TENIS

La contrarreloj de Alcaraz para jugar en Shanghái resume el gran conflicto del tenis: "Hemos llegado a las 4 de la mañana"

El español ganó el miércoles la final de Pekín y se marchó corriendo al aeropuerto para coger un vuelo junto a Sinner rumbo a Shanghái. Este viernes entrena y el sábado compite.

Carlos Alcaraz a su llegada a Shanghai horas después de ganar el Abierto de China./AFP
Carlos Alcaraz a su llegada a Shanghai horas después de ganar el Abierto de China. AFP
Nacho Encabo

Nacho Encabo

Lo primero que hace Carlos Alcaraz nada más ganar un título es ir a la bolsa que tiene al lado del raquetero y sacar su Rolex para colocárselo en la muñeca. Asuntos de patrocinadores: una de las condiciones que le exige la marca suiza a sus tenistas es que el reloj luzca en todas las ceremonias de trofeos.

Alcaraz critica el calendario del tenis.ATP

El miércoles por la noche en Pekín, justo después de desarmar a Jannik Sinner en una final tremenda, el español siguió el protocolo. Y esta vez le vino de perlas, porque según acabó el partido empezó una contrarreloj para poder llegar a Shanghái lo antes posible. No había tiempo que perder. Cada pocos minutos, Carlitos bajaba la mirada a su muñeca para ver la hora.

"No pude hacer mucho después de la final… Fui a la rueda de prensa y me di una ducha con mucha prisa porque teníamos que coger el vuelo para venir a Shanghái. Lo hice todo lo más rápido que pude. Al final llegamos muy tarde y no he podido dormir todo lo que me hubiera gustado", ha señalado este jueves Carlitos en la rueda de prensa oficial del Masters 1000 de Shanghái.

Y es que el calendario tenístico, el gran foco de conflicto en la industria entre jugadores y promotores, no le ha dado ni un respiro en las últimas horas. La final ante Sinner arrancó pasados unos minutos las cinco de la tarde del miércoles en la capital china. El partido duró 3:21 horas, después se celebró la ceremonia de premios y los jugadores, después de ducharse, tuvieron que cumplir con los compromisos con prensa y patrocinadores.

Alcaraz y Sinner habían acordado viajar después juntos de Pekín a Shanghái, donde el mismo miércoles había arrancado ya el octavo Masters 1000 del calendario. Así que los mejores tenistas del planeta se subieron juntos a un avión privado en el aeropuerto de Pekín pasada la medianoche. Dos horas después estaban aterrizando en Shanghái. Fueron al hotel, durmieron algo y este jueves ya estaban en las instalaciones del torneo. No hay tregua.

"El calendario es muy apretado, pero tenemos que acostumbrarnos a esto. Ayer acabamos el partido sobre las 8:30 o 21:00, fueron tres horas de partido y después no tuve tiempo para hacer nada más. Fui al club antes de la final con todas las bolsas y maletas porque sabíamos que teníamos que correr después para coger el vuelo y venir aquí", ha indicado el campeón de cuatro Grand Slam.

"Fui al club antes de la final con todas las bolsas y maletas porque sabíamos que teníamos que correr después para coger el vuelo"

"Llegamos a las cuatro de la mañana y hemos podido dormir algo. Nos hemos despertado aquí para acostumbrarnos ya un poco a las condiciones. El calendario está muy apretado, vamos viajando de torneo en torneo con uno o dos días antes de que empiecen los torneos. Es difícil, pero tenemos que acostumbrarnos", ha añadido Carlitos, que ha comparecido ante los medios con visibles signos de cansancio.

"He dormido seis horas, he podido dormir algo. Ahora he venido al club y hoy voy a descansar un poco. Lo necesito. Mañana empezaré a entrenar, entrenaré una hora o una hora y media y me intentaré acostumbrar lo máximo. Y el sábado intentaré jugar mi mejor tenis. Espero estar listo. No hay mucho tiempo para entrenar y aclimatarnos, pero tenemos que hacerlo como tenistas".

Efectivamente, tiempo no hay mucho. Porque este sábado le espera ya el chino Juncheng Shang, reciente campeón en Chengdu, en su debut en el torneo.