos: primero, terminó el sprint de 11 vueltas a 12.8 segundos del ganador, Jorge Martín, y a 17.7 de Pecco Bagnaia en la carrera a 21 giros, con lo que perdió mucho menos por vuelta el domingo que el sábado; después, su tiempo del domingo le habría permitido haber terminado tercero en 2023, aunque la realidad dictamina que cruzó esta vez la meta 10 segundos más lejos del ganador de lo que lo hizo en el anterior curso. "Es lo que hay: estamos más lejos que el año pasado. Hemos mejorado un poco, pero los rivales siguen siendo mejores y más rápidos que el año pasado", reflexionaba el francés.

Fabio Quartararo, por delante de un numeroso grupo de pilotos, en Catar 2024.  EP
Fabio Quartararo, por delante de un numeroso grupo de pilotos, en Catar 2024. EP

"La diferencia entre los fabricantes europeos y nosotros es incluso mayor. La moto está llena de pequeños problemas, no es uno en concreto. Hay que mejorar la aerodinámica, el motor, la tracción, cómo se degradan los neumáticos…", explicaba, algo que en Yamaha no esconden. Son conscientes de que necesitan seguir trabajando muy duro para encontrar soluciones a corto plazo, porque esta situación (como se trasluce del discurso de Quartararo) puede terminar espantando a su estrella en este mercado de fichajes.

Y si la situación en Yamaha es complicada, no lo es menos en Honda, aunque en el gigante japonés sus pilotos transmiten mucho más optimismo, y eso que el resultado de Catar fue el que fue.

“Vendrán carreras mejores”

Luca Marini, que había sido tercero tanto en el sprint como en la carrera de 2023, terminó último y penúltimo, respectivamente, en 2024. Por su parte, Mir se desenvolvió mejor, con un nivel muy a la par del de Zarco, que rozó el sábado el paso a la Q2 desde la Q1 (se quedó a 11 milésimas de Jack Miller).

"El año pasado esto es lo que había, y nadie te comunicaba si iban a venir mejoras. Este año es diferente. Se está trabajando, están haciendo test prácticamente cada semana con Stefan (Bradl), nos comunican si hay algo que ha mejorado, y esto te hace estar más optimista", reconocía el piloto español, que se expresa este año de una manera mucho más optimista que en su primer curso en el Repsol Honda.

"Creo que nuestra actitud está siendo la correcta, pero hay una limitación ahora mismo, y tenemos que vivir con ella. Y no podría haber hecho mucho más con el paquete que había hoy", nos comentaba el domingo, apuntando también a que habrá circuitos en los que las cosas les vayan mejor, porque Losail tradicionalmente ha sido un escenario poco propicio para Honda. "Portimao, Austin, Jerez, en este tipo de pistas un poquito más cortas yo confío que pueda ir mejor". 

Precisamente, en Portimao, en el Autódromo Internacional del Algarve, se disputará la semana que viene el segundo gran premio de la temporada. "Hay base en el equipo, en la moto no todavía para luchar por un top 5. Vendrán carreras mejores. En la próxima llegará lo que pedimos de los test, y veremos un poco dónde estaremos".

En cualquier caso, la primera prueba a la que se han sometido en la temporada que acaba de arrancar no hizo más que evidenciar el punto en el que están, sin motos en el top 10 en ninguna de las dos pruebas y sin motos dentro de la Q2 para la pelea por las cuatro primeras líneas de la parrilla de salida.

En Honda y en Yamaha son conscientes de que tienen mucho camino que andar aún, y para eso tienen un intenso programa de pruebas de las que deberían salir novedades que les ayuden a acercarse a los constructores europeos. Porque el estatus de Ducati está claro, mientras que en KTM han podido disfrutar ya tanto de Brad Binder (segundo de la general) como de Pedro Acosta y en Aprilia, pese a los problemas del domingo, de lo que es capaz de hacer con su prototipo Aleix Espargaró, a la espera de ver cómo evolucionan Maverick Viñales y Miguel Oliveira (Raúl Fernández compite con la versión 2023, pese a lo cual está mostrando velocidad).