El motociclismo no siempre fue un deporte "de hombres": todas las mujeres que lo demostraron
Hoy, 8 de marzo, Día de la Mujer, recordamos a las pilotos que han dejado su huella en las dos ruedas.

La historia siempre ha jugado a favor de la presencia masculina en la mayor parte de los deportes. En el caso de los deportes de motor más aún. En un mundo mayoritariamente formado por hombres, la presencia de una mujer en una parrilla es algo extraordinario, aunque cada vez menos. Actualmente, Ana Carrasco, piloto de Moto3, y María Herrera, en MotoE, representan el honor de todas aquellas mujeres que han formado, forman y formarán parte del motociclismo.
Y es que, a pesar de que a lo largo de la historia su presencia ha sido menor, la figura de la mujer lleva presente en el motociclismo desde hace bastantes años, concretamente desde 1962 con Beryl Swain. Esta británica fue la primera mujer en correr una carrera en el TT de la Isla de Man, donde hizo historia. Aunque su sueño tardó poco en desvanecerse porque tras su debut, la organización decidía revocar su licencia alegando que el motociclismo era un deporte de mucho riesgo para una mujer.
A pesar de ello, la figura de Swain ha servido de ejemplo para todas aquellas luchadoras que no se han rendido en su sueño de convertirse en pilotos. Detrás de ella, la historia de las mujeres en el motociclismo se ha seguido escribiendo gracias a caso como el de Gina Bovaird quien llegó a disputar varias carreras del Campeonato Americano (AMA, por sus siglas en inglés) y de las 200 millas de Daytona. Pero si hay un hito que marcó esta americana fue su participación en el Gran Premio de Francia de 1982 en la categoría reina del Mundial, algo que hasta hoy ninguna otra mujer ha logrado conseguir.
Abriendo el camino
Gracias a Bovaird y Swain se abrió el camino de muchas pilotos entre los años 80 y 90, lo que propició que cada vez más mujeres compitiesen en campeonatos de dos ruedas, sobre todo en categorías inferiores. La alemana Inge Arends disputó un total de seis Grandes Premios entre 1983 y 1984 en 50cc y 80cc, logrando un 16º puesto como mejor resultado; y su compatriota Petra Gschwander también lo intentó en 1986, aunque no logró clasificarse.

En 1987, Taru Rinne, una joven finlandesa comenzó su andadura como piloto de Karting y aunque sus actuaciones en el mundo de las dos ruedas fueron muy prometedoras, decidió pasarse a las dos ruedas, donde hizo historia siendo la primera mujer en puntuar en el Mundial. Aunque para Rinne lo mejor estaba por llegar. En su segundo año en la competición, consiguió la segunda posición, el mejor resultado logrado por una mujer hasta entonces.
Detrás de ellas, el camino se abrió para otras grandes mujeres que han dejado huella en la historia del motociclismo. Como el caso de Undine Kummer, la única piloto en disputar carreras de 80 cc, Linda Walsh que compitió en el Mundial de 125 cc o Tomoko Igata, una japonesa que hizo historia como la mujer con más puntos, un récord que ninguna otra ha logrado batir por el momento.
Daniela Tognoli, Katja Poensgen, Cath Thompson, Marketa Janakova, Candice Scott, Nikolett Kovacs, Andrea Touskova y Ornella Ongaro también pusieron el toque femenino en el motociclismo en los siguientes años.

Las nuevas generaciones
Unos años después, Elena Rosell debutaba en la categoría de Moto2, la primera mujer en esta categoría y la primera española en el Mundial. En ese instante, el deporte femenino español comenzó una nueva era. Llegó al Mundial para sustituir a Julián Simón en el equipo Aspar. Muchos hablaron de su poco nivel, a lo que ella respondió con un contrato para correr la temporada siguiente.
Actualmente, el motociclismo femenino está en manos de dos jóvenes pilotos que luchan día a día por dejar huella en un deporte mayoritariamente de hombres. En el caso de Ana Carrasco, primera mujer en ganar un título en la categoría de Supersport300, lo hace en la categoría de Moto3. Parece que nada frena a esta murciana que sueña con llegar a lo más alto. En el caso de Maria Herrera, vencedora de varias carreras en el FIM CEV, debutó en el Mundial en 2015 y desde entonces se convirtió en la primera mujer capaz de puntuar en tres temporadas distintas. Actualmente corre en la categoría de MotoE.
Hoy en día, la presencia femenina en el Mundial de Motociclismo es cada vez mayor. La historia nunca ha jugado a favor de la presencia femenina en un deporte "de hombres", pero lo que es indudable es que este conjunto de mujeres han dejado huella en el motociclismo.