TENIS

El tenis está exprimiendo tanto la naranja que empieza a pasar factura: "Nunca han importado los jugadores"

La retirada de Sinner en París-Bercy pone de manifiesto el problema de los horarios nocturnos en un circuito cada vez más saturado.

El tenis está exprimiendo tanto la naranja que empieza a pasar factura: «Nunca han importado los jugadores»
Nacho Encabo

Nacho Encabo

Febrero de 2022. Acapulco, México. Alexander Zverev y Jenson Brooksby juegan un partido que entra de lleno en la historia del tenis. No hablamos de un Grand Slam, ni siquiera de una final: el encuentro del que hablamos pertenece a la primera ronda de un torneo de categoría ATP 500. Nadie recordaría aquel duelo si no fuera por la hora a la que terminó: nada menos que las 4:55 de la mañana.

Nunca antes un partido de tenis había acabado tan tarde, pero aquel día en la ciudad balneario bañada por el Pacífico se dieron todos los ingredientes para que así sucediera. Debido al calor que hace en febrero en Acapulco, la jornada no empezó hasta las 18:00 y se sucedieron los tres encuentros más largos de la historia del evento: Isner venció a Verdasco en 3:13 horas, Kozlov superó después a Dimitrov en 2:21 horas y Zverev tumbó a Brooksby en 3:20 horas.

"Estoy feliz de ser parte de la historia. Ha sido una batalla increíble", dijo Zverev, que salió a la pista cuando el reloj había pasado ya la una de la madrugada. "Es alucinante que sean las cinco de la mañana y el estadio esté prácticamente lleno". Aquel duelo batió el récord del Hewitt-Baghdatis del Open de Australia 2008, un partido que concluyó a las 4:34 de la madrugada.

Los partidos que más tarde acabaron

  • Zverev-Brooksby: 4:55 (Acapulco 2022)
  • Hewitt-Baghdatis: 4:34 (Open de Australia 2008)
  • Querrey/Sock-Bolelli/Fognini: 4:04 (Copa Davis 2019)
  • Seppi-Reynolds: 4:34 (Open de Australia 2007)
  • Becker-Novak: 3:24 (Tokio 2006)
  • Nadal-Cuevas: 3:18 (Río de Janeiro 2015)

En esta lista de los partidos que más tarde han acabado no ha entrado el que disputaron en la madrugada de este jueves Jannik Sinner y Mackenzie McDonald en el Masters 1000 de París-Bercy y que se cerró a las 2:34 de la mañana con triunfo del italiano. Que un partido acabe a las 2:34 ya indica que hay un problema de fondo, pero si encima no está ni en el top 5, el problema es todavía mayor. Y es que no todo se puede achacar a partidos largos y eternos, porque hace ya mucho tiempo que se implementaron el tie break y súper tie break en los últimos sets para evitar justamente. ¿Qué está ocurriendo entonces?

«A la ATP nunca le han importado los jugadores»

Pues que el tenis está exprimiendo la naranja al máximo, hasta la última gota. Los calendarios son cada vez más largos y apretados, los torneos duran cada vez más días, las lesiones cada vez más comunes, las sesiones nocturnas y el primer time terminan decidiendo los horarios del resto y obligando en muchos casos a que haya partidos de madrugada...

Y no es algo que afecte únicamente al circuito masculino: hace un par de meses, Liudmila Samosnova tuvo que jugar la semifinal y la final de Montreal, un WTA 1000, con menos de dos horas de descanso. Ganó el primer encuentro, pero cayó en la final, con las piernas tiesas como palos, por 6-1 y 6-0. "Las jugadoras no importamos", denunció.

"Tuve menos de 12 horas para descansar y prepararme para el próximo partido. Tengo que tomar la mejor decisión para mi salud y mi cuerpo"

Jannik Sinner Nº4 del ranking ATP

Tanto están exprimiendo la naranja, que está empezando a pasar factura a los jugadores. Tras vencer a McDonald, Sinner dejó entrever que quizás no jugaría su partido de octavos después de ver que se lo programaran con sólo 14 horas de descanso entre medias. Finalmente, se retiró del torneo alegando fatiga. "Terminé el partido cuando eran casi las 3 de la mañana y no acosté hasta unas horas más tarde. Tuve menos de 12 horas para descansar y prepararme para el próximo partido. Tengo que tomar la mejor decisión para mi salud y mi cuerpo", escribió en Twitter. La conclusión es que perdió Sinner, perdió París-Bercy, perdió la ATP y perdió el tenis.

"Bravo a la ATP por su manera de ayudar a recuperarse a uno de los mejores jugadores del mundo, por ayudarle a estar lo mejor preparado posible cuando su partido anterior acabó a las 2:37 de la mañana. 14 horas y media para recuperarse. Menudo chiste", escribió en Twitter Casper Ruud, tres veces finalista de Grand Slam.

Vasek Pospisil, uno de los jugadores más influyentes y fundador junto a Novak Djokovic del sindicato PTPA, aprovechó el comentario de Ruud para lanzar otro recado al organismo que rige el circuito masculino. "A la ATP nunca le han importado los jugadores. Yo en 2018 terminé una batalla de tres horas a las 00:45 y al día siguiente tenía que jugar a las 13:00. Lo único que dijeron fue: 'Esto está dentro del reglamento'. Al día siguiente sufría una hernia de disco, me operaron y estuve nueve meses de baja".

La solución no parece nada sencilla. Los tenistas exigen calendarios menos apretados y a la vez mejores condiciones económicas, mientras que los organismos que rigen el deporte lo único que tienen ahora en su mano para generar dinero es ofrecer más show. Y eso pasa por más partidos. Este año se han ampliado varios torneos, entre ellos el Mutua Madrid Open, a dos semanas, mientras que el Open de Australia anunció recientemente que su edición de 2024 contará con un día más. Parece una tontería, pero un día más de torneo es un día más de caja, una sesión nocturna más, un partido más en horario de prime time. Y en ese ejercicio de funambulismo se mueve ahora el tenis.