MOTOGP

Marc Márquez entona el mea culpa

El piloto español asume el error cometido en carrera, que en parte achaca a lo al límite que le hace pilotar una Honda con carencias.

Reacción de Marc Márquez después del choque en Portimao./Reuters
Reacción de Marc Márquez después del choque en Portimao. Reuters
Borja González

Borja González

Autódromo Internacional del Algarve (Portugal)-. Delante de las televisiones. En su charla con la prensa en inglés. En la charla con la prensa en español. Nada más llegar a la zona donde se ubicaba el Repsol Honda, después de la caída que marcó la carrera del domingo de MotoGP del Gran Premio de Portugal, Marc Márquez subía directamente las escaleras de su oficina para quitarse el mono. Antes de entrar al box a ver a los suyos. El campeón español cruzaba después su garaje y salía por el pit lane, con las gradas delante, todas repletas de aficionados portugueses. Márquez levantaba las manos en señal de perdón, la tribuna le contestaba con una pitada. Acababa de tirar al ídolo local, a Miguel Oliveira, al primer ganador de la historia de la clase reina en el Autódromo Internacional del Algarve.

A renglón seguido, Márquez se encaminaba al box del portugués para pedirle disculpas. Al no encontrar al luso, se subió en su scooter y se fue directo a la clínica del circuito para ir a verle, después de que éste se hubiese acercado allí para comprobar que no sufría ninguna lesión. De hecho, fue el propio Márquez el que salió tocado, de un dedo de la mano izquierda (tuvieron que escayolarle), y de la rodilla, donde se hizo una herida. El siguiente paso era hablar delante de los medios, algo que se retrasó, siendo sustituido en ese momento por su jefe, Alberto Puig. "Estas cosas pasan, las ruedas se bloquean. Probablemente el neumático no estaría a la temperatura todavía porque era el duro, y esto puede pasar. Es una lástima lo que ha pasado y hay otro piloto involucrado. Queremos disculparnos delante de Aprilia y de Oliveira, tampoco era su intención caerse y fracturarse un dedo, pero estas son cosas de las carreras y pueden pasar", explicaba Puig, abriendo el camino de la auto inculpación.

A las 15:13, el panel de comisarios de la FIM había notificado a piloto y equipo que su error iba a tener consecuencias en forma de una doble penalización de vuelta larga durante la próxima carrera a disputar, el domingo que viene, en el Circuito de Termas de Río Hondo (Argentina). Con el brazo con la escayola, y sabiendo ya tanto que Oliveira no se había lesionado como su sanción, Márquez encaraba su explicación pública. "Esta pregunta ni te la puedo ni quiero responderla porque creo que no es lo más importante", comenzaba tras ser cuestionado sobre la posibilidad de no poder competir en Argentina. "Para mí lo más importante es que Miguel está bien, hoy otro piloto se ha caído por culpa mía, por un error mío, y me ha sabido muy mal. Le he pedido disculpas personalmente y se las vuelvo a pedir aquí, pido disculpas todo su equipo y también a los aficionados portugueses porque era su gran premio".

El mea culpa por encima de todo, en un tono compartido con Puig que también contó con una explicación técnica. "Evidentemente, no era mi intención cometer ese error y que acabara la carrera de esta manera, pero ha venido provocado por un bloqueo muy fuerte de la rueda delantera en esa curva cuatro y no era ni mi intención adelantar a Martín porque estaba lejos; pero después de ese bloqueo, cuando he soltado el freno de la moto, la dirección estaba hacia adentro, porque estaba cerrada porque estaba Martín, y no he podido evitar a Oliveira. Pero me sabe muy mal y me siento mal. Es un error grave y por ello he sido penalizado con una doble long lap para el Gran Premio de Argentina, que asumo y respeto y con la que estoy de acuerdo completamente, pero tenemos que aprender de ello y seguir".

Y es que, si el sábado había sido fantástico para el español, el domingo tornó en pesadilla. "La sensación del fin de semana en general es agridulce porque en el momento más importante no hemos rematado. Ha sido un fin de semana de sorpresa, porque no esperábamos estar en este nivel, pero lógicamente cuando lo estás coges más riesgos de los que te gustaría. Pero se debe hacer si quieres estar ahí, luchando por los puestos de delante y ya digo que la velocidad está, tenemos que intentar entender cómo mejorar para el futuro y para mí el resumen del fin de semana es que hay que aprender de los errores. He cometido un error, Miguel está bien, que es lo más importante, y hay que aprender todo lo que es bueno, que se disfruta mucho, pero también hay que aprender de lo que es malo, que es lo que realmente te hace mejorar", concluía un piloto que siempre es protagonista, para lo bueno, o para lo malo.

Escayolado y pruebas para determinar el alcance

En la salida, Márquez había cedido dos posiciones ante Miguel Oliveira y Pecco Bagnaia, vigente campeón del mundo con Ducati. Pronto protagonizó una de sus habituales salvadas en su duelo con Jorge Martín, del que salió cuarto. Pero en la curva 3 de la tercera vuelta, Márquez entró pasadísimo tras bloquear el neumático delantero, casi tocó a Martín y embistió duramente por detrás la Aprilia de Oliveira.

El de Honda y el portugués se fueron al suelo y rápidamente el catalán se levantó para ir a disculparse con su rival -que yacía tirado en el suelo, dolorido-, consciente del error que había cometido en un intento por pelear con una moto que no parece estar en su mejor versión. Los comisarios decidieron imponerle una sanción de doble vuelta larga (long lap) para la cita de Argentina por "ser demasiado agresivo y causar un accidente que involucró al piloto #88".

Oliveira fue trasladado consciente, pero con dolores, al centro médico del circuito para someterse a una evaluación por parte del personal médico. Sobre las 17:00 hora local, el Dr. Ángel Charte, responsable médico del Mundial, confirmó que el portugués recibió el alta para el GP de Argentina (próximo fin de semana), después de descartar lesiones tras la revisión en el circuito.

No obstante, "se someterá a una prueba complementaria en Faro esta tarde". El equipo RNF MotoGP Team añadió: "Miguel Oliveira ha sido declarado apto a pesar de una contusión en su pierna derecha y las radiografías han confirmado que no hay fracturas. ¡Le animaremos para que esté de vuelta en pista la próxima semana!".

En cambio la sorpresa saltó con Márquez, que salió del centro médico, después de haber ido a pedir disculpas al jefe del equipo del portugués, con la mano derecha escayolada. El catalán, por el momento, no es "apto" para la próxima cita, la semana que viene en Argentina.

"En principio no parecía nada importante, pero ahora en la radiografía hemos visto que hay una posible fractura en el primer metacarpiano de la mano derecha. Se la hemos inmovilizado y ahora dependeremos de las pruebas que le haremos mañana por la mañana (en la clínica Dexeus, en Barcelona)", apuntó el Dr. Charte en DAZN.