Qué es Liberty Media, la empresa que ha comprado MotoGP
El gigante estadounidense se ha hecho con la propiedad de Dorna Sports, empresa organizadora de MotoGP.
MotoGP ha cambiado de manos. El Mundial de motociclismo entra en una nueva etapa tras la compra de Dorna Sports, la empresa encargada de la organización del campeonato, por parte de Liberty Media. Se trata de un movimiento de calado, que agita por completo las piezas en el tablero del deporte internacional. Aunque todavía es pronto para conocer las consecuencias concretas de la operación, es esperable un cambio gradual en el producto resultante. No en vano, se cuenta con una experiencia similar ya que, entre otras inversiones, Liberty Media también es la empresa dueña del Mundial de Fórmula 1. Un producto que adquirió en 2016 y que, desde entonces, ha experimentado un fuerte crecimiento a nivel global.
Qué es Liberty Media
Liberty Media es un conglomerado empresarial estadounidense dedicado a las telecomunicaciones y los medios de comunicación. Al menos, ese fue su principal cometido cuando fue fundado en 1991. Un objeto social que no ha abandonado, pero que ha implementado con una fuerte apuesta por los motorsports. La adquisición de MotoGP por 4.200 millones de euros así lo ratifica. Un movimiento que le fortalece no solo como la empresa más importante en los deportes del motor, sino también como el imperio deportivo más importante del mundo.
Un título que le ha sido concedido dos años consecutivos por la revista Forbes. Según la publicación especializada en información financiera, Liberty Media fue el holding deportivo más prominente del mundo en 2023 al poseer un valor de 17.000 millones de euros. Una cantidad que le situó por delante, incluso, de Kroenke Sports & Entretaiment, dueño entre otros equipos de Arsenal, Denver Nuggets (vigentes campeones de la NBA) o Los Angeles Rams (campeones de la Superbowl en 2021).
Es importante tener en cuenta que, además de MotoGP, la compra de Dorna Sports supone que Liberty Media controlará también los campeonatos de Superbikes, Moto E o el Mundial de motociclismo femenino. A lo que ha de sumar su producto estrella: la Fórmula 1. Una oferta que acapara las competiciones de motor más importantes del mundo, ya sea sobre dos o cuatro ruedas.
Liberty Media: dueños de la Fórmula 1
Liberty Media fue fundada en 1991 por el magnate de las telecomunicaciones John Carl Malone, quien fue apodado por el entonces vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, como Darth Vader. Entonces, se encontraba en una guerra abierta con el Gobierno a raíz de la normativa que iba a regular la televisión por cable estadounidense, donde tenía sus principales negocios. El apelativo, sin embargo, ilustra a la perfección lo agresivo de sus actuaciones empresariales, como también lo hace ahora la compra de MotoGP.
Fundamentalmente, los negocios de Liberty Media se pueden englobar en tres patas: Live Group, SiriusXM y Fórmula 1. La primera de ellas se fundamenta en la producción de eventos y venta de entradas a través de las empresas Live Nation y Ticketmaster. La segunda está centrada en proveer servicios de radio por satélite y online. Mientras que la tercera y que menos aclaración necesita se ocupa de la gestión del Mundial de Fórmula 1.
Concretamente, Malone, y por tanto Liberty Media, adquirieron la F1 en 2016 de las manos del fondo de CVC. Una operación que se tasó en 4.400 millones de dólares, a los que hubo que sumar el afrontar otros 4.000 millones de dólares de deuda. Pese al riesgo, la operación fue un éxito rotundo. Desde su llegada a la empresa norteamericana, el Gran Circo ha experimentado un crecimiento comercial exponencial. Todo ello gracias a las tácticas desarrolladas por el gigante estadounidense, que lo convirtió en un producto global gracias, fundamentalmente, a una estrategia de comunicación innovadora, que otros campeonatos tratan de emular en la actualidad.
La punta de lanza de la política de Liberty Media en la F1 fue, sin duda, la serie documental Drive to Survive de Netflix. Un resumen anual en forma de serie en el que se repasa las historias más interesante acontecidas durante la temporada anterior y que sirve como prolegómeno para los aficionados de cara al nuevo curso. El formato ha sido replicado por otras instituciones, aunque ninguna ha logrado el éxito que sí tuvo la Fórmula 1. Por ejemplo, Break Point, su homólogo centrado en los circuitos de tenis masculino y femenino fue cancelado tras únicamente dos temporadas.
Aunque Drive to Survive es la cara más prominente de la acción de Liberty Media sobre la F1, desde luego no es la única. La comunicación en redes sociales y el grado de interacción con los aficionados que existe desde la F1 es única, ya sea la propia competición como los equipos involucrados. Además, poco a poco el producto ha ido virando progresivamente hacia el mercado norteamericano. Así, en 2024 se celebran hasta tres grandes premios en el país de las barras y estrellas (Miami, Austin y Las Vegas), además de los GP de Canadá y México.
En 2015, antes de la llegada de Liberty Media, no se disputó ninguna carrera en EE.UU. El aumento de fechas en el calendario, con 24 esta temporada, es otro signo del nuevo management del Gran Circo. Una fórmula que está por ver si se aplica ahora en MotoGP.