Juan Lebrón y Paquito Navarro, una pareja explosiva: "Estábamos perdiendo la amistad por el pádel"
La nueva pareja estará muy marcada por el fuerte carácter de los dos jugadores, lo que la dinamitó en su primera etapa.

Dos personalidades eléctricas. Dos jugadores pasionales y con carácter. Pura candela junto al aullido del Lobo. El talento viene de serie. Paquito Navarro y Juan Lebrón inician una etapa en la que van a dar mucho que hablar a partir del P2 de Venezuela que tendrá lugar del 22 al 28 de abril. La nueva pareja va a estar muy marcada por la fuerte personalidad de ambos jugadores que fue uno de los detonantes de que este dúo se rompiera en su primera etapa.
Recordamos que en 2019, ambos jugadores iniciaron un proyecto que les catapultó a los olimpos del pádel mundial. La pareja se asentó en el número uno del ranking después de ganar 5 torneos, lo que supuso que se convirtieran en la primera dupla española en conseguir el primer puesto en la clasificación del 20x10. Pero el final de esta etapa fue agridulce, ambos jugadores jugadores pusieron fin a su relación profesional por el desgaste que les suponía intentar combinar sus fuertes personalidades dentro de la pista.
En la retina de todos los aficionados al pádel, aparte de su juego y sus victorias, ha quedado una imagen grabada a fuego que habla del fuerte carácter de los dos jugadores andaluces. Acababan de ganar uno de los puntos de su vida y lo celebraron como si quisieran pegarse. Algo que se convirtió en una anécdota que recuerdan con cariño los jugadores cuando les preguntan por ella.
«Estábamos perdiendo la amistad por el pádel»
Ambos jugadores tienen una característica común, su personalidad. Tanto Paquito como Lebrón son dos jugadores calientes y eléctricos dentro de la pista. Nos tienen acostumbrados a darnos espectáculos con su juego y con todo lo que lo envuelve. Celebraciones explosivas, conversaciones calientes entre ellos y con su banquillo, e incluso alguna salida de tono de las que no nos gusta ver. En cualquier caso, siempre del lado los jugadores que viven el deporte como si fuera lo más importante de sus vidas, esa una de las principales causas que les ha hecho llegar donde han llegado.
En su primera etapa empezaron ganando los seis o siete primeros partidos, luego tuvieron una mala racha en la que no disfrutaron en la pista que consiguieron salvar gracias a sus psicólogos, hasta que en el Open de Sao Paulo consiguieron su objetivo, el número uno. En una entrevista en el canal de YouTube de World Padel Tour, el circuito en el que competían entonces, Lebrón hablaba de por qué rompieron la relación: "Estábamos perdiendo la amistad por el pádel. No nos lo podíamos permitir", comentaba el jugador del Puerto de Santa María.
No sabemos lo que durará esta unión, pero estamos seguros de que no va a defraudar, además, en cuanto a calidad pueden competir cara a cara con cualquier otra pareja del circuito. El talento y la competitividad está marcada en el ADN de los jugadores andaluces y lo sacarán a relucir en esta temporada vital en lo que está siendo el inicio de Premier Padel como circuito unificado tras la absorción de World Padel Tour por parte de Qatar Sport Investment.
Si echamos la vista atrás, hace 89 días tuvo lugar la final del Master Final en Barcelona que enfrentaba a Lebrón-Galán contra Paquito-Chingotto, hoy el deporte ha dado tantas vueltas que las parejas se han invertido para competir contra ellos mismos. El pádel es una montaña rusa a la que nos subimos sin saber lo que nos deparará. ¡Que siga así muchos años!