MOTOGP | GP DE AUSTRALIA

Jorge Martín y Pecco Bagnaia comienzan a sufrir las consecuencias de la batalla por el título

Los dos primeros de la general se encontraron en el entrenamiento decisivo del viernes del que el italiano salió muy enfadado.

Jorge Martín y Pecco Bagnaia comienzan a sufrir las consecuencias de la batalla por el título
Borja González

Borja González

Circuito de Phillip Island (Australia)-. El Mundial de MotoGP ha entrado en su fase definitiva, con sólo cinco grandes premios por delante, lo que supone un 25 por ciento del calendario de 20 que tendrá este 2023. Y lo que supone que haya aún 185 puntos en juego, que podrían quedarse en 173 si el domingo termina por cancelarse el sprint. Esto con los dos primeros de la general separados por apenas 18 puntos. Dos pilotos que han empezado a medirse desde hace un tiempo, y que en Phillip Island se encontraron en la pista en el primer momento decisivo del fin de semana, la práctica del viernes por la tarde que decide el paso directo a la Q2. Jorge Martín cumplió, Pecco Bagnaia (el líder) no.

"Nos movemos de circuito en circuito más o menos con la misma puesta a punto, pero para mí no está funcionando", explicaba cariacontecido este último, en un discurso que dista de lo que repite siempre últimamente su rival, que uno de los secretos de su éxito pasa por no modificar la base de su moto y ser él el que se fuerce a cambiar el pilotaje para sacarle el máximo rendimiento. "En gran parte de esta temporada estamos sufriendo los viernes, los sábados van mejor y en los domingos somos los más rápidos. En este caso, tenemos un día menos para intentar ser los más rápidos, y en este circuito esto es una dificultad", explicaba el campeón, que ya sufrió el fin de semana pasado lo que puede suponer no meterse entre los diez primeros el viernes.

Falló en la Q1 por 99 milésimas de segundo, se quedó en el puesto 13 de la parrilla, y esto lo terminó pagando el sábado, aunque su moral dio un giro de 180 grados el domingo cuando fue capaz de remontar y de aprovechar el error de Martín. "Mirando los ritmos de esta mañana y de esta tarde tengo uno de los más competitivos en términos de tiempos de vuelta y de consistencia con los neumáticos. He usado el medio mientras el resto usaban el blando, y por eso creo que nuestro trabajado ha sido mejor que el del resto hoy, pero tenemos que mejorar a la hora de empezar con mejores sensaciones". Pero, claro, no está aún en la Q2. "Está claro que si no entras directo te metes en problemas, pero sabemos que ya lo ha hecho otras veces, que ha conseguido salir de situaciones peores, o sea que le espero mañana", decía con cautela el madrileño, que logró su registro a rueda de Bagnaia.

Y es que los dos se encontraron en pista, en una mala gestión del final de la sesión del equipo oficial Ducati. Como cada vez que los pilotos tienen que jugarse un crono, los que menos claro lo tienen hacen sus cálculos y eligen una referencia. Es muy habitual ver a elementos de los distintos equipos apostados en el muro a la espera de indicar al box cuándo tienen que dejar salir a sus pilotos, para agarrarse a una rueda buena. En el final de este del viernes en Australia se pudo ver a Alex Rins eligiendo a Maverick Viñales; a Takaaki Nakagami, Pol Espargaró, Augusto Fernández o a Jack Miller eligiendo a Brad Binder; o a Marc Márquez, Joan Mir y alguno más buscando la rueda de Bagnaia, un grupo en el que se metió Martín. 

"En el primer intento iba solo, creo. En el segundo intento estaba el último del grupo y he visto a unos diez pilotos esperando como en Moto3", contaba Bagnaia, que terminó haciendo ostensibles gestos de enfado, algo que también se percibió en su box. "Para mí, esto no es aceptable. Estando en MotoGP tenemos que dar ejemplo a los demás. No uno, ni dos, sino diez pilotos yendo lentos en mitad de la trazada esperando una rueda. Es inaceptable". Algo que rompió su plan y que no le ayudó a salvar una situación complicada. Y, mientras tanto, en ese mismo escenario, su rival encontraba el sitio justo para fijar su mejor registro, que le permitió ser el cuarto más rápido del día, aunque es probable que tenga unas cuantas décimas guardadas en su bolsillo. "Bueno, le he visto y sabía que él no iba a tener más remedido que tirar. Es lo que hay". Porque las circunstancias le pueden terminar ayudando.

Bagnaia y Martín se conocen desde hace tiempo, y están muy acostumbrados a contestar preguntas uno del otro. Este jueves volvieron a ser interrogados por los puntos fuertes y débiles del otro. "Se le da muy bien la tracción, la aceleración. El punto débil, que tampoco es que sea un punto débil, porque sin ese estilo de pilotaje no podría salir tan rápido de las curvas como hace, es la frenada", explicaba el italiano; "Para Pecco es lo contrario, es súper bueno frenando, pero le cuesta más la tracción. Aunque el italiano antes de contestar que por qué quería saberlo el periodista, mientras que el español tras hacerlo se reía y decía 'qué original'. Una prueba de que, en cierta medida, empiezan a estar cansado el uno del otro, o de concederse bonitas palabras con todo lo que hay en juego.