MOTOGP

Marc Márquez: "No me sorprendería que Acosta acabe entre los cinco primeros en estos tres días"

Este martes arrancan tres esperados días de pruebas para MotoGP en el Circuito de Sepang, con muchos puntos de interés.

Marc Márquez en sus nuevos colores de Gresini. /ABC
Marc Márquez en sus nuevos colores de Gresini. ABC
Borja González

Borja González

Circuito de Sepang (Malasia)-. Este martes va a arrancar el primer entrenamiento de la pretemporada de MotoGP en 2024. Y lo va a hacer con muchos focos de atención, cada uno en una dirección diferente. El foco de los que han de confirmarse, los Pecco Bagnaia, Jorge Martín o Marco Bezzecchi, protagonistas en 2023; el de los que buscan recuperar el tiempo perdido, en este caso, Yamaha y Honda, con las nuevas concesiones técnicas aprobadas por el campeonato; el que apunta al mercado de fichajes, una olla que ya se ha puesto sobre el fuego y que en breve comenzará a bullir; y uno más que apunta a dos nombres, al del recién llegado Pedro Acosta, y al de la súper estrella Marc Márquez en su nueva aventura con Ducati.

Empezando por el final, Márquez llega a Sepang tratando de esquivar las expectativas y de buscar un perfil bajo antes de que la pista dictamine otra cosa, en este caso en un trazado en el que nunca ha sido especialmente brillante, o tal vez que le costaba a la Honda, porque su nueva Ducati está circuito tras circuito al máximo nivel. En su caso tendrá que remar con el modelo 2023, que ya probó en Valencia. Ese día decidió fijarse sólo en la telemetría, la información que muestra cómo se pilota la moto (dónde se frena y dónde se acelera, cómo se trazan las curvas…), de un piloto como Bezzecchi que empieza como el referente del grupo de los que van a llevar la versión antigua de la Desmosedici (ellos dos más su hermano Alex y Fabio Di Giannantonio). "Soy más de pilotar de instinto y ver luego qué pasa. Poco a poco iré viendo los puntos fuertes y los puntos débiles, y en la telemetría eso se ve rápido", explicaba ya desde Malasia.

Mientras que el 93 aún puede jugar a taparse, es Acosta el que quedó desnudo de la mejor manera posible en los tres días de pruebas para pilotos probadores, novatos y Honda y Yamaha, los que cuentan con las máximas concesiones, algo que están tratando de aprovechar al máximo. De hecho, los segundos confían su futuro a este paso técnico, en el sentido de enseñarse para mantener una alineación potente (la que presentaron este lunes con Fabio Quartararo y Alex Rins lo es, y mucho) cuando el mercado se active, y para recuperar una estructura satélite, algo crucial para la fábrica nipona; en ese sentido, debería ser el equipo de su embajador Valentino Rossi el principal candidato.

"Fue rápido, y no me sorprende. Y no me sorprendería que acabe de los cinco primeros en estos tres días", señalaba Márquez sobre Acosta, que terminó primero en el test con un tiempo más que reseñable: a una décima del mejor tiempo de una KTM el año pasado en Sepang. "Cuando vienes de Moto2, si miráis el historial, tienes un paso por curva y una velocidad, más ese punto de inconsciencia que también va bien para ir muy rápido. Este es un circuito en el que hay ese paso por curva. Si te fijas bien, cuando subió Quartararo, cuando subió Zarco, cuando subí yo, y otros pilotos, como Bagnaia, que en ese primer año no sé si hizo primero (NdR: segundo), vienes de Moto2 y tienes una velocidad que luego vas perdiendo, mientras ganas en otros puntos. Vas perdiendo esa velocidad porque te vas cayendo una, dos, tres veces, pero Acosta es muy bueno. Y este año si no es en cada carrera sí que en muchas sacará la cabeza por delante, porque por historial también es lo que le toca, llegar y estar delante".

Un nuevo de mensaje de Márquez que ratifica la sensación general sobre el murciano, con un añadido de meter presión que transmite su última frase. Y es que tras la primera parte del entrenamiento la comidilla ha sido la actuación del recién llegado, y también el buen nivel mostrado por las KTM, aunque será como siempre Ducati el baremo que mida si la competencia se ha acercado o no, lo que puede marcar la temporada. "Si empezamos con que la base no es estable, el edificio se construye torcido. Por eso intentamos hacer algo sólido desde la estructura", apuntaba por su parte Acosta que, como Márquez, busca huir del exceso de atención, inevitable viendo cómo se está comportando en este arranque de aventura en MotoGP.

"Todo el mundo va a meter el dedo en esa herida", reconocía a Relevo con una sonrisa. "Ya he dicho que aprendí sobre eso en el primer año de Moto2, cuando todo el mundo puso muy altas las expectativas, incluso yo, que quizás me las llegué a creer, y en cierta manera eran irreales. O no para ese momento. Incluso si yo empezase el año con un buen resultado en Catar, no sería realista, porque llegaré tras dos días de entrenamientos, y sería una situación entre comillas fácil para hacer un resultado decente. Cuando lleguemos a la segunda en Portimao se verá a qué nivel estamos de verdad, a qué nivel llegando de cero a un circuito y el viernes por la tarde teniendo que luchar ya para entrar en la Q2. Vamos a tener poco tiempo en comparación a las 8 horas que tenemos aquí, así que iremos con calma". Una tranquilidad que piden tanto Márquez como Acosta que es difícil que puedan tener si terminan brillando en estos tres días en Malasia.