El Rally Dakar prohíbe las banderas nacionales de sus participantes por seguridad
La organización de la prueba ha añadido un artículo en el reglamento antes de la 46ª edición de la prueba para "reforzar la seguridad".

La situación actual en Oriente Medio es un peligroso caldo de cultivo -más aún tras el reinicio del conflicto palestino israelí- y la presencia durante más de 20 días de una caravana de casi 3.000 personas recorriendo Arabia Saudi de noroeste a sureste y vuelta implica que hay que tomar medidas para garantizar su seguridad. El Rally Dakar ya sufrió en 2022 en Yeda dos atentados terroristas con artefactos explosivos, antes siquiera de empezar la carrera, que pusieron en jaque la continuidad de la prueba.
En uno de aquellos ataques el piloto amateur francés Philippe Bourton sufrió graves heridas en sus piernas y llegó a inducírsele el coma para acelerar su recuperación. El Ministerio de Asuntos Exteriores francés tomó cartas en el asunto y valoró la cancelación del evento. Pero el Dakar se pudo celebrar hasta la última etapa tras reforzar los controles de seguridad a la entrada a los campamentos, adonde se trasladaron militares especialistas en explosivos.
Después de reforzar las medidas de seguridad en 2023, ampliando los controles y la presencia militar en los kilómetros alrededor de sus campamentos y aislando a toda la caravana desde el primer día lejos de grandes poblaciones, en enero de 2024 irá un paso más allá.
Amaury Sport Organisation (ASO) ha introducido un apéndice extra en el artículo 6.3 del reglamento deportivo específico de la FIA para el Rally Dakar en el que se establece: "Ninguna bandera será permitida al lado del nombre de los competidores". Esa misma normativa aparece en el artículo 6.1.1 del reglamento suplementario de la FIM para el evento, por lo que los pilotos de motos tampoco podrán lucirla.

Así, no se verán las tradicionales enseñas nacionales en las carrocerías de los vehículos junto al nombre y apellido de los 778 participantes que, provisionalmente, tomarán la salida del 46º Dakar el 5 de enero en Al Ula. No obstante, en el reglamento deportivo de la FIA para los rally raid, sigue apareciendo en su apartado 21.1 la exigencia de que los pilotos lleven su bandera junto a su nombre.
Aun así, el acuerdo entre la federación y ASO es total, tal y como confirma a Relevo el director de la prueba, y se estudiará si aplicarlo para el resto del Mundial de Rally Raid 2024 (que pasará por Abu Dhabi, Portugal, España, Argentina y Marruecos).
"Es una medida de seguridad más, además de las otras que hemos diseñado. Pensamos que no tener el país de procedencia de cada uno puede ayudar en algunos casos. Esto es aplicable no solo en Arabia Saudí, sino en todo el campeonato del mundo de rally raid. Con la situación actual en diferentes países del mundo, la procedencia de unos y otros puede suponer un pretexto y nos parece mejor que no aparezca nada. Lo hemos compartido con la FIA y ellos han decidido introducirlo en el reglamento", explica David Castera, director del rally, a Relevo.
La presencia de las banderas nacionales en los vehículos es un elemento clásico de cualquier competición de motor desde tiempos pretéritos. La decisión llega después de que en enero de 2023 se decidiera prohibir a los pilotos o copilotos rusos participar en la prueba salvo condena previa a la guerra que su país inició en Ucrania en febrero de 2022.
Esto llevó a que los ganadores de la anterior edición en camiones, los míticos Kamaz, no participarán y a que otros participantes cambiasen sus licencias de competición con argucias más o menos claras para poder estar presentes, tal y como contó Relevo el pasado enero.