El caos del torneo de Nápoles: "Ni en un Challenger me había pasado"
Las escenas surrealistas se amontonan en el ATP 250 de Nápoles. "Nunca hemos visto un torneo organizado así", dice a 'Relevo' el entrenador Thiago Leivas.

Las canchas tienen baches, a un jugador le han cambiado de hotel mientras jugaba, han suspendido partidos por la humedad, han movido algunos encuentros a otro club y la organización ha tenido que traer el suelo de las pistas desde Florencia a contrarreloj. Lo que está ocurriendo en el torneo de tenis de Nápoles es un auténtico desastre.
"¿Cómo puede pasar esto en un ATP 250? Ni en un challenger me había pasado", se queja, y con razón, Nicolás Barrientos. Este doblista colombiano jugó el martes su partido de primera ronda y cuando regresó al hotel se encontró con sus maletas y las de su mujer tiradas en el lobby, abiertas, con todas sus pertenencias a la vista.
Esto llenó la taza! Como puede pasar esto en un ATP250, ni en un Challenger me había pasado, bueno creo que a mi partner le paso en un Challenger organizado por la misma empresa de este 250. Abro hilo pic.twitter.com/LuXQura3Kw
— Nicolas Barrientos (@nicobg15) October 18, 2022
Barrientos no tenía ni idea de que tenía que dejar la habitación. "Reviso mi correo y veo un email que llegó a las 16:00 mientras jugaba, notificándome que debía cambiarme de hotel nuevamente", expone Barrientos, que al segundo día de aterrizar en Nápoles ya le cambiaron el alojamiento. "Espero que la ATP tome medidas para evitar que los jugadores tengamos que pasar por estas situaciones".
La ATP eligió a Nápoles como sede de un torneo de categoría 250 para 2022 debido a los cambios en el calendario por la pandemia en Asia y la guerra en Rusia. Organizado por la empresa NEN Events, en 2023 retrocederá seguramente a la categoría de challenger, el circuito inmediatamente anterior al ATP.
La categoría ATP 250 es la más baja del circuito profesional, tras los Grand Slam, los Masters 1000 y los ATP500
Porque lo de la maleta de Barrientos es únicamente una gota más. En los días previos hubo varios episodios más que dejan en evidencia a la organización. Los problemas empezaron el fin de semana, cuando se tenía que disputar la fase previa y los cabezas de serie llegaron para entrenarse. Las pistas estaban tan mal construidas que la pelota no botaba y había baches, algo bastante peligroso para los tenistas a la hora de apoyar y deslizarse. "Todavía no he podido entrenarme y siento que tengo que tener cuidado con mis movimientos", decía el japonés Taro Daniel en su cuenta de Twitter.
La pelota a penas puede botar en condiciones, terrible lo del ATP 250 de Napoli @josemorgado pic.twitter.com/uwoNYwOtKs
— Christian (@Christian2dos) October 15, 2022
"Es una pista que me recuerda la de Montecarlo", había dicho unos días antes del torneo el presidente de la federación italiana, Angelo Binaghi, comparando la cancha central de Napoli con la del Masters 1000 monegasco. Se parecen en el paisaje, entre el mar y la montaña, pero poco más.
El torneo contactó con la empresa Mapei para la construcción de las pistas. Como las canchas del club son de tierra batida, había que montar el tapete encima, una práctica habitual en el mundo del tenis. "No nos ocupamos de ningún paso de este montaje, habiendo escrito en los contratos que todo el trabajo se les confiaría a ellos", señala el director del torneo, Cosimo Napolitano, en un comunicado remitido a Relevo. "El primer día del torneo nos encontramos con una situación desastrosa, completamente imprevisible y fuera de nuestro control. La organización es una parte perjudicada. Profesionalmente, sufrimos un enorme daño, tanto económico como de imagen".
La decisión que tomaron los organizadores fue llevar los partidos de la previa a otro club, el Tennis Club Pozzouli, a casi una hora en coche, mientras se trabajaba a contrarreloj para traer y montar las pistas desde Florencia, donde la semana pasada se disputó otro ATP250.
El tapete de Florencia, de la empresa Greenset, llegó a tiempo para que el cuadro principal se empezará a jugar el martes en la central de Nápoles. Pero ni por esas los problemas acabaron: en la jornada nocturna había tal nivel de humedad que se tuvo que suspender el último partido porque había casi charcos en la pista. Horas antes había jugado ahí el español Albert Ramos.
"Nunca hemos visto un torneo organizado así, pero también es cierto que nadie lo hace a propósito", dice a Relevo Thiago Leivas, entrenador de Ramos. "Nosotros nos hemos intentado abstraer porque sabemos que la organización no lo está pasando bien. La sensación al hablar con ellos es de pena y tristeza", añade, sin querer entrar en más detalles.
Un gesto feo con Andreas Seppi
Unos días antes de que estallara la polémica de la organización, hubo una decisión de la federación italiana que generó bastantes críticas. Andreas Seppi, de 38 años y con más de 800 partidos como profesional, quería colgar la raqueta y pidió una invitación a los torneos de Florencia y Nápoles. Le dijeron sencillamente que no.
"Me habría encantado jugar en los torneos de Florencia y Nápoles en mi retirada del tenis profesional, pero lamentablemente la Federación Italiana de Tenis no me ha permitido hacerlo diciendo que 'dar una invitación a un tenista retirado habría sido un desperdicio'", indicó el veterano jugador en sus redes sociales. Una más en un torneo donde todo es inexplicable.