El Six Kings Slam da la razón al testimonio más crudo de Nadal: "Mi cuerpo no me responde"
A un mes de colgar la raqueta en la Copa Davis, Nadal evidencia Arabia Saudí que físicamente está muy lejos de las mejores raquetas del mundo.

Hay una premisa fundamental para comprender los últimos raquetazos de Rafael Nadal como tenista profesional. El balear no se quiere retirar. No está harto de viajar, ni de competir, ni de entrenar, ni de todos los sacrificios que implican la vida en el circuito. A Nadal le gustaría seguir, le encantaría que llegara mayo de 2025 y entrar como un toro en la Philippe Chatrier, la pista central de Roland Garros.
Simplemente, no puede: su cuerpo no goza de la misma salud que su cabeza. Sus músculos y sus huesos no pueden aguantar el ritmo que quiere su cerebro, que no es otro que el que le permita pelear y competir por lo máximo. Es, quizás, el único sacrificio que no está dispuesto a hacer el Nadal tenista: darlo todo por un premio menor.
El campeón de 22 Grand Slam podría seguir compitiendo en el circuito, pero no quiere rebajar sus aspiraciones. A Nadal, un animal competitivo donde los haya, no le basta con ganar títulos menores. Él quiere caza mayor, solomillos de primera: y eso no es otra cosa que luchar por Grand Slam. Por eso cuelga la raqueta ahora: porque se ha dado cuenta de que ya no puede.
"Cuando uno toma una decisión así, tiene que estar completamente convencido de que es la correcta. Yo no me voy a retirar de algo que he hecho durante toda mi vida y que encima me gusta hacer con la duda de si debería haber esperado un poco más. Necesitaba estar convencido de ello y hoy lo estoy", señaló el propio Nadal este jueves en Arabia Saudí, donde explicó la crudeza de la complicadísima decisión de retirarse.
"Al fin y al cabo, es un tema muy simple, yo no estoy quemado ni cansado del deporte. Simplemente, es que mi cuerpo no me responde como yo necesito que me responda para que me compense seguir haciendo lo que hago", una barbaridad añadió el exnúmero uno. "Pero yo soy feliz haciendo lo que hago, me divierte jugar a tenis. Lo que pasa es que no soy capaz de hacerlo de manera continuada al nivel y a los estándares que a mí me compensan y me motivan".
«El objetivo no era estar a un nivel suficiente para ganar»
Y el nivel ofrecido en el Six Kings Slam evidencian que, lamentablemente para él, tenía mucha razón con esa afirmación. Tanto en su partido del jueves ante Carlos Alcaraz (6-3 y 6-3) como el de este sábado contra Novak Djokovic (6-2 y 7-6), el Nadal que ha aparecido en la pista era un Nadal lento de piernas y que le costaba mucho hacer los desplazamientos laterales en los puntos largos. Obviamente, no deja de ser una exhibición, donde los jugadores contemporizan y levantan el pie del acelerador, pero a Nadal se le ha visto muy lejos de sus rivales. El Alcaraz-Sinner de este sábado parecía casi un deporte diferente.
"Hoy era un día para intentar competir de la mejor manera posible e intentar buscar las mejores sensaciones de cara a la Copa Davis. El objetivo de Rafa no era estar en un nivel suficiente para poder ganar este partido", decía Feliciano López en DAZN durante la retransmisión del duelo ante Djokovic.

Tras la lesión del psoas que sufrió en enero de 2023 y que le mantuvo parado toda esa temporada, Nadal quiso darse una oportunidad más. No quería retirarse con la sensación de no haberlo intentado una última vez. Sin embargo, su 2024 ha estado marcado de nuevo por los problemas físicos -en el muslo, en la espalda y en el abdomen- y apenas ha podido disputar 19 partidos oficiales. Después del último, ante Djokovic en los Juegos Olímpicos, Nadal ya tenía más o menos claro que este 2024 sería su epílogo. Se había dado hasta agosto de margen para escuchar a su cuerpo y las señales que recibió fueron inequívocas.
Nadal en la Davis: ¿singles o dobles?
Ahora le queda la Copa Davis de noviembre, donde disputará su último torneo como profesional. La duda que queda ahora, después de ver su nivel en el Six Kings Slam, es si le dará el físico para jugar partidos individuales. El capitán español, David Ferrer, está convencido de que sí, pero no es nada descartable que el campeón de 22 Grand Slam lo fíe todo al dobles junto a Marcel Granollers.
"Nadie duda de su compromiso y de su responsabilidad a la hora de representar a su país. Cuando estén entrenando allí y llegue el momento de tomar la decisión, no va a haber ningún problema tanto si juega como si no. Primero de todo, Rafa es una persona honesta y responsable con él mismo. No va a hacer nada que pueda perjudicar al equipo", señalaba Feliciano López en DAZN. "David y él son grandísimos amigos y se van a entender perfectamente. En Copa Davis, además, pasan muchas cosas, dan muchas vueltas, se hace muy largo a veces, hay lesiones, hay singles, hay dobles. La participación de Rafa en una disciplina o en la otra va a depender de cómo estén él y sus compañeros".