MOTOGP | GP DE JAPÓN

Ducati confirma que Marc Márquez quiere su moto, pero que todo depende de Honda

Gigi Dall'Igna, máximo responsable de la marca italiana, ha narrado desde Motegi cuál es el estado del culebrón Márquez-Gresini.

Marc Márquez en el GP de Japón. /EFE
Marc Márquez en el GP de Japón. EFE
Borja González

Borja González

Circuito de Motegi (Japón)-. Esta vez Marc Márquez no sólo ha sido protagonista por lo que se mueve a su alrededor, aunque el domingo no terminase sólo con su nombre relacionado con el tercer puesto logrado en la carrera de MotoGP, después de volver a pisar un podio de prueba larga (lleva dos en sprint) casi un año después, desde el segundo que firmó en el pasado Gran Premio de Australia de la temporada 2022. "Sabe a aire fresco y es oxígeno por la temporada que estamos teniendo", reconocía con una sonrisa, un resultado que viene tras las mejores sensaciones que había dejado en Misano e India.

"Es un podio que veníamos persiguiendo y que se ha construido de manera correcta, desde Silverstone, con otra mentalidad después de las vacaciones, yendo poco a poco, cogiendo confianza", explicaba, acerca de esa reflexión hecha en el parón veraniego de buscar las cosas sin pasar por encima del límite, lo que le había hecho protagonizar dos accidentados fines de semana en Alemania y Assen. "Hemos ido subiendo el nivel de Silverstone hasta ahora. Es verdad que es un podio en agua y que en seco no hubiera sucedido. En India quizá hubiera sucedido en seco, pero aquí no y hemos sabido aprovechar la oportunidad, y cuenta igual".

Márquez cruzó la meta por detrás de los que se están jugando el título, Jorge Martín y Pecco Bagnaia, a los que alabó por el nivel mostrado pese a estar jugándose tanto, aunque de Japón salió con el pensamiento de que a algo más podría haber aspirado. "Si hubiera seguido con esa agua con 12 vueltas por delante, hubiera llegado, pero a lo mejor también me habría caído. Nunca se sabe. Con ese ritmo hubiera llegado, porque yo no tenía nada que perder y podía arriesgar un poco más. Iban rápido, pero tenían que controlar ese punto de riesgo". En cualquier caso, un buen premio en otro fin de semana en el que ha levantado más interés por su futuro que por lo que hace en pista. Esto en casa de Honda, en días de reuniones importantes.

Un resultado, el tercer puesto, que afirma rotundamente que no va a influir en su decisión. "Tengo las ideas muy claras. Lo tengo todo bastante bien estructurado y no influye para nada", sentenciaba. "He oído comentarios de que me gusta esta situación, pero esta situación no es agradable para ningún piloto y soy el primero que quiere tener las ideas completamente claras. Claras las tengo, pero decididas lo más pronto posible. Ojalá se pueda hacer pronto". Pronto, aunque sin una fecha clara después de lo hablado en unos días que definía no como tensos, sino como intensos. "Cuando no estaba en la pista, había trabajo que hacer".

Pero el domingo deparó un hecho más relacionado con su futuro. A eso de las cinco y media de la tarde, en horario japonés (siete horas menos que en la Península), y ya con su mochila colgada para salir del circuito, el máximo responsable de Ducati, el ingeniero Gigi Dall'Igna, concedía una entrevista a la cadena italiana Sky, propietaria de los derechos del Mundial de Motociclismo. Y ahí Dall'Igna no hizo otra cosa que confirmar dos hechos: uno, que el deseo de Márquez no es otro que el de correr con Ducati; y, dos, que el asunto no es tan sencillo y que está pendiente de sus negociaciones con Honda, como explicábamos ayer en Relevo. Porque la fábrica japonesa no va a dejar que todo sea tan fácil como se llegó a pensar cuando declaraban no querer mantener a nadie a disgusto.

"Marc ha sido uno de los pilotos más fuertes de la historia, y que él quiera con tanto empeño correr con una Ducati no puede suponerme más que un placer. Este es el comentario más importante que puedo hacer. Después, probablemente, ha decidido dejar la Honda para subirse a una Ducati no oficial, algo que creo que confirma ese deseo suyo de correr con nuestra moto, y es algo que me satisface mucho". Un primer mensaje de orgullo, algo que ya había comentado cuando empezó a deslizarse esta posibilidad, pero en el que ha explicitado cuál es el deseo del piloto español.

"Esto es lo que he oído, pero no hay oficialidad todavía. Creo que quedan muchísimas que hacer y que definir. Parece que el contrato con Honda es difícil de romper, en el caso de que quiera hacer eso. Está todo por definir, y yo sólo estoy comentando las declaraciones que ha hecho sobre nuestra moto", corroborando lo de las dificultades, y añadiendo algo que también es sabido: en Ducati hay cierto temor del factor desestabilizador que puede suponer la llegada de un piloto ocho veces campeón del mundo y tan poderoso en todos los sentidos.

"Marc es un piloto incómodo por muchos motivos y seguramente exista la preocupación de que pueda generar de alguna manera problemas en el equilibrio que hay ahora mismo entre todos los equipos Ducati. Esto forma parte del juego y tendremos que ser nosotros los que sepamos gestionarlo de la mejor manera posible". Algo que antes ya había expresado Paolo Ciabatti, director deportivo de la marca, y que confirma también que Ducati no va a entrar en la decisión y que todo va a ser cosa de Márquez, Gresini y Honda. Los dos primeros están de acuerdo, falta por ver si se arreglan entre el primero y el tercero, un asunto que en Motegi preocupaba hasta a los propios trabajadores del box Repsol Honda, que incluso buscaban respuestas fuera de su entorno de trabajo ante la incertidumbre.