MOTOGP

Ducati rebate con hechos a los teóricos de la conspiración

La fábrica italiana está confirmando GP tras GP su mensaje de que es imparcial en la lucha por el título entre Martín y Bagnaia.

Martín y Bagnaia, en el último Gran Premio./William WEST / AFP
Martín y Bagnaia, en el último Gran Premio. William WEST / AFP
Borja González

Borja González

Bangkok (Tailandia)-. Jorge Martín jugándose el título por segundo año consecutivo con Pecco Bagnaia. Martín confirmando a principios de junio que no va a seguir con su actual marca en 2025, un paso a Aprilia al que Ducati le empujó con la elección de Marc Márquez como compañero de Bagnaia. Y Pramac decidiendo abandonar al que ha sido su socio en los últimos años, una relación que comenzó en 2005, para convertirse en una nueva estructura Yamaha, no con la denominación de satélite, sino con un estatus como el que mantiene ahora mismo con los de Borgo Panigale.

Un escenario perfecto para alentar las teorías de la conspiración que querían ver como un imposible que Martín fuese campeón del mundo este año. ¿Cómo podía permitir Ducati que el número 1 viajase hasta Aprilia, y que el equipo que habría conseguido eso luciese esos galones en 2025 dentro de la familia de Yamaha? Desde que ese discurso empezó a extenderse, de los gestores de la fábrica que domina el actual MotoGP no han salido más que declaraciones dejando claro que la pelea por el Mundial iba a ser limpia, que no iban a intervenir en ningún sentido, y que sería la pista la que decidiese al ganador. Porque en motos con tanta electrónica es fácil pensar en que no es tan difícil que pueda intervenir una mano oscura.

Hablamos de decisiones conocidas en junio. La de Martín después del Gran Premio de Italia, y desde entonces se han disputado diez grandes premios. La de Pramac durante el de los Países Bajos, e incluyendo este hemos pasado por nueve eventos distintos. Y a falta de tres para que termine esta temporada, Martín mantiene el liderato de la general de la clase reina con 20 puntos de ventaja sobre Bagnaia, con 111 por repartir. Sin que nadie haya podido poner un pero a la actuación de Ducati en ningún sentido. Es más, Relevo ha podido constatar cómo en el entorno de Pramac se ha pasado de ciertas dudas, y en algunos casos de actitudes de resignación por lo inevitable, a reconocer que todo está transitando por un camino prístino.

Hasta el punto de que en el único entrenamiento que han tenido los pilotos de MotoGP en este periodo, el lunes posterior al Gran Premio de San Marino, Martín pudo probar mejoras preparadas por Ducati que ha ido utilizando a partir de ese momento: un nuevo apéndice adosado al basculante que monta en la rueda trasera, que también usa Enea Bastianini aunque no así Bagnaia, por decisión propia; y mejoras en electrónica. Repetimos, detalles que han hecho que desde el entorno del piloto madrileño, del líder, no se tengan más que palabras de reconocimiento hacia cómo el máximo responsable de su moto, el ingeniero Gigi Dall'Igna, el gurú de la casa italiana, se está comportando.

Y por si hubiese dudas acerca de la limpieza de la pelea, el último fin de semana, el de Phillip Island, dejó muestras de que en la pista está siendo también así. Durante el sprint y durante la carrera se vieron ataques de Marco Bezzecchi o Franco Morbidelli a Bagnaia, algo sorprendente teniendo en cuenta que los tres son compañeros en la academia de Valentino Rossi; o el sábado, cuando Bastianini rebasó al número 1 de su box para terminar tercero y 'birlarle' un punto. "Es lógico que haga lo que hace, porque el año que viene se va del equipo, quiere terminar tercero del campeonato, bueno, o segundo, o primero, pero quiere hacerlo lo más adelante posible, y la manera de hacerlo es terminando en la mejor posición posible", nos decía ese día Bagnaia sobre este movimiento.

"Es justo que sea así, y no seré yo el que vaya a pedir que haya órdenes de equipo. No lo he hecho nunca y no lo voy a hacer ahora". Como tampoco Márquez pensó en ningún momento en modo 'patriota' al tener delante de Martín el domingo, en una carrera en la que terminó ganándole y quitándole cinco puntos. "Nosotros intentaremos dar nuestro máximo y entre ellos dos que gane el mejor", resumía el 93 sobre su filosofía de aquí a que termine el curso. Una frase que puede valer para el resto de implicados, incluida Ducati, que ya sabe que se va a llevar otra vez el Mundial y que parece haber tomado la determinación de darse por satisfecha con esto, sin importarte el nombre y el apellido del que termine coronándose en este 2024.