Fue nº3 del mundo, se operó cuatro veces, tiró la toalla y ahora bate el récord de aces: "Es como si te estuvieran fusilando"
El canadiense Milos Raonic conectó este lunes 47 saques directos durante su victoria en la primera ronda de Queen's. Su vida ha sido una montaña rusa.

"Estoy acabado". En los últimos meses de 2021, en medio de un calvario de lesiones, Milos Raonic le dijo a su entorno que ya, que basta,que su cuerpo no respondía y que arrojaba la toalla. Había pasado varias veces por el quirófano y el tendón de Aquiles le traía de cabeza. Los meses pasaban y la situación no mejoraba.
Su último partido había sido en julio de 2021 en Atlanta. Acabó aquel año y todavía no se había recuperado. Pasó todo 2022 y no había noticias de Milos Raonic en el circuito. Se quedó sin ranking. El hombre que llegó a ser número tres del ranking en 2016, cuando llegó a la final de Wimbledon, desapareció del mapa.
"Muchas veces ni siquiera quería molestarme en intentarlo, porque me sentía muy lejos. Había momentos en los que pensaba que sí, que estaba acabado. A finales de 2021 no tenía intención de volver a jugar", dijo el canadiense en junio de 2023, cuando regresó a la competición.
"Una vez que comencé a sentirme un poco mejor, quería jugar al tenis solo para mantenerme en forma. Es verdad que empecé a jugar al golf cinco horas al día, pero me di cuenta de que no era para mí", añadió. "Querer volver costó mucho. Me tomó mucha energía. Pero estoy feliz de haber llegado aquí y estoy muy agradecido de poder jugar".
"Cuando restas a Raonic, te sientes como un portero cuando le tiran un penalti, como si te estuvieran fusilando"
Exentrenador de RaonicNo es que su vida haya sido un camino de rosas desde entonces. En los últimos doce meses apenas ha podido completar 18 partidos y actualmente está en el puesto 186 del ranking mundial. Algo es algo para un hombre que se sometió a cuatro operaciones -cadera, los pies y muñeca- y que tuvo varios percances musculares y una complicadísima lesión en el tendón de Aquiles. Esa última, sufrida en 2021, fue el inicio de su vía crucis particular.
Le diagnosticaron hasta cinco pequeños desgarros en el tendón y Raonic optó por un tratamiento conservador para evitar el quirófano. Cuando ya empezaba a ver la luz al final del túnel, a mediados de 2022 se le cayó una pesa en el pie mientras se ejercitaba en el gimnasio. Después sufrió un desgarro en la pantorrilla y, para colmo, contrajo covid.
Récord de aces en un partido
Todo el esfuerzo que puso para poder volver al circuito le ha valido para batir este lunes un récord descomunal, el de más aces en un partido al mejor de tres sets. El canadiense conectó 47 saques directos y salvó dos puntos de partido para vencer a Cameron Norrie por 6-7 (6-8), 6-3 y 7-6 (11-9) en la primera ronda del torneo de Queen's. El récord anterior eran los 45 de Ivo Karlovic ante Tomas Berdycg en 2015 en Halle, también sobre césped.
"Mi saque siempre ha sido el tiro más importante para mí. Esto es algo especial, algo significativo. Una estadística divertida de la que estar orgulloso", señaló el lunes por la tarde el tenista canadiense.
Tenistas con más aces en un partido a tres sets
- Milos Raonic: 47
- Ivo Karlovic: 45
- Mark Philippoussis 44
- Nick Kyrgios: 44
- John Isner: 44
- Ivo Karlovic: 44
- Mardy Fish: 43
- Reilly Opelka: 43
Su saque, una bomba
Nacido en 1990 en Podgorica, en la antigua Yugoslavia, su familia emigró a Canadá en 1994 y ahí empezó a jugar al tenis. Creció a diez minutos del estadio donde se juega el Masters 1000 de Toronto y su explosión llegó en 2014, cuando alcanzó las semifinales de Wimbledon. Pero su gran año llegaría en 2016, justo cuando fichó para su banquillo a Carlos Moyà.
Con el actual técnico de Nadal en su box, Raonic llegó a las semifinales de Australia, a la final de Wimbledon y se colocó tercero en el ranking mundial. Todo sustentado en un saque de otro planeta. Su servicio llegó a alcanzar en 2012 los 249,9 kilómetros por hora, pero más allá de la velocidad, lo que le convierte realmente en peligroso es su variedad.
"Te sientes como un portero cuando le tiran un penalti, como si te estuvieran fusilando", decía Moyà en una entrevista conEl Español durante su época como técnico de Raonic. "Al margen de ser su mejor golpe, es un saque muy complicado porque tiene muchos efectos. El cortado, el corto, el plano, al cuerpo… es muy difícil leerlo y restarlo. Varía bastante las direcciones. De repente, hace un saque kick y sube a la red, saca al cuerpo…"