RALLY DAKAR 2023

Jeroglíficos imposibles: así es el libro de ruta del Rally Dakar

Los copilotos y los pilotos de motos tienen que interpretar indicaciones, dibujos y muchos números para no perderse. ¿Cómo lo hacen?

. /DPPI Images
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Sergio Lillo

Sergio Lillo

Shaybah.- La nada de compañera por delante, a los lados y hacia atrás. Dos tablets delante de tus ojos (o un rollo de papel si vas en moto) en las que tienes que confiar casi ciegamente y un montón de dibujos, números y colores que te intentan ayudar a encontrar el camino, pero que pueden llegar a ser un auténtico quebradero de cabeza. Son como jeroglíficos, pero no dibujados en el antiguo Egipto ni sobre papiro, sino en pleno siglo XXI. Es el libro de ruta del Rally Dakar y así es cómo se interpreta.

Los grandes titulares suelen apuntar al asiento izquierdo, a quienes manejan el volante, los pedales y el freno de mano. Pero a la derecha van ellos, en ocasiones silenciosos, generalmente de perfil bajo y muy, muy organizados. Son las estrellas de los rally raid, los que toman las decisiones, los que asumen las principales responsabilidades y los que, cuando se equivocan o aciertan, definen el resultado.

Los copilotos tienen que prepararse físicamente igual o más que sus compañeros, tienen que anticiparse a los movimientos del volante, a los rebotes de los amortiguadores y a los impactos del terreno. Todo ello mientras mantienen la vista repartida entre la tablet en la que aparecen un sinfín de números, dibujos, flechas y colores, y el horizonte, donde encuentran los puntos de referencia.

¿Qué es el libro de ruta electrónico del Rally Dakar?

Se trata de una versión electrónica del tradicional roadbook en papel que se ha utilizado siempre. Ahora, en lugar de en cuadernillos de anillas, a los copilotos de coches, SSV y camiones se les da en forma de dos tablets (una de ellas por si la otra falla). En ellas aparecen las indicaciones necesarias para poder seguir y completar la etapa de cada jornada (tanto el enlace, como la especial cronometrada). Las motos siguen usando, de momento, un rollo de papel, aunque se espera que en 2024 también cuenten con tablet y ya se han realizado pruebas en este sentido.

Las tablets son creación y propiedad de la empresa ERTF. Se conectan a las baterías de los vehículos para recibir la corriente eléctrica. La pantalla es táctil, pero, dado que en marcha es muy complicado estirar el brazo y alcanzarla, existe un mando a distancia. Este permite pasar las notas una a una, o de página en página, además de otras funciones.

¿Cómo funciona el roadbook electrónico del Rally Dakar?

A través de un código que el organizador comunica cada tarde durante el briefing previo a la etapa siguiente, los copilotos desbloquean la ruta del enlace hasta la salida del tramo cronometrado. Allí, cinco minutos antes de partir, la organización les activa la especial completa, por lo que apenas tienen tiempo de revisar las primeras notas o buscar los posibles puntos complicados en los que el director de la carrera haya puesto especial énfasis. Así, los copilotos salen hacia lo desconocido cada día.

¿Por qué? Esta medida se tomó para evitar la información extra que se tenía en el pasado, sobre todo en los Dakar sudamericanos, a través de profesionales de mapas que completaban los libros de ruta durante la noche previa a la etapa.

¿Cómo se interpretan las indicaciones?

El libro de ruta se divide en tres columnas. La de la izquierda refleja los kilómetros totales de la especial (en grande) y los parciales entre indicación e indicación (en pequeño en una recuadro), es decir la distancia que hay ente una nota y la siguiente.

La segunda columna es la más grande y en la que aparecen dibujos, flechas y letras con las que se trata de avisar al copiloto del terreno que está por llegar. Esta es la más compleja de interpretar, ya que requiere de tiempo de formación y horas de entrenamiento.

La tercera columna es la dedicada a la información extra, donde se añaden los detalles que no han entrado en la central y que también son importantes tener en cuenta. Además, es en la que aparece el número de punto de paso (Way Point).

Así, el roadbook se lee de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo.

La tablet cuenta también con el GPS integrado. Esto implica que en el tercio superior aparecen los kilómetros totales, los parciales, la velocidad máxima permitida, el último punto de paso validado y el rumbo (expresado en grados, de 0º a 359º, como en una brújula). Pero no, no refleja ningún mapa como nuestros dispositivos móviles, ni permite saber a los competidores en qué ubicación se encuentran.

¿Qué es un Way Point?

Un Way Point es un punto de paso (no está indicado o balizado sobre el terreno) que los competidores deben atravesar. Si se lo saltan, reciben minutos de penalización, en función del tipo de Way Point que sea.

Estos aparecen indicados en un color especial (azul, amarillo o rojo) en las casillas de la columna izquierda. Existen diferentes tipos en función del radio (distancia en metros) al que se activen.

Viñetas del libro de ruta de la etapa 11 del Rally Dakar 2023.  S. Lillo
Viñetas del libro de ruta de la etapa 11 del Rally Dakar 2023. S. Lillo

Un ejemplo de lectura de una viñeta del libro de ruta

Para aterrizar esta información, pongamos un ejemplo. En la foto superior podemos ver una primera viñeta (línea de tres columnas) en la que se nos dice que en el kilómetro 104,24 de la etapa 11 del Rally Dakar 2023 tendremos que atravesar un chott (lago seco) con un rumbo 110º antes de atravesar unas dunas de nivel 1 (DNX L1). Existen tres tipos de niveles: 1, 2 y 3, por su orden de dificultad de menos a más.

En la viñeta inferior, la siguiente, se nos dice que 1,48 km después (en el cuadrado inferior izquierdo) dejaremos las dunas (END DNX) para atravesar otro lago seco en dirección 117º. Y aparecen dos exclamaciones en rojo, que indican que existe un peligro de nivel 2 (de un máximo de tres). Además, en la tercera columna se añade una información extra que significa "mantenerse a la derecha en el lago seco".

A todo esto, como dice Dani Oliveras, ex copiloto de Nani Roma y este año a la derecha del argentino Juan Cruz Yacopini, hay que añadirle la dificultad de procesar toda esta información a velocidad de carrera: "Si fuéramos a 20 km/h podría llegar a resultar relativamente sencillo, pero cuando vamos a más de 100 km/h y todas las notas se suceden en cuestión de segundos, la tarea es más complicada".