Un humilde limpiador de cristales se convierte en la gran atracción del mundo del pádel
José Fernández ha hecho de la limpieza de los cristales de las pistas de pádel parte de un espectáculo que entretiene al público en los intermedios de los partidos.

José Fernández es un madrileño de 41 años que ha pasado de ser un trabajador de una empresa de limpieza a ser uno de los atractivos que ofrece el espectáculo global de los grandes torneos de pádel. Su empresa de servicios integrales, MINTSA, empezó hace 9 años siendo la encargada de la limpieza y el mantenimiento de algunos torneos del circuito World Padel Tour. José comenzó limpiando los cristales al final de los partidos y, con el paso de los años, cada vez la bola se fue haciendo más grande y ha convertido la limpieza en parte del show.
Los inicios de nuestro protagonista no tenían nada que ver con lo que hace actualmente: "Simplemente, me encargaba de limpiar las papeleras y mantener en condiciones el recinto. Es verdad que al final de la jornada y cuando acababan los torneos, se limpiaban los cristales de las pistas. No era como ahora que se limpian constantemente".
El deporte se fue profesionalizando con el paso del tiempo y los jugadores reclamaban que los cristales estuvieran en condiciones óptimas durante todo el partido: "Ahora hay mucho más público en las gradas, las retransmisiones necesitan de un mayor número de cámaras y hay más fotógrafos acreditados, eso conlleva que los cristales tienen que estar en condiciones óptimas durante todos los partidos. También los jugadores se han acostumbrados a solicitar la limpieza de los cristales para evitar malos rebotes o resbalones de la bola".
Fue ahí cuando José decidió hacer de la limpieza de los cristales parte del show, acompañar su trabajo con baile, bromas con el público y espectáculo: "Empecé a limpiar de esta manera porque tenía un tiempo muy limitado para hacerlo. Tuve que buscar una técnica que me hiciera posible limpiar la mayor cantidad de cristales en el mínimo tiempo posible. A raíz de eso, vi que a la gente le empezaba a interesar y decidí hacerlo un poco más atractivo. Incluir música, baile, animar al público…"
Hay que haber limpiado muchos cristales para hacerlo con esa destreza y rapidez. Como todo en la vida, José nos reconoce que es cuestión de práctica: "Claro que se entrena, tienes que haber limpiado muchos cristales en tu vida para poder hacerlo tan rápido. Mi premisa es que lo primero es el trabajo, dejar los cristales en perfecto estado de revista, y el show es lo secundario"