MOTOGP

La tristeza de 'Il Capitano' Aleix Espargaró

Las últimas cuatro carreras del Mundial de MotoGP han supuesto un jarro de agua fría para Aleix Espargaró y para Aprilia.

Aleix Espargaró, cariacontecido en Sepang el pasado domingo. /GETTY
Aleix Espargaró, cariacontecido en Sepang el pasado domingo. GETTY
Borja González

Borja González

La carrera de Malasia de MotoGP puso fin a un periplo de cuatro pruebas transoceánicas: Japón, Tailandia, Australia y Malasia. Antes de esta ruta, Aleix Espargaró era tercero de la general a 17 puntos del por entonces líder, Fabio Quartararo, a siete del segundo, Pecco Bagnaia, y con 31 sobre su perseguidor, Enea Bastianini. Una vez finalizada, mantiene su puesto, pero a 46 del nuevo primero, Bagnaia, a 23 de Quartararo y con Bastianini a uno.

"Es verdad que he cometido algunos errores este año, pero he acabado todas las carreras, he estado delante. Y si miras las últimas cuatro carreras he cogido quince puntos: eso es increíble, cuando en Europa en cuatro o cinco cogía 60". No son quince, sino 18, pero en cualquier caso unos números ridículos. De hecho, es el que menos ha sumado de los actuales primeros catorce de la general (junto a su compañero Maverick Viñales), muy lejos de los 57 de Bagnaia, los 53 de Marc Márquez o los 48 de Bastianini (otro capítulo que explica cómo llega el Mundial a Valencia son los 24 de Quartararo…).

Puntos sumados en las últimas cuatro carreras de MotoGP

Piloto Puntos Posición General
Pecco Bagnaia 57
Jack Miller 55
Marc Márquez 53 12º
Enea Bastianini 48
Miguel Oliveira 43
Brad Binder 40
Alex Rins 40
Johann Zarco 33
Jorge Martín 32 10º
Marco Bezzecchi 32 14º
11º Fabio Quartararo 24
12º Luca Marini 20 13º
13º Aleix Espargaró 18
13º Maverick Viñales 18 11º

"Estoy muy triste, la verdad es que sí. Yo no soy tonto, soy consciente de que era muy difícil ganar el Mundial, pero me habría gustado lucharlo hasta el final con los resultados que hemos estado haciendo en la primera mitad de año, y hemos hecho el ridículo en estas últimas carreras. Y ahora peligra hasta la tercera posición". En Japón uno de sus electrónicos cometió un error que le costó la carrera. En Australia el control de tracción funcionó mal. Y en Malasia la moto rindió muy por debajo a lo exhibido en el test de pretemporada de febrero celebrado en el mismo escenario, donde deslumbró.

"El resumen es que esta moto ha sido un espectáculo de conducir prácticamente en todo el año, ha sido un lujo, y ahora sí que es un mal sueño conducirla. No lo entiendo muy bien, no tenemos nada de tracción, los motores no corren absolutamente nada… Un mal sueño". Unas sensaciones que le han llevado a apuntar directamente a su fábrica.

"Yo creo que ni ellos saben muy bien qué está pasando. Al menos eso creo. Si lo saben tampoco me lo han dicho. Les he pedido que, obviamente, ahora hay que hacer un análisis grande e intentar entender qué nos está pasando para el futuro, futuro que es el año que viene, y para el futuro inmediato, que es Valencia". Espargaró se mostró durante todo el fin de semana muy duro con Aprilia, aunque finalizado todo quiso moderar su discurso.

El de Granollers es consciente de que lo logrado está muy encima de las expectativas que cualquiera hubiera tenido sobre la moto italiana. "Hemos hecho un año impresionante, pero una cosa no quita la otra. Se nos ha quedado grande. Espero que nos sirva para aprender y que en el futuro podamos alargarlo", apunta, con la vista puesta en 2023 y en el desembarco del nuevo equipo satélite de Aprilia, el RNF que actualmente compite con Yamaha y que contará con Miguel Oliveira y Raúl Fernández como pilotos.

El sábado, después de un mal entrenamiento oficial, Espargaró reconocía estar en shock, después de haber llegado a Malasia convencido de poder ganar. Un desengaño que derivó en esa tristeza producida por haberse dado de bruces con una realidad que su brillante año le había tapado.

"Cualquier cosa que diga ahora irá en mi contra, pero está claro que no tenemos el tamaño de otras fábricas. Por una parte eso me hace estar más orgulloso de lo que hemos conseguido, y por otra nos hace volver a la realidad". Mensajes contundentes de un piloto al que en Aprilia apodan 'Il Capitano' y que pretende seguir ejerciendo su liderazgo para que lo de 2022 no sea sólo un año oasis en la historia de Aprilia en MotoGP.