TENIS

Djokovic jugará con las zapatillas menos contaminantes de la historia

Los derivados de la caña de azúcar son la base de la fabricación del nuevo modelo de sneakers.

Djokovic jugará con las zapatillas menos contaminantes de la historia./INSTAGRAM
Djokovic jugará con las zapatillas menos contaminantes de la historia. INSTAGRAM
José M. Amorós

José M. Amorós

¿Sabías que el 8,1% de los efectos invernadero que se generan en el planeta están relacionados con la fabricación y explotación de la moda? ¿Y que se sitúa como la segunda industria más contaminante del mundo? Estos datos del estudio de la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo alertan de un grave problema internacional que también afecta al deporte. Junto al CO2 provocado por la organización de eventos deportivos y la asistencia de miles de personas a las sedes, las marcas y deportistas comienzan a concienciarse de cuál es el reto y qué pueden hacer para buscar una solución.

El primer paso novedoso lo dará Novak Djokovic en la temporada 2023. El serbio disputará sus partidos con unas novedosas zapatillas que, según su firma deportiva, son el calzado con menor huella de carbono de toda la historia. Un nuevo modelo de sneakers creadas que eliminan los componentes nocivos entre la plantilla y la suela, sustituyéndolos por una fusión de polímeros de base biológica derivados en parte de la caña de azúcar. Otros detalles de diseño en estas zapatillas incluyen el uso de poliéster reciclado y teñido en solución en el material superior principal y la malla de la plantilla, lo que puede ser el primer paso hacia obtener el 100% del poliéster de fuentes recicladas para 2030. Además, este innovador calzado presenta una nueva estructura que utiliza cinta que permite un menor uso de material y la posibilidad de fabricación con energía 100% renovable.

Las zapatillas que Djokovic portará a partir de los primeros días del mes de enero son resultado de una investigación de más de 12 años del Instituto Tecnológico de Massachusetts (ITM) junto a la empresa japonesa Asics. El objetivo es crear un producto con la menor huella de carbono posible pero que esté a la altura de los estándares de calidad requerida por un deportista de primer nivel internacional. Según los datos ofrecidos por la empresa deportiva, el modelo utilizado por el jugador que más semanas ha estado en el nº1 del ranking mundial solo generará 1,95kg de CO2 a lo largo de su ciclo de vida. Randolph Kirchain, profesor del ITM, ha expresado su alegría por encontrar "formas innovadoras para reducir el impacto de la fabricación, utilizar materiales de manera más eficiente y sustituir materiales nuevos de menor impacto.

Djokovic, una naturalista hasta el extremo

Que sea Novak Djokovic el encargado de estrenar estas zapatillas no es casualidad. Evidentemente, tiene que ver que sea su marca deportiva la desarrolladora del modelo, pero también el perfil del tenista. El serbio es un obseso del naturalismo más llamativo y así lo ha hecho conocer con varias decisiones en los últimos años. Su entorno no ha ocultado que la alimentación de Nole está basada en productos naturales. Con una dieta basada en vegetales y alimentos ligeros como la quinoa o la batata al vapor, ha mostrado su compromiso con la comida real y contra los alimentos procesados.

Pero no es el único detalle que hace de Djokovic un impulsor concienciado contra la contaminación. Desde 2014 y en una decisión junto a su pareja Jelena, el deportista apostó por utilizar un coche eléctrico de un valor superior a los 100.000 euros. Además, fuentes de su entorno aseguran que, en el contrato con una multinacional automovilística, incluyó cláusulas para ser imagen de la gama eléctrica de la marca y no ser relacionado en gran medida con motores de combustión.

Más polémica fue su decisión con la vacunación contra el COVID-19. El serbio fue el gran protagonista del Open de Australia 2022 tras ser deportado del país por no tener pauta de vacunación contra el coronavirus, cuestión obligatoria para los extranjeros que entraran en territorio australiano. La misma decisión le costó no poder disputar el US Open el pasado mes de septiembre. Un año después, Djokovic sigue sin administrarse las vacunas y ha afirmado que es una decisión firme, "aunque le costara no volver a jugar". El serbio se niega a introducir cualquier tipo de sustancia producida en laboratorio en su cuerpo, aunque sea validada con los estándares de calidad de los máximos organismos internacionales. Parece que ya no tendrá problemas para jugar torneos pero le ha hecho mostrar su convicción por su polémica negativa, recibiendo una gran presión a nivel internacional.