Qué es un golpe liftado en tenis
Recurso predilecto de Rafael Nadal, requiere de varios factores para ser eficaz y es especialmente útil en tierra batida.

Durante muchos años Rafael Nadal fue el rey de la tierra batida en el circuito profesional de tenis. Entre otras virtudes de su estilo, fue el gran dominio de un efecto en sus golpes el que determinó en buena parte esa primacía. Es un tipo de efecto que puede funcionar en todas las pistas, pero tiene especial eficacia en la arcilla y que también usaron mucho y muy bien otros tenistas con buen juego de fondo como Björn Borg y Guillermo Vilas. Les complica la vida a los jugadores que confían en un saque fuerte y una inmediata carrera hacia la red.
Así es un golpe liftado en tenis
El bote de la pelota en la tierra batida es mucho más lento que en las demás pistas (cemento, greenset, hierba o moqueta). También alcanza una mayor altura. Esto provoca que los partidos se alarguen más, los jugadores se cansen más rápido y los puntos sean más largos.
Los especialistas en este tipo de superficie suelen jugar desde el fondo de la pista, y una de sus armas más valiosas es el golpe liftado, que va con un movimiento de brazo de abajo hacia arriba. Un liftado provoca dos dolores de cabeza en tierra batida: lo primero, que la bola consiga mayor profundidad y altura, empujando al rival hacia el fondo de la pista. Lo segundo, obligándole a devolver el golpe en una posición más alta, antinatural, de la que está acostumbrado, evitando que ataque y provocando en muchas ocasiones que deje la bola a media pista. Es especialmente eficaz contra los jugadores que pegan el revés a una mano. Se lo pueden preguntar, por ejemplo, a Roger Federer, quien durante toda su carrera sufrió las de Caín con su revés cada vez que le llegaba un liftado de derecha de Nadal.
También conocido como "top spin", su eficacia depende de factores como la potencia de apalancamiento, el desplazamiento hacia atrás de la raqueta y el "estallido". La potencia de apalancamiento se logra con un buen apoyo de los pies que permita un peso bien compensado en el cuerpo para golpear con la mayor violencia posible: una base sólida, es obvio, garantiza más fuerza. Desplazar la raqueta hacia atrás apuntando la cabeza de la misma hacia el suelo, a veces hasta casi 90 grados, le imprime una gran aceleración a la pelota después del golpe. Y el estallido es el swing vertical que se logra girando la muñeca desde fuera hacia dentro, como es muy notorio en los saques del tenis de mesa.
También es importante la empuñadura (cómo se coge la raqueta): en los golpes liftados, se utiliza normalmente la llamada empuñadura 'este de derecha', que cierra la cara de la raqueta y ayuda a provocar ese efecto. Hay una empuñadura aún más extrema para provocar aún más efecto liftado: se llama 'oeste de derecha', y solo los muy especialistas puros de tierra batida como Alberto Berasategui la llegaban a usar.
Para dar una idea del dominio que Nadal tiene del liftado alcanza con un dato. Normalmente la media de sus golpes con spin es alta, de unas 3.600 revoluciones por minuto (la unidad de frecuencia que se usa también para expresar "velocidad angular"). Es, para decirlo sencillamente, una bola que va muy pero muy rápido. Pero se le han registrado golpes con un spin de 5.500 rpm, una cifra directamente brutal. Si además de venir con esa velocidad la bola lleva efecto, no es nada fácil devolverla bien.
En tierra batida, la pelota tiene un bote más alto e irregular que en pista rápida. Y los jugadores golpean más cómodos cuando la pelota les llega a la altura de la cintura. Pero cuando tienen que impactar por encima del hombro, ya no es tan sencillo generar un buen golpe, sobre todo si tienen que hacerlo con el revés y empuñan a una mano. El efecto liftado, entonces, siempre provoca incomodidad en el rival.
Diferencia entre golpe liftado y cortado
Un golpe liftado permite jugar tiros muy angulados que, una vez que aterrizan, salen despedidos hacia el exterior de la pista a una velocidad pasmosa. Para conseguir un buen ángulo con un cortado o incluso con un plano, en cambio, es necesario reducir la intensidad del golpe para ajustar bien la dirección de la pelota. Tiene, además, otra ventaja: juega con más margen de error para evitar que la bola se quede en la red.
El liftado es especialmente efectivo al utilizar el golpe de derecha, ya sea en el saque o en el revés, y se emplea principalmente de manera defensiva. Para ejecutarlo correctamente, se debe inclinar ligeramente la raqueta hacia el suelo, colocándola por debajo de la cintura y detrás del cuerpo. El golpe debe finalizar con un movimiento fluido que culmina en el hombro, lo que permite controlar tanto la dirección como el efecto impartido a la pelota.
El cortado, si bien también tiene una función defensiva, se ejecuta con un movimiento del brazo de arriba hacia abajo de manera que se imprima a la pelota una rotación hacia adelante en el sentido contrario al de su trayectoria. El resultado es una bola que parece flotar en el aire, mientras que su bote cuando sale bien va muy a ras de suelo, y es especialmente efectivo en hierba y en pistas cubiertas, donde la pelota resbala mucho más.
El golpe se arma sobre el hombro y con la raqueta levemente inclinada. Se lo conoce también como slice y es, para decirlo de una manera gráfica, una especie de rebanada seca, indicada especialmente cuando la intención es jugar a menor velocidad y que las bolas pasen al ras de la red. Tiene un problema: a mayor "efecto cortado", menor es la seguridad en el golpe porque la bola pasa muy cerca de la red. Es siempre una apuesta con más riesgos que las de otros golpes. Pero la ventaja cuando está bien ejecutado es que se puede lograr profundidad con muy poca altura, lo que resulta muy incómodo para el rival, que tiene que flexionar mucho sus rodillas para conseguir atacar el golpe.