MOTOGP

El demoledor resultado de Ducati en Sachsenring

La marca italiana termina con sus ocho motos entre los nueve primeros, en un circuito que antes se les atravesaba.

Bagnaia, líder del Mundial de MotoGP, es felicitado por el equipo Ducati tras el Gran Premio de Alemania. /EP
Bagnaia, líder del Mundial de MotoGP, es felicitado por el equipo Ducati tras el Gran Premio de Alemania. EP
Borja González

Borja González

Circuito de Sachsenring (Alemania)-. "Ocho entre los nueve en Sachsenring, que no es Austria ni Mugello. Es increíble. La verdad es que han hecho un trabajo fenomenal y tienen pilotos muy rápidos, que marcan la diferencia. La clave para entender un poco la situación es que no llegan todas las Ducati juntas. Es decir, Jorge y Pecco hoy han volado y ganaban a todos los demás, pero las demás Ducati llegaban a ocho segundos, pero aun así les daba para ganar a todos los demás". Así analizaba Aleix Espargaró el mayúsculo éxito de Ducati este domingo en el Circuito de Sachsenring.

Resumen de la carrera de Moto GP en Alemania este fin de semanaReuters

La fábrica italiana cuenta con ocho motos en la parrilla, frente a las cuatro KTM, las cuatro Aprilia y las cuatro Honda que hay, y las dos Yamaha. Esas ocho motos están repartidas en cuatro equipos, el de fábrica, el Pramac, Gresini y la estructura de Valentino Rossi, con dos versiones: la 2023 que pilotan Pecco Bagnaia, Enea Bastianini, Jorge Martín y Johann Zarco, y la 2022 en manos de Marco Bezzecchi, Luca Marini, Alex Márquez y Fabio Di Giannantonio.

Dos modelos con no muchas diferencias técnicas, una vez que el 2022 se probó como muy efectivo (ganó el título con Bagnaia), en un año en el que la marca no quiso arriesgar con grandes experimentos. Además, hay varias versiones de su aerodinámica: los del equipo oficial, Bagnaia y Bastianini, llevan una que ayuda a la manejabilidad de la moto, los del Pramac equipan esa 2023 con otra diferente que ayuda a sus pilotos a la hora de parar la moto. Y todas las posibilidades que hay en pista se han mostrado a estas alturas como muy efectivas.

Porque la 2023 ha ganado con Bagnaia las carreras de Portugal, España e Italia, y esta de Martín en Alemania, y la 2022 con Bezzecchi las de Argentina y Francia. Y, además, todos estos pilotos han subido al podio, ganado sprints o terminado entre los tres primeros en la prueba del sábado, con Zarco, Marini y Márquez habiendo alcanzado también éxitos, lo que ha dejado una general con cuatro pilotos Ducati en las cuatro primeras posiciones tras siete grandes premios. Con el colofón este señalado por Espargaró, el de ver a sus ocho motos entre los nueve mejores en un circuito en el que sólo habían ganado una vez, hace 15 años (2008) con Casey Stoner. 

"Paran mucho mejor la moto que nosotros y luego son capaces de poner mucha potencia al suelo sin tener spin", explicaba el de Aprilia (NdR: 'spin' es el efecto que se produce en la rueda cuando gira, pero no hace avanzar a la moto). "Eso es realmente algo que hacen muy, muy bien. No rompen el neumático como en el pasado. Son capaces de optimizar muchísimo la potencia que tiene su motor. No creo que a nivel total de potencia Ducati sea muy superior a las demás, pero sí que la potencia que pone en el suelo es superior, sin ninguna duda, y luego la paran muy, muy bien".

Esto en lo que respecta a la parte puramente técnica, aunque luego hay más factores (además de la alineación de pilotos): uno, lógico, el de contar con más motos que nadie; otro, el de tener una filosofía muy abierta. "El éxito de Ducati está claro que en parte es porque tenemos muchas motos, tenemos toda la información. Cuando Pecco es rápido yo miro sus datos, y puedo intentar cambiar la moto a como la lleva él, o hacia otro lado", explicaba Martín tras ganar, mientras su rival, al que batió por 64 milésimas de segundo, reconocía este extremo. "Como he hecho yo este fin de semana…", algo que el italiano usó tras percatarse de la superioridad del español en el sprint del sábado.

"Creo que es la clave del éxito, tenemos toda esa información, podemos mirar qué pasa en cada curva, cuando alguien prueba algo todos podemos ir en esa dirección, y funciona", continuaba Martín como análisis. "Al final siempre hay algún piloto que funciona. No puedo saber si la moto es mejor o peor que otras, porque está claro que es la única que he probado, pero que funciona es evidente. Y si las otras marcas no reaccionan, las cosas van a seguir así".

Un método, el de trabajar todos a una que, por ejemplo, implementaron en KTM desde que desembarcaron en MotoGP en 2017, lo que les ha permitido encaramarse al segundo puesto de marcas a nivel de competitividad. Algo que, por ejemplo, nunca se ha visto en Honda, donde cada uno hace la guerra por su cuenta, y donde todo se ha empeñado en los últimos años a las artes de Marc Márquez. Y, de aquellos polvos, estos lodos.