MOTOGP

Marc Márquez: satisfecho, pero con los puestos de honor entre ceja y ceja

El piloto español completa un fin de semana sólido en el que se quedó muy cerca del podio en las dos pruebas de MotoGP.

Marc Márquez, durante el GP de Catar./AFP
Marc Márquez, durante el GP de Catar. AFP
Borja González

Borja González

Circuito de Losail (Catar)-. Marc Márquez tiene la idea en mente de ser competitivo con la Ducati. Esto y no decir nada sería más o menos lo mismo, porque no pasa de ser una obviedad. Quiere ser competitivo y disfrutar, y eso en su cabeza sólo se relaciona directamente con los resultados, los buenos, los que se disfrutan con la botella de espumoso. Sabe que necesita algo de tiempo, sobre todo por el viaje que supone adaptar su estilo de pilotaje Honda al que requiere la moto italiana. Pero sus caras delatan cómo va afrontando su evolución. Es cierto que ahora se ve a un Marc relajado, sonriente. De hecho, el sábado, tras su primera prueba de fuego en el sprint, se le vio muy satisfecho. La falta de agarre en sus neumáticos al final de la prueba no le habían dejado rematar su faena, pero había podido entender muchas cosas.

Aunque el domingo la cosa fue un poco distinta. Brilló por momentos, e incluso se le vio metido en un pelotón de cuatro pilotos que iban a la caza de Pecco Bagnaia, esto es, oliendo el podio. "Lo he intentado, lo he intentado, pero ha sido una carrera bastante de estrategia, sobre todo a la hora de conservar neumáticos. En mi caso tenía que conservar el delantero, en el caso del resto quizás más el trasero, pero yo sí que quería conservar mucho el delantero y por eso he ido toda la carrera con bastante tiento, hasta que faltaba... sabía que empujando al límite, sabiendo que con mi pilotaje el delantero me iba a durar unas ocho vueltas, que es lo que duró ayer en la carrera sprint y eso es lo que he hecho; he podido cazar un poco a Martín pero en ese momento él ha reaccionado muy bien y, bueno, si me dicen cuarto en la primera carrera lo hubiera firmado cuando en Valencia probamos por primera vez la moto", nos comentaba.

Satisfacción, aunque su cara delataba otra cosa. Porque había visto que no había podido batir a Jorge Martín, pese a tenerle justo delante, y porque había notado el aliento de Pedro Acosta, que incluso se atrevió a pasarle. "Va rápido, sobre todo sale bien de las curvas, frena tarde y tiene el punto de abrir gas bien, pero al final hoy la referencia ha sido Pecco, que ha sido el que ha ido más rápido de verdad, nos ha sacado tres segundos y es con el que tenemos que mirar qué es lo que ha hecho mejor para aprender de él, que es el campeón del mundo, el favorito para este año y el que conoce mejor que nadie la Ducati", apuntaba sobre el primero de estos dos, justo el piloto que cruzó la meta por delante de él, después de abandonar su compañía tras subir un punto su ritmo.

"Me ha adelantado y la verdad es que lo esperaba, porque ayer ya hizo una vuelta buena en la sprint race y, sobre todo, porque cuando el ritmo no es muy rápido esperas que llegue gente", añadía sobre Acosta. "Como rookie que es seguramente, cuando me ha pasado, no iba conservando mucho los neumáticos y, de hecho, al final no sé si ha cometido un error o algo, pero así es como se aprende. La actitud que ha tenido hoy es de descaro, de campeón, de lo que hizo el año pasado en Moto2, y la verdad es que iba rápido, tenía puntos muy fuertes y los irá puliendo en breve. Ya hoy casi, pero dentro de poco seguro, estará luchando por el podio, y dará algún susto en alguna carrera", vaticinaba acerca del piloto que revolucionó la prueba larga del Gran Premio de Catar de Motociclismo.

Con este cuarto puesto del domingo Marc Márquez cerró un fin de semana en el que fue cuarto en el primer libre, primero en el segundo en mojado, noveno en la práctica, lo que le dio el paso directo a la Q2, sexto en la parrilla y quinto en el sprint, lo que le deja en la cuarta posición del campeonato. "El fin de semana ha sido bueno y creo que hacía mucho tiempo que no tenía uno sin caídas, estable y constante. ¿Van a llegar caídas? Sí, pero tengo que ir cogiendo el hilo a la moto e intentar que las fases de aprendizaje sean lo más rápidas posibles y a ver dónde nos quedamos estancados. Lo importante es que hemos ido mejorando poco a poco y llegará un punto en el que nos quedaremos frenados y es ahí donde tendremos que ver dónde estamos para acabar de pulir detalles. Pero de momento aún siento que no estoy sacando el máximo jugo a la moto y eso que hoy, por ser Catar, no lo hemos hecho nada mal". La evidencia de que está satisfecho, pero no donde él ansía.

Y en la siguiente cita, en Portugal, tendrá un buen examen, porque allí llegará sin ninguna prueba previa con la Ducati, lo que le forzará a ese aprendizaje rápido que comentó durante el invierno que va a ser necesario. "Tanto en Malasia como en Catar en los test me costó mucho el primer día, pero el siguiente fue mejor y el siguiente fue mejor. En este fin de semana me ha ayudado tener los datos del entrenamiento de pretemporada y Portimao será la primera prueba de fuego para ver realmente dónde estamos. Salir de cero, comenzar, y coger referencias con la Ducati nueva, que es ahí donde veremos realmente en qué posiciones estamos. Pero, como ya he dicho, el objetivo es estar en estas cuatro, cinco o seis primeras posiciones". El Márquez cauto versus el caníbal que quiere volver a llenar su palmarés de trofeos.