La misteriosa frase de Rafa Nadal en Roma que ahora cobra sentido: "Es probablemente el 98%"
El tenista español dejó la puerta abierta a seguir tras su eliminación contra Hurkacz en el Foro Itálico.

La posibilidad de poder continuar un año más en el circuito ATP anunciada este sábado por Rafa Nadal ha llamado la atención en el mundo del tenis y del deporte, pero analizando las últimas semanas del balear hay una misteriosa frase que dejó 'fuera de juego' a todos los presentes y que hoy cobra todo el sentido.
Tras caer eliminado en el Masters 1000 de Roma ante el polaco Hurkacz, en el último torneo disputado antes de Roland Garros, Nadal renunció a la despedida que la organización del torneo italiano tenía preparada para el español como ya había hecho el Mutua Madrid Open hacía unos días. El 10 veces ganador en el Foto Itálico decidió marcharse al vestuario cuando una de las voces del torneo le solicitó que se quedara en la pista tras la derrota y rompió el protocolo previsto para su adiós a uno de sus torneos fetiche.
Las miles de personas de las gradas se resistían a no otorgarle el último gran aplauso al español y en una gran multitud pocas veces vista se citó en el puente que lleva a los jugadores del estadio principal a la sala de prensa. "Rafa, Rafa", gritaba la multitud. ¿Se estaba marchando Nadal y no quería recibir un homenaje?
Locura TOTAL por Rafael Nadal en #Roma. 🤯pic.twitter.com/es5cQR4It8
— ESPN Tenis (@ESPNtenis) May 11, 2024
Aquella decisión de marcharse sin reconocimientos ya generó murmullos en los pasillos del recinto y también en los altos foros del tenis mundial. Todo cogió vuelo en la opinión pública unos minutos después en la rueda de prensa cuando Nadal, sin previo aviso, dejó una afirmación que quedó en segundo plano, más por la extrañeza que provocó que por el peso que ahora demuestra tener: "Nunca he dicho que esta sería mi última vez aquí".
Y es que tras el anuncio de Madrid — "será mi última vez aquí" —, todas las organizaciones que se veían afortunadas con la visita ya preparaban un acto para los partidos de Nadal por ser la última vez también en sus torneos pero, de repente, surgió algo distinto entre Madrid y las demás: "Lo dije en Madrid porque ese era el caso, aquí [en Roma] no estoy 100% seguro. Es probablemente el 98%, pero no lo diré seguro cuando no lo es. Son sensaciones diferentes aquí y en Madrid, una historia diferente, distinto momento. No me esperaba tener ninguna ceremonia. Si me retiro, ya tendrán tiempo de preparar algo en los próximos años",
El ganador de 22 Grand Slam señalaba un porcentaje curioso como una puerta abierta a volver a Roma y, quizás, a más torneos: un 2% de posibilidades de seguir un año más, cuestión que ya parecía descartada visto lo visto en estos primeros seis meses de temporada.
Entrenamientos de primer nivel
La eliminación en el Masters 1000 de Roma impidió la culminación de los planes del equipo de Nadal para poner a prueba a su cuerpo al máximo en pista. El propio jugador afirmaba que el objetivo en la cita era "perder el miedo a romperse" y "si me rompe, me rompo". Con solo dos partidos que se sumaban a los otros seis de la gira de tierra, obligaba a implementar un duro plan de entrenamientos en la previa de Roland Garros para buscar el mejor nivel posible.
One of the craziest atmospheres for a practice session just for one man.
— ً (@nadalprop_) May 25, 2024
Rafael Nadal, the people's GOAT. pic.twitter.com/0NqiVZhJMc
Por ello, desde su llegada a París a principios de semana, ha planificado cuatro entrenamientos de doble sesión con simulacros de partidos contra algunos de los mejores jugadores del circuito. Jornada maratonianas de tres horas de entrenamientos con sets contra Korda, Wawrinka, Medvedev y Rune, respectivamente. Incluso, con una anulación de peloteo contra Alexander Zverev tras conocer que sería su rival en el debut del próximo lunes.
Y las sensaciones comenzaron a llegar. Dentro del equipo de Nadal se veía una mejoría clara respecto a semanas previas, aunque siempre con la cautela de que Roland Garros prepara una dureza sinfín con sus partidos a cinco sets. Pero los murmullos sobre el buen ritmo que está adquiriendo el balear se propagaban como la pólvora por cada rincón de la Philippe Chatrier, la central que ha vuelto a llenar de público poco antes del anuncio de continuar compitiendo, parece, un año más. "No soy una persona que reaccione por derrotas, sino por mis sensaciones. Y ahora son mejores que hace un mes y medio", ha expresado el tenista.
Ahora, visto las palabras de Nadal, cobra sentido aquella frase en Roma y deja claro que entonces su cuerpo le empezaba a responder a su gusto para generar la dudas para seguir. Sin nuevos porcentajes, parece que las sensaciones llevan a la cabeza del actual 276 del ranking mundial a no darse por vencido y ya abre la puerta a continuar.