TENIS

Madrid se agarra al imán de Carlos Alcaraz en el año del gran salto: "Somos casi un Grand Slam"

El torneo estrena formato -con 96 jugadores por cuadro- y pasa a durar casi dos semanas. "Es un reto importante", dice Feliciano López, el director.

Carlos Alcaraz, delante de sus aficionados en la Caja Mágica.  /Diego Souto / MMO
Carlos Alcaraz, delante de sus aficionados en la Caja Mágica. Diego Souto / MMO
Nacho Encabo

Nacho Encabo

Madrid lleva años albergando uno de los torneos más importantes del calendario tenístico, pero su edición de 2023 no es una más. Es la del gran salto: los cuadros principales pasan de 56 a 96 jugadores, el evento se amplía hasta los 12 días y se coloca a la altura de Indian Wells y Miami.

"Vamos casi duplicar los jugadores y lo que tenemos es casi un Grand Slam", dice Feliciano López, el director del torneo, consciente de la responsabilidad que implica esta escalada. El reto logístico es inmenso y no sólo a nivel de la Caja Mágica, donde se han tenido que ampliar vestuarios, gimnasios, comedores y zonas de descanso, sino también de la ciudad de Madrid.

"No es fácil buscar más alojamiento para los jugadores. Aunque Madrid tiene una gran capacidad hotelera, también es una ciudad muy demandada por el turismo", añade Feliciano. Cuando se celebró por primera vez el Masters de Madrid, en 2002, el torneo era sólo masculino, su cuadro principal era de 48 tenistas y se disputó en el Rockódromo de la Casa de Campo.

En 2009 cambió de superficie y se mudó a la Caja Mágica. Ahora hay cuadros masculino y femenino y compiten, sólo en individuales, 192 jugadores. A eso hay que añadir los doblistas, los que disputan la fase previa y todos sus equipos. Porque en 2002 lo normal es que los tenistas viajaran con un entrenador y ahora lo hacen con agentes, fisios, familiares... "Eso dificulta encontrar alojamiento para tanta gente y no es fácil para un torneo como éste", admite Feliciano.

Alcaraz, el más buscado

Hace unas semanas, en la Caja Mágica soñaban con un cuadro tremendo. Carlos Alcaraz vendría a defender la corona, Rafael Nadal ya habría vuelto a competir y Novak Djokovic estaría dispuesto a recuperar la corona tras no poder jugar en la primavera estadounidense. Pero Nadal sigue sin fecha de regreso y Djokovic se resintió del codo en los últimos días. Alcaraz es la única certeza, el tenista al que se agarra el torneo para mantener el pulso de otras temporadas.

"Me gusta jugar enfrente de tanto público y más aquí, delante de mi gente. Es una motivación muy grande, nuestra intención es disfrutar dentro de pista", decía este martes el murciano a su llegada a Madrid. "No me lo tomo como presión, sino como motivación".

Al día siguiente, el miércoles, entrenó por primera vez sobre la tierra batida de la capital y desató la locura entre los aficionados. Los asientos de la pista número 12 estaban llenos al completo y había que esperar un buen rato para poder asomarse desde las gradas. Tras el entrenamiento con Dimitrov, el murciano se colgó una cámara al pecho y estuvo casi diez minutos firmando autógrafos y haciéndose fotos. Tiene imán este chico.