¿Qué necesitan Bagnaia y Augusto Fernández para ser campeones?
El domingo se decide en el Circuito Ricardo Tormo quiénes van a ser los campeones del mundo de MotoGP y Moto2 esta temporada.

Dos títulos del Mundial de motociclismo por decidir y cuatro pilotos con opciones, aunque con la balanza muy decantada del lado del favorito de MotoGP, Pecco Bagnaia, y muy bien posicionada para el actual líder de Moto2, Augusto Fernández. Pero, como siempre, los nervios de tener que cerrar un Mundial en la última carrera del año, con lo que eso supone, serán la baza que los dos aspirantes a dar la campanada en la última carrera del año querrán aprovechar para voltear los pronósticos.
Pecco Bagnaia ha construido una remontada sin precedentes desde mitad de temporada. En las carreras anteriores a la del Gran Premio de Alemania, en la que terminó por los suelos, el de Ducati ya apuntaba a piloto con potencial para pelear por todos los triunfos cada domingo, aunque fueron sus propios errores (y alguno ajeno, como el de Takaaki Nakagami en la prueba de Cataluña) los que le colocaron en una situación que parecía insalvable ante Fabio Quartararo.
Tras ese cero en Sachsenring (carrera 10), el italiano era sexto de la clasificación general, a 91 puntos del piloto galo, vigente campeón del mundo y ganador ese día. Nueve grandes premios después, y antes de iniciar el último en la Comunitat Valenciana, Bagnaia cuenta con 23 puntos de ventaja sobre el de Yamaha: ha logrado cinco triunfos, un segundo puesto, dos terceros y un único borrón, la caída en Japón cuando precisamente trataba de adelantar a su rival en una gris pelea alejada de los puestos delanteros.
Esos 23 puntos son dos menos de los que vale una victoria (25), con lo que la matemática más sencilla para el título de Pecco se refiere a Quartararo: si este no gana, da igual lo que pase e Italia volvería a contar con un campeón de la clase reina sobre una moto trasalpina 50 años después (desde 1972, con Giacomo Agostini y MV Agusta). Fuera de esto, al líder de Ducati le vale con sumar dos puntos, lo que supone terminar 14º. Cualquier posición mejor que esta también le da la corona. Y siendo una última carrera, con lo que supone el éxito para Ducati y con ocho de estas motos en la parrilla, a Quartararo sólo le queda abierta la puerta de la esperanza empeñada a, además de a su propio éxito, a un milagro en forma de caída o de problema mecánico de su rival.

Si Bagnaia lo tiene relativamente sencillo, más va a tener que sudar Augusto Fernández en Moto2, aunque 9,5 puntos (por esos medios puntos repartidos en la interrumpida carrera de Tailandia) es un buen saldo cuando sólo quedan 25 en juego. Enfrente va a tener a Ai Ogura, un piloto que no suele disfrutar demasiado en Cheste y que rinde peor con frío, aunque este año lo adelantado de la fecha de la carrera (6 de noviembre) le va a ayudar a evitar este hándicap.
Moralmente, el español llega al desenlace de la temporada con el subidón de que el error de bulto de su contrincante en Malasia (se cayó cuando tenía como mínimo garantizado el segundo puesto) le permitió resarcirse del regalo que él mismo le había hecho una semana antes en Australia (Fernández controlaba la tercera plaza con Ogura en problemas en la duodécima), con el consiguiente golpe anímico. Y llega a un trazado que confiesa que le gusta, además de ser uno de los de casa. Claro, que por el contrario tendrá que combatir contra el extra de presión (para esto tampoco ayuda que estén los tuyos en la grada).
Como se ha mencionado, la matemática es más compleja en el caso de Fernández (y eso del 'medio punto' impide, además, que se pueda dar un empate). Obviamente, todo lo que sea terminar por delante de Ogura le da el título, una perogrullada por la que se debe empezar. Y ahora vamos con el resto de combinaciones, las del japonés cruzando la meta por delante del español:
- Ogura tiene que ser como mínimo sexto. Si es séptimo, Fernández sería campeón independientemente de su resultado.
- Si es sexto, Augusto necesita ser 15º o mejor.
- Si es quinto, tiene que terminar como mínimo 14º.
- Si es cuarto, 12º o mejor.
- Si es tercero, noveno o mejor.
- Si es segundo, quinto o mejor.
- Y si gana el japonés, Fernández tiene que subir al podio.
Aunque, como se suele decir en estos casos, y vale tanto para Fernández como para Bagnaia, lo no deseable para sus intereses es que tengan que activar sus calculadoras mentales durante sus respectivas carreras. Al primero le espera su segundo título, al segundo, el primero.