Marc Márquez: "La sonrisa que se vio en Valencia cuando me quité el casco fue de tranquilidad"
El piloto español comparece por primera vez ante los medios después de su debut con la Ducati en Valencia.

Marc Márquez tiene guardada una nota en su teléfono móvil, una que ha ido haciendo en este tiempo que ha pasado desde que probó por primera vez la Ducati en el test de Valencia. En ella tiene apuntado todo aquello sobre lo que quiere trabajar en los dos entrenamientos de pretemporada de los que va a disponer antes de que arranque la competición en 2024, el primero en el Circuito de Sepang (Malasia) en la primera semana de febrero, el segundo en el de Losail (Catar), a finales de ese mismo mes. Dos trazados que siempre se le han atravesado. Dos buenas pruebas de fuego, ¿para qué?
"Sigo en el mismo discurso y, lo siento, sería un error pensar en el título", explicaba en la mañana de este miércoles en Madrid el piloto español en su primera aparición pública tras su estreno con la Ducati. Un evento de su patrocinador, Estrella Galicia 0,0, en el que estuvo acompañado de su nuevo compañero de equipo, su hermano Alex. "No puedes pretender llegar a un nuevo proyecto con estas miras, hay que marcarse objetivos realistas, pero hay ilusiones. Quiero disfrutar otra vez y si disfrutas salen las cosas. Pero no puedo afrontar una temporada sin haber hecho una pretemporada y ponerme a pensar en el título, y más viniendo de donde vengo, compitiendo tan poco, que he hecho casi sólo la mitad de las carreras en los últimos años".
Porque Marc es consciente del revuelo que ha provocado su cambio de marca y de equipo, más viendo lo bien que le salió el estreno en Valencia y su sonrisa al bajar de la moto. "La sonrisa de Valencia fue de tranquilidad. Si una moto es buena el piloto se adapta fácilmente, pero la gran diferencia de ser rápido o muy rápido es la constancia. ¿Que podré ser rápido pronto? No lo sé, esa es la diferencia que hacen los buenos pilotos, pero todo va a depender de cómo sea de rápida la adaptación a la moto". Una respuesta tipo de esta su primera comparecencia como piloto de Gresini Racing (la presentación del equipo tendrá lugar el próxima 20 en Italia), porque no quiso perder en ningún momento un controlado perfil bajo.
"De Marc se puede esperar todo. La magia no la ha perdido", comentaba por su parte Alex. Y no sólo en modo reflexión de hermano, desde el cariño, sino expresando el sentir general de toda la parrilla, porque nadie ha ocultado que ver qué hace el seis veces campeón de la categoría es uno de los temas de la temporada, a la vez que se le ha metido de lleno en la lista de favoritos en la que él parece no querer estar. "Me ha preguntado mil veces si irá bien con la Ducati. Sigue teniendo el nivel de 2019, se ve entrenando. Habrá momentos difíciles y en los que tocará sufrir, pero si alguien sabe sufrir es él". Una declaración a la que Marc replicaba con la sonrisa del que sabe que tiene ante sí una gran oportunidad; y, no hay que olvidarlo, de un piloto que es un auténtico caníbal, como demuestra la ambición que ha mostrado incluso con una moto, la Honda, que no se lo permitía (29 caídas en 2023).
"Uno de mis trabajos de este año, e incluyo en esto a Alex, es la de evadirme de todo ese ambiente. Porque esto que empiezo es más difícil, porque vengo de una situación complicada durante muchos años. Y soy ambicioso, lo sabéis todos, pero no me puedo marcar expectativas antes de empezar, sobre todo viendo cómo de altas están. Así que perfil bajo, como Simeone, carrera a carrera, y hay que mantener esa tranquilidad para no querer sacar más de lo que hay". Marc Márquez, como Alex, usará este año la moto 2023 de Ducati, la que pilotaron el campeón Pecco Bagnaia y el subcampeón Jorge Martín en su pelea por la corona de la clase reina.
Marc ha podido tener por fin un invierno normal, uno en el que ha podido descansar, hacer algún viaje con su pareja, y entrenar con normalidad, aunque justo al finalizar el trabajo como piloto de MotoGP tuvo que operarse de síndrome compartimental. "En 2023 en algunas carreras hubo muchos problemas, sobre todo fue en Le Mans, me caí de hecho porque no tenía tacto en la mano. Y ahí entendí que era un problema. Pero en la segunda parte de la temporada fue a más. La explicación es sencilla. Es el brazo derecho, funciona bien, pero tiene cuatro operaciones. El cuerpo es inteligente y se ha adaptado, y lo ha hecho fortaleciendo otros músculos, para quitar las carencias del hombro. Tengo fuerza en el brazo, pero de manera diferente. Hice las pruebas cuando terminó la temporada, salió positivo, y decidí operarme".
Con esto solucionado puede comenzar 2024 sin dudas, algo fundamental para lograr sus objetivos, aunque le cueste confesar cuáles son, y más en un año de mercado de fichajes, en el que tendrá que definir qué hará en 2025 y 2026. "He renunciado a mucho, renunciado a las emociones, para dar un paso en mi carrera deportiva y no bajar los brazos. Buscando la solución. Las buenas noticias las tienes que crear. He dado un paso muy importante en mi carrera deportiva para buscar las buenas noticias, para volver a disfrutar y volver a tener las mariposas en el estómago cada fin de semana, que al final es lo que te mueve".