MOTOGP

Las 96 horas que voltearon MotoGP y el futuro de Marc Márquez y Jorge Martín: "Fue un palo, pero ahora estamos donde nos quieren"

Jorge Martín, a Aprilia. Marc Márquez, a Ducati. Enea Bastianini, a Gas Gas. Todo terminó, con un giro radical de 180 grados que conmocionó al paddock.

Marc Márquez y Jorge Martín, en el podio de Le Mans. /Reuters
Marc Márquez y Jorge Martín, en el podio de Le Mans. Reuters
Raquel Jiménez

Raquel Jiménez

Terminó todo. Tras meses de rumorología, años si contamos lo que se lleva hablando del futuro de Marc Márquez desde que se empezó a susurrar su salida de Honda, y una última semana frenética, con un giro de 180 grados incluido, el movimiento de mercado más esperado en los últimos tiempos en MotoGP ha llegado a su fin. Jorge Martín a Aprilia y Marc Márquez a Ducati. El tercero en discordia, Enea Bastianini, a Gas Gas.

Apenas había comenzado el parón de tres semanas que tiene MotoGP antes del Gran Premio de Holanda cuando saltó la noticia de que Jorge Martín había fichado por Aprilia. El madrileño ponía así punto y final a un drama que durante meses ha ocupado portadas y que el pasado fin de semana en Mugello dio un giro total, desde las primeras sensaciones del jueves al cambio de guión del lunes. Este mismo miércoles se ha anunciado de manera oficial que Marc Márquez se subirá a partir de la temporada que viene de Marc Márquez a la Ducati oficial.

Lo que sucedió en esas 96 horas en los que cambió la película es el quiz de la cuestión, conocer el porqué una oferta se cayó y surgió la otra. Según ha podido saber Relevo, el elegido de primeras era Martín. "Después de Barcelona nos lo dijeron, pero había una pequeña condición. Si Marc Márquez ganaba el campeonato, el asiento era de Marc. A pesar de todo, Jorge lo entendía y lo aceptaba", nos comenta una fuente cercana al piloto madrileño. Es decir, el fichaje quedaba supeditado al desenlace del Mundial de esta temporada, lo que da fe de la confianza de Martín en sí mismo, con una ventaja considerable sobre Marc en la clasificación.

Solo un par de días más tarde, la Gazzetta dello Sport publica la noticia de que el madrileño es el elegido y todo da un giro de 180 grados. Son conocidas las palabras de Márquez negándose ir a Pramac, satélite de Ducati, y deslizó su marcha a Aprilia en el caso de que la noticia fuera cierta y el elegido fuese Jorge Martín. O Ducati, o se iba, era su mensaje.

Gig Dall'Igna, directo deportivo de Ducati, no vio el órdago de Márquez. Si no aceptaba la propuesta era su problema, su apuesta era Jorge Martín. "Fue Domenicalli quien se echó para atrás y a partir de ahí cambió todo y escogieron a Marc", nos cuenta la misma fuente.

Un giro de guión

Lo cierto es que todo este proceso complicó el fin de semana a Martín, que tal y como confirmó tras la carrera de este domingo, quería cerrar su futuro lo antes posible. El runrún de que la elección de Ducati había cambiado ya era vox populi en el paddock de Mugello. El entorno de Martín empezó a moverse y contactó con Aleix Espargaró, amigo de Jorge y partícipe de la nueva Aprilia, para conocer si la nueva montura se podía adaptar bien al pilotaje de Martín.

Desde el box de Jorge Martín admiten que, cuando tuvieron conocimiento de que el giro de guión era real, fue un palo. Al día siguiente, en cambio, valoraron la nueva situación de manera más positiva. "Ahora sabemos que vamos a estar en un sitio donde realmente nos quieren", aseguran respecto al cariño de Aprilia y a las dudas de Ducati.

Aunque no fue fácil de asumir, creen que el que mejor lo asumió fue el propio protagonista, Jorge Martín. El hecho de vincularse con Aprilia y Aleix Espargaró, su buen amigo, ayudó a pasar el trago. "Para Jorge, heredar la moto de Aleix, una persona que ama a la marca, es un lujo, porque es un sueño que empezó él. Aleix creó la moto y ahora llega Jorge y culmina el proyecto, esperamos que haciéndola campeona del mundo algún día. Sería la historia perfecta", nos explican.