Una terapia en Sierra Nevada y un ascenso al Veleta están tras el oro del waterpolo en París: "Nos dijimos cosas que nunca nos habíamos dicho"
Movistar estrena 'Eternas', el documental que que homenajea a las campeonas olímpicas, el equipo de leyenda del deporte español.

Este lunes Movistar -o cualquier plataforma- salda una deuda. Y lo hace por todo lo alto. Por fin, la Selección femenina de waterpolo tiene un documental que repasa su camino al oro olímpico de París, el colofón a una trayectoria inigualable en el deporte español como recordó el periodista de Mundo Deportivo David Llorens, una eminencia en los deportes acuáticos y de los Juegos Olímpicos: "Solo hay tres selecciones que tienen la triple corona. La Selección masculina de fútbol y la masculina y la femenina de waterpolo". Y ellas lo han logrado en 12 años, los que comprenden los Mundiales de Barcelona, en 2013, y el oro de este verano en La Dèfense.
El documental repasa ese camino desde la estadía en Sierra Nevada del mes de junio, una concentración habitual bajo las órdenes de un Miki Oca que no habla pero cuya huella está presente en todo momento ("es el gran culpable de todo", dijo Pili Peña). Allí, se fragua se espíritu que acompañó a la Selección de principio a fin, desde que se emocionó escuchando La Marsellesa en el debut ante Francia hasta que Maica García marcó el 11-7 en la final ante Australia y ahí se vio ya con el oro en el cuello.
Una de las novedades de la preparación había sido la incorporación de un coach mental. Era Richi Serrés, mano derecha del entrenador del Sevilla, García Pimienta. "Aquello fue un punto de inflexión", dijo Paula Leitón. "Fue distinto", reitera Bea Ortiz. "Era duro, eran ocho horas al día, pensando solo en waterpolo", apuntó Laura Ester. "Y se incorporó un coach con nostras e hicimos trabajo de grupo..", continúa Maica. "Teníamos que decirnos a la cara lo que nos gustaba y lo que no de cada una. Sacamos todo de todas, nos dijimos cosas que nunca nos habíamos dicho antes. Aprendimos a dejarnos ayudar, vimos caras llorando, otras riendo", añaden las jugadoras. "La sinceridad reforzó el vínculo", cierra Judith Forca.
"Es un profesional que lo dio todo por nosotros. En Sierra Nevada es todo zen y pudo trabajar a fondo. Somos unas máquinas y viene bien que un externo nos ayude a superar los bloqueos mentales. Fue un punto de inflexión. Nos dio un plus a nivel de comunicación. Antes lo hacíamos individualmente", explica a Relevo la portera Martina Terré. "Nos decía cómo te mostrabas de cara al encuentro, cuál era tu cara, cómo te comunicabas ante el rival", añade.
El documental repasa otros problemas más concretos, como los problemas de espalda de Judith Forca que la hicieron pasar por quirófano y hasta dos semanas antes no supo que podía viajar a París; o la depresión de Paula Crespí tras quedarse fuera de Tokio 2020 y estuvo un año sin querer volver a la Selección hasta que se sintió preparada. Pero hay otro momento, allí a más de 2.000 metros en el CAR de Sierra Nevada, que tienen las jugadoras grabadas.
🏅Hicieron historia, pero prometen seguir ganando.
— Informe Plus+ por Movistar Plus+ (@InformePlus) March 24, 2025
🙌 Ellas nos hicieron 𝒔𝒐𝒏̃𝒂𝒓.
👏Ellas son 𝐄𝐓𝐄𝐑𝐍𝐀𝐒.
Estreno a las 21:15 en @MovistarPlus (dial 7). #InformePlus pic.twitter.com/FppgxUdEx9
Un ascenso al Veleta y una realidad de 18 personas en la grada
Una de las tradiciones del equipo de waterpolo, como en su día hicieron los grupos de nadadores u otros deportistas que acudieron allí de concentración, es subir al Veleta. Para las nuevas era la primera vez. Y hubo problemas."Nos perdimos, dimos mucha vuelta, era una subida dura y nos llamaron los entrenadores. Nos dijeron que no hacía falta, que volviéramos. Lo hablamos y decidimos ir. Las jóvenes quería ir y Leitón, que era la que más sufría, dijo que hay que ir por todas las compañeros", explican. "Nos dio a tener una mente más dura", dicen. "Nos unió".
"El Velta es representativo, algo que te cueste más. Hacer una actividad en la que nadie se sienta cómodo. Esto nos lleva al límite. Hay cabras locas y otras que si las sacas fuera te sientes mal, y allí nos juntamos todas. Es un muro. Y si lo superas, crees que puedes con todo", añade Terré.
Y tras el oro en París, con lágrimas y tras vivir "el mejor momento deportivo", llegó la realidad habitual del waterpolo, que explican las propias jugadoras y que sintetiza a la perfección Paula Leitón: "Solo vienen familiares y amigos... El otro día había 18 personas en la grada en un partido". Universitarias, empresarias... Más que campeonas olímpicas, como se explica en este Eternas que compensa el vacío que había a nivel audiovisual en el waterpolo.