MOTOGP

Jorge Lorenzo viaja hasta los años del inicio de su rivalidad con Marc Márquez: "Yo no aceptaba su forma de correr"

El balear fue uno de los invitados del evento que organizó 'La Gazzetta dello Sport' en Italia.

Jorge Lorenzo y Marc Márquez. /Reuters
Jorge Lorenzo y Marc Márquez. Reuters
Raquel Jiménez

Raquel Jiménez

La llegada de Marc Márquez a MotoGP allá por el año 2013 resultó un auténtico terremoto en la categoría reina. Entonces, el máximo dominador era Valentino Rossi -que ya había conseguido sus nueve títulos de Campeón del Mundo-, y Jorge Lorenzo era el español de referencia, junto a Dani Pedrosa. El 93 aterrizó en la categoría de los mayores con tanto arte que ya en su primera temporada se convirtió en Campeón del Mundo por primera vez, lo que empezó a ser una amenaza para sus rivales, especialmente para los dos pilotos de Yamaha.

El octacampeón consiguió hacerse con la corona tanto ese año como el siguiente antes de que en 2015, el año del inicio de su rivalidad histórica con Valentino Rossi, el balear consiguiese su último título. Ahora, años más tarde, el mallorquín, que ha estado presente en un evento organizado por La Gazzetta dello Sport en Trento (Italia) ha analizado lo que comenzó siendo una gran rivalidad que dejó más de una imagen para el recuerdo -como la del Gran Premio de España en Jerez 2013-, y que ha acabado en una relación de admiración por las dos partes.

De hecho, ambos llegaron a compartir box en el Repsol Honda antes de que el pentacampeón decidiese colgar el mono y retirarse hace ya cinco años por lo que puede hacer un pronóstico de lo que podría ser un duelo entre Márquez y su futuro compañero, Bagnaia. "Creo que, por diferentes motivos, será un reto que empezará en igualdad de condiciones entre Pecco y Marc. En 2013, yo no aceptaba su forma de correr, muy agresiva. Ahora tiene un poco más de respeto hacia sus rivales, aunque también hay que decir que las reglas son más estrictas que hace diez años", considera Lorenzo.

Una rivalidad en el mismo box

De hecho, el propio Lorenzo ya vivió en sus propias carnes las artes del catalán encima de la moto, antes de compartir box, ambos compartieron más de una batalla en pista. Algunas cayeron del lado del balear y otras del lado del catalán, lo que a la larga ha acabado desembocando en una admiración del ahora comentarista de Dazn por el futuro piloto de Ducati Lenovo. "Es una bestia a nivel deportivo. Desde 2020, ha tenido muy mala suerte en cuanto a su condición física. Sin esos problemas, habría ganado al menos dos o tres mundiales más", opina.

El pentacampeón también aprovechó para elogiar el trabajo realizado por Ducati y que ha acabado convirtiendo a los de Borgo Panigale en la escudería de referencia de MotoGP. "Ahora la Desmosedici es la mejor moto. No tiene puntos débiles. Con Gigi Dall'Igna nos conocimos en 2004, en mi último año en 125cc. El destino nos unió en Ducati", confesaba.

Una película muy distinta a la que vivió el mallorquín cuando decidió dejar el equipo de Yamaha con el que consiguió sus tres títulos de la categoría reina para poner rumbo a Ducati, su penúltima aventura antes de la retirada. "Lamenté mucho no haber ganado un título con la marca italiana. Estoy convencido de que, si me hubiera quedado dos años más, lo habríamos ganado", concluyó.