Y por fin Andrey Rublev, el triunfo de la perseverancia
El ruso gana en Montecarlo el torneo más importante de su carrera tras morir muchas veces en la orilla. Hace medio año empezó a trabajar con un psicólogo.

Andrey Rublev conecta un ace y se deja caer sobre la tierra batida de Montecarlo. Embadurnado de polvo naranja y extasiado, el ruso se frota los ojos, llorosos, como si no se lo creyera. Acaba de ganar la final del Masters 1000 de Montecarlo para celebrar el título más importante de su carrera.
Lo ha hecho además a lo grande, ganando por 5-7, 6-2 y 6-4 al jovencísimo Holger Rune y remontando un partido que se le había puesto complicadísimo, casi imposible. Ahí está la explicación del triunfo de Rublev: la mente del número seis del ranking siempre flaqueaba en los momentos de tensión, cuando más se necesita la calma, pero este domingo ha resistido. Primero, al verse un set abajo. Después, con un 1-4 y 0-30 en contra en el tercer set que parecía casi definitivo.
Ahí ha emergido la figura de este ruso de 25 años para gritar que aquí está él, que por fin ha llegado su momento. "Tú tendrás más oportunidades, ahora déjame a mí", le decía un rato después entre risas durante la ceremonia de premios a Rune, el danés de 19 años que es de la generación de Carlos Alcaraz. "Estoy llorando y no sé qué decir. Estoy muy feliz. He estado luchando mucho para ganar un torneo Masters 1000".
MONTE RUBLO 🏆🇲🇨@AndreyRublev97 fights back from the brink to claim his MAIDEN MASTERS 1000 TITLE!!#RolexMonteCarloMasters pic.twitter.com/oI8KlnEYqf
— Tennis TV (@TennisTV) April 16, 2023
Con un psicólogo desde noviembre
Rublev, que entrena en Barcelona a las órdenes de Fernando Vicente, ha tenido en su cabeza al mayo rival de todos. Internet está lleno de vídeos de Rublev enfurecido, gritando, pegando golpes a la raqueta. "Cuando las cosas no van de mi lado, muestro mucho mis emociones y eso me impide alcanzar mi mejor nivel. Es el paso que tengo que dar para ser un tenista mejor", decía a finales de 2022.
Fue por aquel entonces cuando, junto a Vicente, decidieron incorporar la figura de un psicólogo. Querían ver qué le pasaba por la cabeza en los momentos de tensión y tratar de corregirlo. "Siempre lucha, siempre lo intenta, pero a veces la cabeza no está al nivel de lo que requieren los grandes eventos", comentaba su entrenador en una entrevista con Relevo hace unos pocos meses.
Su psicólogo es Beto Martín, ex tenista ATP y que estudió psicología en la Universidad de Barcelona. Este domingo estaba en la pista de Montecarlo aplaudiendo. "El objetivo es encontrar el equilibrio entre estar un poco más calmado y no volverse loco a la mínima ocasión. Pero tampoco puede perder la chispa que tiene que lo hace tan bueno ni la agresividad", comentaba Beto Martín a la página de la ATP.
Rublev había llegado a dos finales de Masters 1000 (Montecarlo y Cincinnati 2021) y había perdido las dos. Además, nunca ha superado la ronda de los cuartos de final en un Grand Slam. "Siempre nos falta algo y es la parte mental", insistía Fernando Vicente. Ya no.
"Recordaba las finales anteriores, que cuando iba perdiendo pensaba que ya no tenía ninguna posibilidad y mentalmente caía", ha señalado Rublev en Montecarlo. "Pero hoy pensé: 'Tienes que creer hasta el final'. Y eso es lo que estaba tratando de hacer en el tercer set".