MOTOGP

Repsol y Honda prolongan su relación con los biocombustibles como bandera

El horizonte de la entrada en MotoGP de nuevos carburantes más sostenibles permite que se alargue dos años la icónica relación.

Marc Márquez sobre la Honda en un entrenamiento del GP de Malasia 2022. /Getty Images
Marc Márquez sobre la Honda en un entrenamiento del GP de Malasia 2022. Getty Images
Borja González

Borja González

Repsol y HRC (la división de competición de Honda) han anunciado este martes que han llegado a un acuerdo de renovación del patrocinio con la empresa española, que hará que este matrimonio alcance, como mínimo, los 30 años. Una relación que se puede considerar como natural, pero que ha tenido que ir adaptándose a los tiempos.

Mick Doohan, Alex Crivillé, Valentino Rossi, Dani Pedrosa, Nicky Hayden, Casey Stoner, Marc Márquez… Nombres históricos del Mundial de Motociclismo, y pilotos que han vinculado su imagen en algún momento de su carrera deportiva al binomio Repsol-Honda, el más duradero de la parrilla. En el caso de Doohan, Crivillé, Pedrosa, Hayden o Márquez es imposible que a la mente no venga una moto con el famoso color naranja cuando se trata de hablar de sus carreras deportivas. Algo que va a continuar en 2023 y 2024 con Márquez y con Joan Mir, que se subirá a la Honda en el test del martes posterior a la carrera del último Gran Premio del año, el de la Comunitat Valenciana.

Pero algo que hace unos años parecía como inevitable, ver un box Repsol Honda en MotoGP, ha ido adquiriendo matices en los últimos tiempos. Por una parte, por los cambios en la manera en que el motociclismo se difunde (la llegada de las televisiones en cerrado y las nuevas exigencias que esto supone para los patrocinadores); por otra por el periodo de crisis que vive la escudería, con las largas ausencias de Márquez por su lesión, y la falta de resultados; y por último por la evolución del mundo de los combustibles, hacia dónde ha virado la propia estrategia de la empresa española.

En este último punto, Repsol lleva años desvinculándose de los clásicos combustibles fósiles, un paradigma generalizado en el sector, para volcarse en esta área en el mundo de los biocombustibles. De hecho, en el anuncio del acuerdo la compañía quiere poner el acento en conceptos como carburantes renovables, eficiencia energética o minimización de las emisiones de CO2. Un discurso repetido desde hace tiempo por sus directivos ante el promotor del campeonato, Dorna, que ya a finales de 2021 anunció modificaciones sustanciales en este aspecto.

Mick Doohan lidera un grupo de motos en el GP de Italia de 1997.  Getty Images
Mick Doohan lidera un grupo de motos en el GP de Italia de 1997. Getty Images

A partir de 2024 las tres categorías empezarán a utilizar combustibles sostenibles, con un mínimo de un 40% de origen no fósil, y en 2027 esta cifra deberá llegar al 100%. De hecho, desde Repsol subrayan en este anuncio sobre su continuidad con Honda en que quieren llegar de nuevo a lo más alto de un modo sostenible. Su auténtica declaración de intenciones, en ese uso de MotoGP como un banco de pruebas.

Y la mención al regreso a lo más alto viene por la crisis de resultados en la que vive el equipo en los últimos años. Márquez se llevó el título en 2019, se lesionó en la primera carrera de 2020, y a partir de ahí está viviendo una sequía histórica: dos podios en 2020, con Alex Márquez 14º de la general; tres victorias y dos podios en 2021, con Marc Márquez séptimo del Mundial; y dos podios en 2022, con Márquez que es ahora mismo 12º, a falta sólo de una carrera.

Una situación que genera un problema de visibilidad evidente que se espera que sea muy diferente con la nueva moto y con el seis veces campeón de MotoGP ya en plena forma, a falta de entender qué será capaz de hacer Mir. Dos años más que llevarán este matrimonio hasta los 30 años y que definirá si aún les queda margen para más.