JUEGOS OLÍMPICOS | NATACIÓN

China excluye de los Juegos Olímpicos de París a su héroe nacional

Los criterios dejan fuera a Sun Yang, triple campeón olímpico que está sancionado por doping hasta mayo.

Sun Yang, recientemente, en un programa en China. /AFP
Sun Yang, recientemente, en un programa en China. AFP
Alberto Martínez

Alberto Martínez

China no podrá contar en los Juegos Olímpicos de París 2024 con uno de los mejores deportistas de su historia, el nadador de 32 años Sun Yang, triple campeón olímpico, ganador de seis medallas en Juegos y 16 en Mundiales, plusmarquista actual del 1.500 libre e icono tan mediático como controvertido por sus sanciones por dopaje. El nadador, ausente ya en los Juegos de Tokio, tampoco estará en París pese a sus deseos públicos de prepararse para el que sería su cuarto evento.

La Asociación China de Natación (ACN) publicó estos días los criterios para acudir a París. La selección nacional saldrá de los resultados de los Mundiales de Fukuoka, celebrados el pasado julio, de los Mundiales de Doha, ahora en febrero, y de un campeonato clasificatorio que se celebrará en Shenzhen en abril. Sun Yang, sancionado por dopaje, no puede volver a competir hasta mayo, por lo que sus posibilidades se desvanecen definitivamente. "La natación se ha convertido en parte de mi vida y tengo el entusiasmo suficiente para hacer cualquier cosa para poder volver después de esto", dijo en sus redes sociales tras conocer la decisión de la ACN.

Sun Yang ha sido el gran dominador del fondo de piscina tanto en los Juegos de Londres 2012 como en los de Río 2016, sin ninguna duda uno de los nadadores más influyentes de la historia, amado además por los fans de su país (protagonista en muchos anuncios, ídolo de sus compatriotas que en las competiciones le acompañaban y le animaban desde la grada) y odiado por los seguidores anglosajones (por sus flirteos con el dopaje y sus sanciones siempre estuvo bajo sospecha en Estados Unidos, Australia y Gran Bretaña).

Capaz de sombrear a Michael Phelps o Ryan Lochte en Londres 2012, cuando ganó los 1.500 libre con un récord mundial estratosférico y los 400 libre, además de colgarse la plata en el 200 libre y en el relevo 4x200 libre, el nadador de Hagnzhou fue suspendido en 2014 por dar positivo por un estimulante (trimetazidina). Regresó por todo lo alto en Río, cuando ganó los 200 libre y fue plata en los 400. Logró reinventarse y ser igual de eficaz en los 200 que en los 1.500, algo al alcance de unos elegidos. Pero su carrera dio giro en 2018.

Una noche, cuando Sun Yang regresó a casa con su familia después de cenar fueron, le estaban esperando cuatro analistas de la Agencia Internacional de Dopaje (IDTM). Le pidieron una muestra de orina y de sangre, pero el nadador solo accedió a la segunda y puso en duda que los médicos tuvieran la acreditación adecuada. Allí empezó una noche enredada en la que la madre del nadador acabó rompiendo con un martillo la muestra de sangre, que fue ya inservible. La lorquiana noche duró cinco horas y finalizó con una falta grave del nadador, que fue denunciado por la FINA. Pudo competir en los Mundiales de Gwangju, donde nadie quiso acompañarle en el podio después de una exhibición con dos oros en los 200 y 400 libre. Pero la sanción de ocho años le llegó después.

Sun Yang, que en aquel momento no tenía rivales en los 200 y 400, se perdió los Juegos de Tokio 2020, recurrió al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que le redujo la sanción. Siguió entrenándose y manteniendo la esperanza de despedirse en los Juegos de París. Algo que ya es imposible. Así se despide del olimpismo uno de sus gigantes, el héroe ya caído de China.