MOTOGP

Pol Espargaró, tras su caída en Portimao: 9 kilos menos y una larga recuperación por delante

El catalán ha reaparecido en sus redes sociales donde ha contado las escalofriantes consecuencias de su accidente en el GP de Portugal de MotoGP.

Las motos accidentadas de Miguel Oliveira y Pol Espargaró, en el GP de Portugal 2023 de MotoGP. /Getty Images
Las motos accidentadas de Miguel Oliveira y Pol Espargaró, en el GP de Portugal 2023 de MotoGP. Getty Images
Raquel Jiménez
Borja González

Raquel Jiménez y Borja González

Por primera vez desde que se fuera al suelo en el pasado Gran Premio de Portugal- hace un mes-, Pol Espargaró ha reaparecido públicamente. Ha sido a través de un vídeo sus redes sociales. El catalán ha querido mandar un mensaje tranquilizador mediante una publicación en la que se le puede ver bastante recuperado- teniendo en cuenta la gravedad de las lesiones- y en la que ha expresado cómo se encuentra y cómo ha vivido las semanas más duras de su vida.

"Hola a todos, ya estoy de vuelta", comienza Espargaró. Una de las múltiples lesiones que han complicado la vida del piloto de GasGas en las últimas semanas fue una fractura de mandíbula que le obligó a pasar por quirófano. "Ya puedo sonreír y abrir un poco la boca. Hace un mes y una semana de la caída en el Gran Premio de Portimao el 24 de marzo. Si antes no he dicho nada es porque tenía la boca completamente cerrada y ahora ya puedo abrirla", añadió.

Múltiples lesiones y una larga recuperación

Espargaró se fue al suelo durante los segundos entrenamientos del Gran Premio de Portugal, llegando a impactar contra el muro de neumáticos de la curva 10 del Circuito de Portimao. El resultado de la escalofriante caída que por unos minutos dejó sin respiración al paddock de MotoGP fue una doble fractura en la mandíbula, una contusión pulmonar y dos vértebras rotas.

El de Granollers tuvo que pasar dos días en la UCI -hasta que confirmaron que no había problemas pulmonares- y pasar por quirófano para estabilizar las fracturas de la mandíbula. Desde entonces, Pol Espargaró ha tenido la boca completamente cerrada y su alimentación se limitaba exclusivamente a líquidos. El lunes de la semana pasada, previa al GP de España en Jerez, le retiraron la fijación de la mandíbula y a partir de ese día pudo moverla lo suficiente para poder comer y hablar.

"He perdido casi 8 o 9 kilos. Estoy en pesos de 125cc", confesaba. A estas fracturas se le sumaba: "Un problema en el oído como consecuencia de la fractura de mandíbula, una fractura en las cervicales. Esto es lo que menos he sufrido. Un problema neuronal bastante importante y he perdido la movilidad de algunos músculos por estar el nervio afectado. Un músculo que no tiene fuerza pero que trabajaré con rehabilitación. Además de fracturas en las costillas y la gallina de los huevos de oro, por la que me estoy demorando en volver a la competición".

La gallina de los huevos de oro concretamente es una fractura en la octava vértebra lumbar que, además de obligarle a llevar un corsé médico, le está impidiendo realizar esfuerzo físico. "Tengo que portarme bien, estar sin utilizar ninguna moto y eso me está costando muchísimo", expresa. Desde que regresó a casa a mediados de la última semana de marzo, está con recuperación continuada (tratamientos fisioterapeúticos y cámara hiperbárica, como la que usa Marc Márquez).

"Poco a poco voy volviendo a la normalidad", ha sido la frase con la que el Campeón del Mundo de Moto2 en 2013 ha querido mandar un mensaje esperanzador. Por el momento, no hay plazos establecidos para la vuelta de Pol Espargaró a la competición. Aunque, sin duda, la recuperación va más rápido de lo previsto.