MOTOGP | GP DE ALEMANIA

Quartararo ejerce de líder (y de mánager) y pide a Di Giannantonio y a un novato español a Yamaha

Quedan por definir los últimos sitios en MotoGP para 2025, entre ellos los del 'nuevo' equipo Pramac Yamaha.

Quartararo (der.), junto a Di Giannantonio en el GP de Argentina de 2023. /INSTAGRAM
Quartararo (der.), junto a Di Giannantonio en el GP de Argentina de 2023. INSTAGRAM
Borja González

Borja González

Circuito de Sachsenring (Alemania)-. Una vez colocadas las piezas importantes del mercado de fichajes de MotoGP, y a falta de que se confirmen dos o tres sitios que están ya casi hechos (como el de Joan Mir en el Repsol Honda, el de Alex Rins en el equipo oficial Yamaha o el de Raúl Fernández en el Trackhouse Aprilia, más la moto de Fermín Aldeguer en VR46), el interés ha girado hacia los que estarán en 2025 en el nuevo equipo satélite de Yamaha, el prestigioso Pramac, más teniendo en cuenta que serán pilotos contratados directamente por la fábrica japonesa, como dijo su estrella Fabio Quartararo, más como extensión del primer equipo que como segunda unidad.

Y, precisamente Quartararo, ejerciendo de líder, no se cortó en Alemania a la hora de señalar a qué pilotos quiere en 2025 en esas dos motos. "A este chico que tengo a mi derecha", lanzaba señalando a Fabio Di Giannantonio. "Creo que Fabio puede ser ese que puede hacer un buen trabajo para Yamaha. Por supuesto, esto se lo he dicho a Yamaha, porque he visto que en los últimos diez meses ha hecho un muy buen trabajo. Creo que necesitamos a un piloto como él para sumar en nuestro proyecto de desarrollo, y creo que estaría bien tener un novato". Un debutante para los que, en esa línea, también puso apellidos. "Creo que García o López son muy rápidos en Moto2, y pueden encontrar su lugar en un equipo como Pramac, que no va a ser sólo un equipo satélite".

Curiosamente, dos pilotos que compiten con la Boscoscuro, la moto desde la que el francés saltó a MotoGP desde Moto2, un prototipo que conoce y cuya transición a su M1 entiende. "Sergio es un piloto muy trabajador, me gusta mucho cómo pilota y es muy fino. Hemos visto que en Moto2 ha hecho un poco mi trayectoria. Con Pons le fue difícil (NdR: con una Kalex), y con la Boscoscuro está yendo muy rápido", explicaba en referencia al líder de Moto2 en los micrófonos de DAZN. Un García que en Assen no dudó, tras la carrera, en aceptar ese reto de la clase reina si se le pone por delante. "Quiero dar el paso y me veo preparado para estar el año que viene en MotoGP", afirmaba rotundo.

La realidad es que el mánager de Alonso López, el segundo nombre de la lista de novatos de Quartararo, ha ido manteniendo contactos con la fábrica japonesa, lo mismo que el de García, que tiene más puertas abiertas (en Aprilia). En cuanto a Di Giannantonio, el italiano subió su cotización con su rendimiento desde mediados de la pasada temporada, tanto como para pasar de seguro descartado en la parrilla a contar ahora con varias posibilidades. Y él quiere exprimir las que le darían moto oficial. En Ducati, en su actual equipo, si ahí termina recalando la tercera GP25, en una escudería, la de Valentino Rossi, en la que no esconden que le quieren mantener. O en Yamaha, con una de las Pramac.

"Estoy muy agradecido a Fabio, porque recibir estas palabras de un colega a un rival, pero también un amigo, es siempre bueno", señalaba respecto a lo dicho por Quartararo. "No es un secreto que estamos hablando con Yamaha, pero también con mi equipo, y tenemos una tercera opción que no puedo decir. Siendo sincero, estuve hablando la pasada semana con Fabio para saber qué tal va el proyecto. Como he dicho, estoy en una muy buena situación y estoy muy contento por decidir mi futuro. Este fin de semana se encaminarán más las cosas". Una confesión a la que añadía el reconocimiento de querer un trato de piloto oficial.

"Sí, tener un contrato con un constructor es siempre diferente a estar contratado por un equipo, sin decir nada malo sobre los equipos. Pero es diferente. Y es el objetivo de todos. Este es uno de mis objetivos para el año que viene, una moto de fábrica, un contrato de fábrica, y el trato de fábrica por parte de un constructor. Es una de las cosas que estoy considerando para los próximos años". Una, porque otra es el nivel de competitividad: una cosa es lo seguro de Ducati, y otra el riesgo inherente al proyecto Yamaha, aunque la realidad es que la marca japonesa está poniendo toda la carne en el asador para revertir esta situación.