RUGBY

La trágica situación del rugby patrio a nivel regional

Hasta 16 equipos han renunciado a jugar la fase de ascenso a División de Honor B en la presente temporada.

Ponent Rugby Club sigue adelante en la fase de ascenso. /Ponent RC
Ponent Rugby Club sigue adelante en la fase de ascenso. Ponent RC
Rodrigo Contreras

Rodrigo Contreras

Este fin de semana vuelve la competición de las ligas domésticas de cada región del país. La fase de ascenso, lugar por el que (en teoría) los equipos de cada regional del país luchan por estar al final de cada temporada, da comienzo. Pero según parece, no todos los equipos quieren o pueden (que en este caso viene a ser lo mismo) estar en la segunda máxima categoría del rugby español.

Este año, la fase de ascenso a División de Honor B se dividirá en dos jornadas en dos semanas diferentes, que se decidirán a partido único. Serán el 4/5 de mayo y el 11/12 de mayo las fechas marcadas en rojo en el calendario de los clubes que quieren llegar a dar el salto a la categoría nacional, pero, ¿y los que no han querido llegar a esa categoría renunciando a su plaza?, ¿por qué son mayoría?

Está claro que el formato a nivel nacional hoy en día no es nada atractivo para los diferentes clubes a nivel regional, dado que tienen que hacer un sobreesfuerzo enorme para sobrevivir en categoría nacional. A muchos de ellos les cuesta sobreponerse económicamente a un ascenso durante muchos años, y, por ello, no les merece la pena ascender de categoría.

Por ejemplo, un equipo asturiano como el Real Oviedo Rugby este año ha tenido que viajar en siete ocasiones al País Vasco para enfrentarse a rivales vascos del grupo A (norte) de la División de Honor B. Más flagrante aún es el caso del rugby gallego, sin representación a nivel nacional.

Dieciséis renuncias de ascenso

Si se para a analizar la cantidad de renuncias que ha habido esta temporada para dar el salto a categoría nacional, la situación es preocupante. Hasta 16 equipos han dicho 'no' a jugar una fase de ascenso, que ya supone viajar por España a fin de temporada (cuestión no prevista en muchos presupuestos de los diferentes clubes).

En el grupo A (Norte) todos los clasificados de Galicia, Castilla y León y de la regional agrupada de País Vasco, Navarra y La Rioja han renunciado. Tan solo siguen en la fase de ascenso el primer clasificado de la agrupada de Asturias y Cantabria, el Cormorán RC, y el segundo clasificado, el Universitario de Cantabria. El encuentro entre ellos se disputará en el próximo fin de semana.

En el grupo B (Este - Levante) los equipos clasificados de Comunidad Valenciana, Aragón, Murcia y Cataluña (en el caso del segundo y tercer clasificado) han renunciado. La final la jugarán este fin de semana los dos únicos equipos que siguen adelante; el VPC Andorra (primer clasificado de Cataluña) y el RC Ponent (primer clasificado de Baleares).

El grupo C (Centro - Sur) es el que más equipos cuenta en esta fase de ascenso. Pese a ello, los tres equipos andaluces han renunciado y el primer clasificado en Canarias, también. De los que siguen, Cisneros Z (primero de Madrid) se enfrentará a Badajoz RC (primero de Extremadura), mientras que Soto del Real (segundo de Madrid) se medirá a San Isidro RC (tercero de Madrid). Los dos partidos de semifinales se disputarán este fin de semana y, la final, al siguiente.

Viendo el número de renuncias, es evidente que el problema está latente. Desde la Real Federación Española de Rugby y la Asociación Nacional de Clubes de Rugby ya se trabaja en nuevos formatos a nivel nacional, que esperemos que solucionen esta problemática a nivel regional o al menos reduzcan el número de renunciad de los clubes de la geografía española. El formato actual no funciona, es hora de hacer cambios.