MOTOGP

El hombre que ganó junto a Márquez seis títulos de MotoGP: "Veo a un Marc más maduro que cuando estaba con él"

Santi Hernández sigue trabajando en el alicaído Repsol Honda, ahora junto a otro campeón de la clase reina, Joan Mir.

Santi Hernández y Marc Márquez. /Repsol Media
Santi Hernández y Marc Márquez. Repsol Media
Borja González

Borja González

Hasta hace menos de un año, el nombre de Santi Hernández era indisociable del de Marc Márquez. Hernández comenzó a trabajar con Márquez (una manera extraña de formalizar lo que siempre ha sido Santi y Marc) cuando este llegó a Moto2, y recorrió junto a él la exitosa etapa del piloto español en MotoGP. Una relación profesional que forjó una amistad. Santi ha sufrido cada logro y cada contratiempo de Marc; un plano suyo durante una carrera del ocho veces campeón del mundo mostraba siempre el de alguien en permanente tensión, una tensión que no desaparecía hasta la resolución.

En su paso a Ducati, Márquez no pudo llevarse a su técnico/amigo con él. Éste ha seguido su carrera en el Repsol Honda, ahora con otro campeón a su lado, Joan Mir, un piloto que está sufriendo una de las etapas más complicadas y frustrantes del constructor japonés. Santi se sienta con Relevo en Le Mans, un encuentro que comienza con una sonrisa y la broma de que alguien se acordaba todavía de él, pero siempre con la presencia del responsable de prensa del equipo, amable, pero temeroso de que alguna respuesta salga mal en un momento en el que Honda no quiere que a los problemas se le sumen las polémicas.

De hecho, a Mir le cuesta hablar sobre qué le pasa a su moto, y tiene siempre que encriptar sus respuestas con cosas como 'hemos entendido que la dirección no era la correcta', pero sin desvelar el detalle acerca de a qué dirección se refiere. Sea como fuere, Santi Hernández intenta, como su nuevo piloto, dar un aire de naturalidad a lo que están viviendo, sin esconder las dificultades, pero apelando al necesario espíritu estajanovista para salir de este momento de crisis que les aboca a aferrarse a los pequeños detalles positivos que les deparan los fines de semana de competición.

Te ha cambiado mucho la vida este año ¿no? Porque llevabas trece años con un mismo piloto…

Es verdad que he trabajado sólo con uno, Marc, aunque puntualmente me tocó hacerlo con otros. Es normal que después de esos trece años el primer día fuese un poco extraño. Pero tengo que decir que me ha sorprendido en positivo trabajar con Joan. Yo le viví el año pasado en el otro lado del box y veía a un chico muy introvertido, muy serio, poco comunicativo. No digo que no lo fuese con su equipo, sino que era la percepción que tenía yo desde fuera. Le veía por el hospitality, sí, te saludaba, pero ya está. Y me ha sorprendido encontrarme a un chaval muy abierto, con ganas de hacer cosas. Sobre todo me ha sorprendido las ganas que tiene de escuchar, de probar cosas que le hemos comentado muchas veces de probar en esta moto con la experiencia que tenemos con Marc. Y tiene la mente abierta. ¿Luego funciona o no funciona? Eso es otra cosa, pero está abierto para intentar todo eso en lo que podamos ayudarle.

En tu trabajo hay una parte importante de gestión mental del piloto. A Mir se le veía muy desesperado el año pasado, y ahora se le nota una actitud mucho más constructiva, sintiéndose también un poco líder de este proyecto, sin ocultar cuando las cosas van mal.

Yo no sé si ahora se siente diferente al año pasado. Es verdad que cuando tienes a un piloto como Marc en el box, haciendo lo que hacía, impone, y Marc era el líder del proyecto. Y ahora él se ha quedado como veterano, y eso te da un poco la libertad de hacer lo que crees o llevar el camino hacia donde crees. Pero no puedo comparar, porque hacemos lo mismo que hacíamos con Marc. Vamos a cenar, y él es el primero que se apunta, no hemos dicho 'cenábamos con Marc siempre y a partir de ahora tienes que cenar con nosotros siempre'. No, ha surgido, no ha sido forzado. También puede ser que se haya encontrado con una piña más española, y a lo mejor a alguien más introvertido le cuesta más expresarse en otro idioma, y hacerlo en el suyo propio quizás le ha ayudado. Como digo siempre, lo importante es que cuando termine el año Joan diga que trabajar con nosotros ha sido un éxito y que lo hemos hecho bien. Porque al principio es como cuando te echas una novia, es todo maravilloso, pero cuando realmente ves cuando te gusta o no y si la cosa funciona es cuando llevas un año.

En Le Mans estuvisteis peleando por el podio el año pasado con Marc. ¿Iba él muy por encima de los límites pero en realidad la moto no estaba preparada para eso?

Es verdad que Marc el año pasado nos sorprendía y que sacaba de donde no había. La moto era la que era, y lo vimos durante el año pasado. Pero este año es diferente. Si me rijo por el año pasado, Rins ganó en Austin, y este año nuestro resultado no fue lo esperado. En Portimao Marc quedó tercero en la carrera al sprint de 2023, nosotros ni nos hemos acercado a la Q2. Comparar resultados cuando llegamos a sitios donde nos fue más o menos bien no tiene sentido. Hay que ser realistas, tocar con los pies en el suelo, no estamos para estar en el podio, no estamos para luchar en esas posiciones, y tenemos que entender que tenemos que seguir trabajando en este proyecto para intentar entender a dónde tenemos que ir y hacia dónde para intentar mejorar los problemas.

"Tengo que decir que me ha sorprendido en positivo trabajar con Joan Mir"

Santi Hernández Jefe de mecánicos de Joan Mir en el Repsol Honda

¿Es cierto ese runrún de que Honda está poniendo más empeño que nunca?

Sí, claro que se nota, Honda está trabajando muy fuerte. Es una marca a la que no le gusta estar donde está, y están trabajando mucho. Pero hay que entender que en un proyecto como es una MotoGP los cambios que tienes que hacer, a no ser que sean cosas que encuentras de golpe y porrazo, mínimo necesitas seis o siete meses. Lo vimos con KTM, con Aprilia, con Ducati, hasta que dieron con la tecla. Y a partir de ahí vas construyendo. Honda está intentando entender el principal problema que tenemos, intentar solucionar el principal problema que podemos llegar a tener y, a partir de ahí, empezar a construir. Y no digo que estén trabajando más que nunca, porque sería como decir que el año pasado trabajaban menos. Sí que tal vez notas que hay más movimiento, pero porque los resultados no están saliendo. No es lo mismo cuando estás peleando por un campeonato a cuando lo haces para mejorar y meterte entre los diez primeros.

¿Y en qué momento crees que se fastidió la cosa, cuándo se perdió Honda?

No lo sé… Está claro que a las marcas europeas la época Covid les afectó menos que a las japonesas. Vemos que Yamaha también está sufriendo desde entonces, porque antes del Covid eran las que estaban siempre delante. Afecta cómo gestionaron en su país la pandemia, y los europeos salieron beneficiados. ¿A partir de ahí? Bueno, podríamos entrar en muchos detalles, diferencias en lo que hacen uno y lo que hacen otro, pero nos tenemos que centrar en ver lo que hay que hacer e intentar mejorar.

En el sprint de Jerez Mir salió una vez en la retransmisión justo cuando Marc le sacó de la pista. ¿Qué pensaste en un momento así? Porque a Marc le conoces mucho y sabes cómo se calienta en este tipo de remontadas.

Yo ahora me debo a mi club, como yo digo, y voy a defenderlo, mi club es Honda y mi piloto es Joan. Estábamos ahí que podíamos terminar en una buena posición y el toque con Marc nos hizo perder puestos. ¿Me dio rabia? Sí, claro que me dio rabia. ¿Marc estaba buscando su resultado? Sí, lo entiendo, pero me dio rabia. Son cosas que pasan. Yo defiendo mis colores.

¿Es más difícil que mantengáis el contacto? Porque siempre habéis sido muy amigos.

Está claro que Marc y yo somos amigos, esto lo digo abiertamente. Todo lo que hemos vivido durante todos estos años, aunque él haya cambiado, no cambia la buena relación que tenemos. Alguna vez nos llamamos, pero para contarnos más nuestras cosas personales como amigos que para hablar de trabajo. Él es muy profesional, lo ha demostrado siempre. Está ahora en otro equipo, trabajando en un proyecto diferente, nos respetamos a nivel profesional, como siempre hemos hecho. La relación es más de contarnos nuestras tonterías, como digo yo, de lo que nos pasa en el día a día, con la familia, con los amigos, que del trabajo.

"Está claro que Marc y yo somos amigos, esto lo digo abiertamente"

Santi Hernández Jefe de mecánicos de Joan Mir en el Repsol Honda

Supongo que no te sorprende que ya se haya adaptado a la Ducati.

No, no me ha sorprendido. Te podría decir que pensaba que le costaría más, pero no, te mentiría. Estaba claro que iba a necesitar, como todo piloto, un periodo de adaptación a su moto nueva. Creo que desde el test de Valencia está haciendo lo correcto, creo que está trabajando muy bien este año, dando los pasos que tiene que dar. Veo a un Marc aún más maduro que cuando yo estaba con él. Yo no sé ahora mismo qué hace en el box, pero por lo que veo por la tele cuando llego a casa y me repaso las carreras, veo cómo gestiona las cosas. Independientemente de las caídas, que eso siempre está ahí, cómo está gestionando los entrenamientos, cómo está gestionando las carreras, cómo poco a poco vas viendo cómo está conduciendo, creo que está dando los pasos correctos y yo creo que lo que le falta es acabar de rematar una carrera ganando. No es que diga que no se lo cree, porque con lo que ha hecho y ha demostrado no tiene que creer nada, pero como a todo piloto cuando cambia de marca, de moto, o tienes un proyecto nuevo, para acabar de creértelo y de consolidar todo, falta ganar esa carrera, y eso es lo que le va a acabar también de dar más confianza y seguridad. Pero no se tiene que obsesionar. Creo que su campeonato y su objetivo es divertirse, y lo está consiguiendo. Le vimos en el podio de Jerez. Hacía tiempo que no veíamos a un Marc tan divertido, tan sonriente, tan contento, haciendo un segundo. Eso quiere decir que se lo está pasando bien, y ese era su objetivo.

Por cierto, estáis en pleno proceso de intentar resolver vuestros problemas, y ya tenéis por delante el reto del cambio de reglamento técnico para 2027. ¿Cómo ves esto desde tu perspectiva y experiencia como técnico?

Los cambios de reglamento siempre afectan, en positivo y en negativo. Lo vimos con el cambio a centralita única, los cambios en aerodinámica, etc. Son cambios por el bien del campeonato, viendo cómo va, que los pilotos están llegando a unas velocidades monstruosas por cómo se está pilotando. Al principio estos cambios suelen generar dudas, con gente negativa sobre lo que va a pasar, como ocurrió con las carreras al sprint, que ahora ya están en la normalidad. Afectará sobre todo a los ingenieros, que tendrán que empezar a desarrollar esas motos. Y al final aquí hay dos cosas: si le preguntas a un ingeniero, te dirá que no está de acuerdo, porque lo que quiere es desarrollar técnicamente, quiere evolucionar, y eso es constante. ¿Y por qué quiero quitar una evolución? No entra en su cabeza. Pero si lo ves por el lado del campeonato también interesa que reduciendo esas tecnologías o desarrollo se abra a más marcas, a más pilotos, y lo que se quiere es que se vean carreras interesantes. Y que se pueda demostrar más la calidad del piloto que la calidad de la máquina. Son estos dos puntos. Uno estará de acuerdo, y el ingeniero te dirá que está en contra de su ideología, que por qué tiene que ir para atrás. Pero creo que será positivo al final.