Jorge Martín se muestra inmune a la presión mientras que Marc Márquez aparece de la nada
El madrileño termina primero en las todas las sesiones determinantes en Francia y cumple con su rol de favorito.

Circuito de Le Mans (Francia)-. Tres pilotos llegaban al sábado con un ritmo de carrera superior al resto, señalados para pelear por la pole y por el sprint en el Circuito de Le Mans: Enea Bastianini, Pecco Bagnaia y Jorge Martín. El primero tenía que pasar por la Q1, donde cumplió, pero luego no pudo corroborar su velocidad en un oficial que quedó marcado por las caídas finales; el segundo se cayó en la Q2, aunque pudiendo mantener la segunda plaza de la parrilla, que no le sirvió por un problema en la salida; el tercero hizo bien todos los deberes, empezando por volar y destrozar el récord del circuito francés (pese a una caída final), para terminar coronándose en el sprint con un dominio de cabo a rabo.
"Está bien ser conscientes de que tenemos la explosividad, de que somos rápidos en el sprint. Hoy sabía que si ponía mi mejor versión sería muy difícil para el resto seguirme, y es lo que he intentado hasta el final. Doce victorias significan que estamos haciendo las cosas bien en los dos últimos años y espero poder hacer una buena carrera mañana", nos comentaba el madrileño tras su triunfo y sobre el hecho de haber sido capaz de ganar el 50 por ciento de las pruebas cortas disputadas en la historia, desde su estreno en 2023.
"Mi plan era liderar todas las vueltas. Pensaba que Pecco estaría más cerca, pero he visto que era Bezzecchi y no sabía nada sobre él", reconocía. Porque el italiano, ganador en Francia el año pasado, dio muestras de lo que había enseñado aquel domingo, aunque un error fruto del poco de confianza que aún le falta para sentirse cómodo con la GP23 le terminó llevando al suelo cuando marchaba segundo. Y lo hizo un poco por sorpresa, porque no estaba en esa lista de favoritos. Como tampoco lo estaba Marc Márquez, ni por el ritmo mostrado en los entrenamientos, ni por tener que salir desde el puesto 13, una posición que en este MotoGP suele ser una rémora muy grande.
"Tenía un poco más para las últimas vueltas, pero dentro del casco estaba pensando si arriesgarlo o no", nos confesaba Márquez, que se colocó sexto en las primeras curvas, para luego aprovechar la sanción de vuelta larga de Aleix Espargaró y la caída final de Bezzecchi para firmar un inesperado segundo puesto. "Veía que Viñales estaba ya a dos segundos y he pensado: 'Si he hecho esta salida y he hecho esta carrera, un tercero no está del todo mal'. Hemos sabido sufrir, a pesar de que cuando sales decimotercero no sales muy convencido a carrera". Una prueba que, además, fue rapidísima.
"No ha sido nada fácil la victoria de este año. Diría que la más complicada, al menos las primeras ocho vueltas por el ritmo que estábamos manteniendo, que era una locura. Rodar en 30.9 o 31.0 todas las vueltas, en tiempos en los que hace dos años eran casi de pole... creo que eso es una barbaridad", analizaba el ganador y líder aún más sólido de MotoGP, con 28 puntos de ventaja sobre el segundo, Bastianini, que pese a no cumplir con lo que de él se podía prever, sí que dio un aviso con su cuarto puesto de que todavía hay que contar con él para este domingo. Con él, con su compañero Bagnaia, y visto lo visto, con Márquez.
"No, no me sorprende. Sabía que podía llegar. He visto que ha hecho una gran salida y luego hubiese tenido una pelea interesante seguro con Bezzecchi por el segundo, pero sabía que podía llegar al podio. Yo lo he hecho en otras ocasiones saliendo el 12 o 13 y, obviamente, Marc puede hacerlo", asumía Martín. "Hoy, y este fin de semana, Martín y Bagnaia están un pelín por encima de todos. Les sale fácil", apuntaba por su parte el de Gresini que, eso sí, salió muy reforzado de un sábado que pareció no haber comenzado de la mejor manera posible. "Después de un fin de semana duro te puedes quedar con la salida, pero el ritmo de las diez vueltas de después cogiendo a Bezzecchi es lo que me hará dormir más tranquilo. Incluso habiendo acabado tercero o cuarto, tener este ritmo es lo que me hará dormir más tranquilo hoy".
"No se puede rodar en los tiempos que hemos rodado hoy", respondía Martín a si iba a plantear la carrera del domingo (si no llueve, porque las previsiones dan esa posibilidad) con la fuerza del sprint. "Si alguien toca el 1'30, luego lo va a pagar al final de carrera. Es mejor controlar un poco más al principio. Quizás haya grupo o no, porque a veces incluso yendo más lento la carrera se va rompiendo sola. Hay pilotos fuertes y la carrera es muy larga y seguramente será un grupo más grande. Pero si alguno tira fuerte intentaré ir a por él y ganar la carrera. Eso no tiene nada que ver". Unas palabras acompañadas con la sonrisa de un piloto que ha salido muy reforzado de los dos primeros días en Le Mans, aunque falta el importante. "De momento, el que tiene que tirar fuerte o no soy yo, y si no salgo bien, me adaptaré a la situación que haya".