PÁDEL

'Lobo', 'Mozart', 'Boss'... ¿Cuáles son los apodos más originales del pádel profesional?

La mayor parte de los principales jugadores de pádel tienen un mote, te ayudamos a conocerlos.

'El Lobo' antes de hacer un remate. /BABOLAT
'El Lobo' antes de hacer un remate. BABOLAT
Álvar Madrid

Álvar Madrid

Lo normal en un grupo de amigos es tener un apodo. Por una característica física, por algo que sueles decir, o por un comportamiento concreto que recuerda a algo o a alguien. Surge por casualidad, como una anécdota, como un destello de ingenio que va a tener consecuencias casi perpetuas. Pues esto, evidentemente, también ocurre en el deporte. Solo hay que pararse a pensar un segundo. En el fútbol podríamos destacar muchos. El Bicho de Manolo Lama para referirse a Cristiano Ronaldo ha trascendido tanto que ha calado incluso entre jugadores. En el baloncesto más de lo mismo, ¿quién no conoce a Kobe Bryant por Black Mamba?

Pese a su precocidad, en el pádel también pasa. El caso más representativo es el de Juan Lebrón, al que se le conoce por El Lobo. Este apodo que se ha convertido en una imagen de marca, nació por la gran pegada que exhibe Lebrón en el 20x10, y por las narraciones de Lalo Alzueta, habituado a bautizar a cada jugador con un nombre característico. El de Juan quizás sea su mayor éxito. La línea de Babolat creada para Juan, luce ya en todos sus artículos un logo representativo del lobo. Es tal la fiebre por este animal cuando juega Lebrón que sus puntos conseguidos a través del 'smash' se celebran en cada pista con un aullido generalizado.

Por supuesto, los actuales número uno también tienen motes muy característicos, a Agustín Tapia se le conoce como el Mozart de Catamarca por su manera portentosa y casi mágica de jugar y a Coello como el Rey Arturo por la potencia que imprime a los golpes. Otros que se conocen por un apodo de animal son Juan Tello y Fede Chingotto, o más bien, el Gato y el Ratón. La explicación es lógica, se debe a sus características físicas dispares; Tello, de una estatura de 1'85cm, y Chingotto, de 1'70cm. Ambos han hecho también de ese apodo imagen de marca, en sus perfiles de redes sociales es habitual encontrar referencias a dichos animales con emoticonos.

Otra pareja que fue bautizada como los Superpibes es la que forman en la actualidad Martín Di Nenno y Franco Stupaczuck. Aunque el nombre viene de mucho antes, de la etapa en la que jugaban juntos en Argentina y arrasaban en casi todas las categorías. De ambos, el que cuenta con más sobrenombres es Di Nenno, que entre sus compañeros es conocido como La Renga por su particular forma de andar y moverse en la pista tras el accidente de tráfico que sufrió.

Sin duda, un apodo que ha calado también es el de Fernando Belasteguín, que se le conoce en el circuito como el Boss. Su larga trayectoria, y su reinado de este deporte durante años le convierte casi para la mayoría en el mejor jugador de la historia, de ahí que se le denomine como el jefe.

Otro que tiene un apodo de un animal es Maxi Sánchez, al que se le conoce como el Tiburón. A Álex Ruiz le llaman Capitán América y a Jerónimo González le conocen por Momo.

El circuito femenino tampoco se salva de los motes: a Marta Ortega se la conoce como la doctora por ser médica, a las hermanas Sánchez Alayeto como las Gemelas Atómicas, a Paula Josemaría como Paulita Dinamita por sus potentes golpes y su dinamismo en pista, y a Alejandra Salazar se le apoda Bandejandra, combinando su golpe estrella, la bandeja, con su nombre.