Ale Galán responde a los miedos de Djokovic con el pádel con la pregunta de una madre de Valladolid: "Me dijo '¿qué opinas?'"
El número 3 del pádel mundial analiza en El Vestuario de Relevo el boom y el futuro de su deporte, y la eterna comparación con el tenis.

Ale Galán sigue subido en la ola del pádel. "Lleva de moda 20 años", asegura, para aquellos que aún lo ven como un recién llegado. Número uno del mundo durante tres años —ahora es top3— y protagonista de la ruptura deportiva del año, divisa con perspectiva el boom de su deporte, al que accedió gracias a que sus padres se tuvieron que comprar una casa más grande, en una urbanización con una pista. "Creían que era una pista de tenis mal hecha", se ríe. José María Aznar lo puso en las televisiones y la pandemia hizo el resto. Con Quique Peinado, en una nueva entrega de 'El Vestuario' de Relevo (ahora también disponible en Spotify), mira con tranquilidad el crecimiento de una especialidad que amenaza con adelantar en unos años al tenis, uno de los tres deportes más relevantes del mundo.
El pádel es un deporte que se juega por todo el mundo, pero en la élite estáis básicamente españoles y argentinos. Entiendo que entre los 30 o 40 primeros del ránking os estáis viendo todo el rato.
Sí, y y puedes tirar más para atrás, porque al final la capital de pádel es Madrid, es donde estamos prácticamente todos los jugadores y hay diferentes academias, pero la gente más de la base, de más abajo del ránking, entre el número 80 y 100, también pertenece a esas academias. Estamos entrenando todos los días, nos conocemos todos, hacemos todo el circuito juntos. Hay muy buen rollo dentro del mundo del pádel.
¿Pero eso es bueno o es malo?
A día de hoy es muy bueno. tenemos relación, nos conocemos las familias... Todavía es un mundo pequeño, está creciendo... Yo a día de hoy lo sigo considerando bueno.
¿Cómo puede ser que un deporte que está claramente conquistando el mundo, hasta el punto de que Djokovic ha dicho que se va a comer al tenis si no cambia, sea básicamente un deporte de españoles y argentinos y algún brasileño que se cuela por ahí?
Estás ante el mejor deporte que hay a día de hoy, pero la estructura del circuito profesional está todavía lejos de competirle al tenis o a alguno de los tres mejores deportes del mundo. Estamos en el camino, creando las bases y le quedan algunos años para que vengan otras nacionalidades y siga en expansión. Pero como deporte para cualquier persona de a pie, o para que tú y yo vayamos a una pista dentro de un rato, engancha, es divertido y no para de crecer. Las palabras de Djokovic van enfocadas a eso yo creo, porque es más económico, más rentable para alguien que quiere poner un negocio poner pistas de pádel por espacio, en comparación con las pistas de tenis por mantenimiento, por el rendimiento económico que le puede sacar. En ese sentido creo que como deporte va a crecer más y en el deporte profesional estamos intentando que en algún momento llegue a los números de esos grandes deportes.
El otro día fui a llevar a mi hijo a clase de tenis y me llevé una sensación tremenda. Era sábado temprano y la pista estaba al final, había muy poca gente. Pero pasabas por las de pádel y había pistas y pistas, gente jugando, gente esperando, chavales, mayores y de todo. No tengo los datos pero la sensación es que con este crecimiento se puede comer al tenis.
Justo ahora en el torneo de Valladolid y y siempre tenemos tiempo para estar con los aficionados, con los niños... Me vino una una madre que justo me hablaba de eso, que un niño, no sé, tendría diez u once años. que le metieron a tenis y que estaba como loco, que quería empezar al pádel y y me dice: '¿Qué opinas?'. Digo, bueno, al final lo que tiene que hacer el niño es disfrutar, por supuesto. Pero se está empezando a dar. Cuando yo jugaba la etapa de menores, lo hacía puramente por disfrutar, no porque viese que en el futuro, si se me da bien, pudiese haber un rendimiento económico donde me puedo dedicar y puedo estar tranquilo si soy profesional. Era más por diversión y bueno, por el sueño de jugar, de dedicarte a tu deporte pero no por por llegar a ser exitoso ni ni nada por el estilo. El pádel está transformando ese objetivo de los niños y de la gente.
Tú cuando empezaste a jugar, ¿en qué momento estaba el pádel?
Cuando yo nazco mis padres necesitan una habitación más. Y se mudan a una urbanización nueva en Leganés con piscina y pádel. Nadie lo conocía en ese momento Estamos hablando del año 96. Y al principio pensaban que era una pista de tenis mal hecha. Y nada, cuando ya fuimos creciendo, los niños bajaban al patio y empezamos a investigar y a practicar. Era la moda porque lo practicaba Aznar. Yo llevo conociendo el pádel como deporte de moda desde ese momento, pero no ha parado de crecer.
"Mis padres se mudan a una urbanización con pista de pádel cuando nazco, en 1996. Nadie conocía el pádel entonces. Creián que aquello era una pista de tenis mal hecha"
Esa idea la tenía yo. Este deporte pega el salto cuando aparece Aznar ahí jugando de repente.
Sí, yo creo que es cuando cuando saca la cabeza y se empieza a hablar del pádel. Es verdad que después de la pandemia ha habido un boom muy grande por las medidas que se tuvieron que tomar, por el contacto, por las mascarillas y por la facilidad que que había para jugarlo. Creo ha tenido diferentes etapas y empieza ahí, claro.
"El pádel se pone de moda porque lo jugaba Aznar. Y luego, más tarde, hay un boom tras la pandemia"
De pequeño cuando empiezas, me han dicho que no eras muy allá...
Cuando comienzo, con ocho o nueve años, era más grande que los demás y por fuerza sí se notaba la diferencia, pero ya cuando empiezas a crecer los demás compañeros podían entrenar. Yo no tenía una situación económica en la que mis padres me pudiesen pagar los entrenamientos. Entrenaba con suerte una hora a la semana, si no llovía, si no tenía exámenes, si me podían llevar al entrenamiento... Eso se notaba y la etapa de menores, pues bueno, yo competía, tenía facilidad, pero no era de los buenos. Ya cuando, con 16 años, mi entrenador Jorge Martínez me da una beca y empiezo a entrenar regularmente, ahí mi nivel empieza a crecer muy rápido y el último año de menores ya creo que sí era de los mejores de esa categoría. Antes, en Benjamín, pasaba por ahí sin pena ni gloria.
Cuando empiezas a jugar en serio, y a ver que eres bueno, no te imaginabas ni en tres vidas que con 28 años que tienes ahora ibas a estar en un deporte que genera pasta, que tienes patrocinadores y mucha atención...
No, yo creo que nunca fue un objetivo ni llegar a dedicarme. No lo veía factible en la etapa de menores, no creo ni que estuviese entre mis sueños desbloqueables. Luego estaban ahí en la nube alguno que se pudiese, pero creo que no lo tenía como objetivo.
¿Y qué querías ser? ¿Profesor de pádel?
Siempre me enfocaba al deporte, pero bueno, yo creo que era bastante realista. No era el mejor estudiante. Preparador físico, profesor de educación física, quizás hubiese hecho alguna oposición, algo que hubiese tenido que llevar una vida saludable derivada del deporte.
Dices que vienes de una familia trabajadora. ¿Es factible dedicarse al pádel de manera profesional siendo de una familia de clase trabajadora o es más complicado?
En el momento en el que estamos que entran marcas, que hay inversión, hay muchos niños que si tienen posibilidad hay un montón de becas, cada vez es más factible, sobre todo aquí en España. A nivel mundial también se está contactando con todas las grandes academias y entrenadores para que puedan desarrollar la metodología. Cada vez es más factible porque a día de hoy no hay tanta competencia, tantos jugadores y creo que se puede llegar sin una inversión demasiado alta. Si las posibilidades que hay ahora hubiesen existido en mi época, pues quizás hubiese sido más sencillo. Ahora Italia o Suecia no paran de crecer. En diez años no sé cómo nos va a sorprender el deporte.
¿A qué se dedican tus padres?
Mi padre siempre ha trabajado en la hostelería, siempre ha sido camarero. Mi madre para que llegásemos a fin de mes, ha limpiado casas de gente que conocíamos. Él quiere seguir trabajando, aunque ya está contando los días para jubilarse. Tiene ganas de cerrar en su etapa. Está trabajando en el club donde llevábamos entrenando varios años, me tiene cerca y es mucho más sencillo para él.
¿En general, los jugadores de pádel son gente de familias más o menos humildes o hay de todo?
Hay muchas historias por contarse. Que mi compañero Chingo, en la etapa de menores, tenía que dormir en el coche cuando iba a los torneos. Pero también hay gente de familia pudiente. Entonces creo que no hay distinción ahora mismo de si llegas a ser profesional. No es tan elitista como quizás otros deportes, no es tan complicado llegar económicamente y hay diferentes tipos de jugadores que vienen de familias más humildes o más pudientes.
Claro, porque el tenis es bastante más complicado si la familia no tiene una situación desahogada. Es complicado tener una carrera en el tenis por lo que supone de tiempo, acompañando al niño o la niña a los torneos. Es más accesible llegar a la élite del pádel.
Creo que sí. Es un deporte muy muy instaurado a nivel mundial, tienes que viajar mucho para conseguir puntos y es un deporte al final ya muy global. Aquí cada vez se está expandiendo más, la mayor base sigue siendo aquí en España o por lo menos en Europa y creo que es más sencillo para las familias el poder viajar aquí cerca y luego al final ya depende de los resultados que hagas,
También, por comparar con el tenis, la diferencia pura de un deporte individual frente a uno de pareja ya te reduce a la mitad la competitividad. Ahora mismo no tengo que competir contra mi compañero nunca y es un jugadorazo, entonces ya me estoy quitando la mitad de jugadores o de partidos de un nivel.
Entonces sin la beca que comentabas de tu entrenador, que entiendo que era dar la clase gratis, no hubieras llegado.
No lo sé, yo creo que la facilidad la tenía, pero hubiese sido bastante más difícil. En ese momento había otro sistema de becas, de tecnificación de la Federación Madrileña, que hubiese sido mi plan B. No sé si hubiese llegado. No creo que el hecho de entrenar en cantidad sea la única clave. La calidad, estoy rodeado del mejor equipo posible, además de mis entrenadores, el equipo que me puso alrededor creo que eso también son los pilares en los que yo he podido sustentar y poder llegar a donde estoy en este momento.