MOTOGP | GP DE INDONESIA

Marc Márquez: "Lo primero de todo es que tengo que volver a sonreír dentro del casco"

El 93 explica desde Mandalika el por qué de su decisión de fichar por la escudería Gresini Ducati para 2024.

Marc Márquez en el GP de Indonesia. /TUMBELAKA / AFP
Marc Márquez en el GP de Indonesia. TUMBELAKA / AFP
Borja González

Borja González

Circuito de Mandalika (Indonesia)-. Marc Márquez ha sido el foco de atención este jueves en el Circuito de Mandalika. Un hecho al que está acostumbrado, que todo pivote a su alrededor, aunque esta vez el motivo era excepcional: un poco después de las dos de la tarde en horario local, Gresini Racing confirmaba que va a competir con ellos en 2024; a las cinco, con muy poco tino, el promotor del campeonato le colocó en una rueda de prensa junto a los dos que se están jugando el título de MotoGP este año, Pecco Bagnaia y Jorge Martín, separados ahora mismo por tres puntos. Y sucedió lo esperado.

Los dos hombres que tratan de reinar en la categoría (uno manteniendo ese número 1, el otro arrebatándoselo al campeón) pasaron desapercibidos, con todas las preguntas recayendo sobre Márquez, que tenía mucho que contar y aclarar tras un culebrón que ha llegado a un final que pocos podrían haber esperado en el inicio de la temporada, y menos cuando se hizo con la pole en el primer gran premio. Finalizada esa comparecencia oficial, el 93 atendió a los pocos medios españoles desplazados hasta Indonesia. "Para mí la semana pasada no fue de felicidad sino una semana dura emocionalmente, porque es una decisión muy dura y arriesgada a la vez. Pero, al final, en la vida tienes que salir de la zona de confort si quieres seguir creciendo y mi zona de confort era Honda", comenzaba, corroborando lo que expresó en su largo mensaje publicado en sus redes sociales, y que confirmó a Relevo que tenía a Alberto Puig, el team mánager del Repsol Honda, como destinatario.

"Tenía que mirar por mi carrera deportiva o así me lo aconsejaron todos los míos, e intenté ver qué era lo que necesitaba ahora para seguir con mi carrera, no para ganar, sino para seguirla y necesito disfrutar encima de la moto otra vez. Necesito volver a verme competitivo, que no significa ganar sí o sí, sino volver a estar delante. Llevo dos años sin ganar una carrera, llevo dos años con dos podios y lo primero de todo es que tengo que volver a sonreír dentro del casco, divertirme encima de una moto y luego si consigo eso van a llegar las cosas". Un discurso comprensible y sólido, aunque en las últimas semanas haya ido sufriendo matizaciones o variaciones, como cuando dijo que iba a decidir todo entre los grandes premios de India y Japón, y luego modificó los plazos.

"En estos dos últimos meses parece que cambié el discurso varias veces, pero es que cambiaba cada semana, y no es que estuviese jugando, ni estaba cambiando el discurso. De hecho, en Misano estaba casi al noventa por ciento dentro de Honda, mi mentalidad estaba en Honda, pero luego fueron avanzando las semanas y en Japón hubo una serie de reuniones con Honda en las que ha mostrado su compromiso y ha hecho todo lo que ha podido, pero creo que el proyecto está ahora mismo en un punto en el que necesita tiempo. Honda es Honda y lo va a conseguir. ¿Y lo puede conseguir el año que viene? Pues quizás sí, ¿y es una de las opciones? Pues también, porque si alguien lo puede hacer son ellos. Pero necesitan tiempo y necesitan poner todo el presupuesto en la moto y necesitan seguir creciendo. ¿Un equipo o una fábrica tiene tiempo? Claro, todo el del mundo. ¿Un piloto o un atleta tiene tiempo? Pues lo que dura su carrera deportiva, y un año que pasa es un año que no recuperas". Es decir: tiempo, la clave en toda esta historia. Y Márquez ha considerado también que, liberando su masa salarial, podría ayudar indirectamente a la fábrica con la que lo ha ganado todo (el desembolso anual de Honda en su estrella se mueve alrededor de los 25 millones de euros).

En cuanto a los detalles de la negociación, el de Cervera confirmó que sólo ha firmado un año (este mismo jueves puso su nombre en lo que se conoce como memorándum de entendimiento, tras cerrar los últimos flecos con Honda), después de tener varias opciones más sobre la mesa, aunque sin haber entrado en negociaciones serias. Gresini es el equipo que más ha apostado, y el que le ha dado todo el tiempo que necesitaba para decidir, y son los que se han llevado el gato al agua. "No me pusieron ningún tipo de presión y me dijeron 'nosotros decidimos esperarte y te damos todo el tiempo que quieras', y esto me ayudó muchísimo". Una estructura pequeña, comparada a con lo que está acostumbrado a convivir en el Repsol Honda, a la que sólo podrá llevarse a un miembro de su actual equipo.

"Sólo quería ver lo que necesitaba mi cuerpo ahora mismo y es ahí donde, si haces tu carta a los Reyes, te pides a todo tu equipo. Pero analizándolo fríamente, tu decisión personal no puede destruir a una escudería que te ha dado tanto, y dejarlos ahora sin equipo. Y tampoco puedes destruir a otro equipo familiar que tiene a su gente de toda la vida. Estoy trabajando para llevarme un mecánico, que parece que será Javi Ortiz (NdR: actualmente encargado de neumáticos y gasolina, y muy amigo suyo). Intenté que viniera Santi, lógicamente, pero es ahí donde entiendo también la posición de Ducati. Y no reprocho nada de que por un año un técnico tiene mucha más información, y en un año no sabes nunca lo que va a pasar. Mi intención es divertirme encima de una moto; y si me divierto encima de una, como ya me habéis visto en Honda, no cambio". 'Santi' es Santi Hernández, su jefe de mecánicos desde 2011. Y lo de 'en un año nunca sabes lo que va a pasar' habla de que quiere tener un futuro abierto de cara a 2025. La nueva aventura, si nada se tuerce, comenzará en el test de Valencia del martes 28 de noviembre.