TENIS

La nueva vida de "boutique" de 'Pico', el amigo íntimo de Nadal: "Nosotros éramos más libres cuando jugábamos"

El argentino Juan Mónaco, ex top ten, se retiró en 2017 y ahora ha montado una agencia de representación de deportistas.

Juan Mónaco y Rafael Nadal, juntos en una foto de 2021. /Instagram/picomonaco
Juan Mónaco y Rafael Nadal, juntos en una foto de 2021. Instagram/picomonaco
Nacho Encabo

Nacho Encabo

Mayo de 2014. Restaurante de jugadores de Roland Garros. Rafael Nadal, Feliciano López, Fernando Verdasco y Juan Mónaco están echando una partida de póker. También está Pato Clavet, entonces entrenador de Feli. Sólo quedan con fichas Nadal y Mónaco. Hay un All-In. La tensión se apodera en la mesa.

Nadal tiene en su mano un as y un dos, mientras que Pico Mónaco cuenta con una pareja de cincos. Sobre la mesa, un diez, un dos, una J y una K. Falta por salir una carta y Nadal tiene todas las de perder: sólo le puede salvar que esa última carta que se despliegue sobre la mesa sea un as, una Q para formar una escalera o un dos. Sale un dos: su trío gana. Nadie se lo cree. "¡Por eso ganó ocho veces, por eso!", empieza a gritar Feliciano, aludiendo al número de títulos en Roland Garros que entonces tenía el español. "¡Tiene culo! ¡Tiene culo!", dice por su parte Pico.

Aunque ocurrió hace menos de diez años, esa escena es prácticamente imposible de ver en el circuito actual. Cada vez es menos habitual ver a los jugadores interaccionar entre ellos fuera de las pistas. Sin embargo, antes era el día a día. Más allá de la anécdota del póker, buceando en YouTube se pueden encontrar muchos vídeos de Nadal y Mónaco compartiendo momentos en hoteles, jugando a la PlayStation, enfadándose, haciendo entrevistas juntos... Hasta que se retiró, Pico era uno de los amigos íntimos de Nadal en el vestuario. Incluso el español incorporó a su staff técnico hace un año a Gustavo Marcaccio, el que fuera técnico del argentino en su mejor etapa.

Ahora, seis años después de colgar la raqueta y poner fina a una carrera que le llevó al top ten, Mónaco sigue inmerso en la industria del tenis, intentando que los jóvenes dejen de mirar tanto el móvil y pasen más tiempo como el que él disfrutaba con su amigo Rafa.

"Nuestro consejo a nuestros jugadores jóvenes es que cuanto más lejos estén de las redes sociales, mejor. Cuanto más tiempo le dediques a la meditación, el entrenamiento, el estar con la familia y los amigos, al descanso, mejor vas a competir", señala Mónaco en una entrevista con Clay Magazine en la que analiza su nueva vida como CEO y director de la agencia de representación Summa Sports. "Quieras o no ellos nacieron con un teléfono en la mano y en las redes sociales. Es muy difícil hacerles entender que eso puede ser contraproducente para ellos a la hora de competir. Ya es muy difícil jugar al tenis, imaginate si a eso le sumás la presión de redes sociales, cosas que ves, de muchas cosas que no vienen al caso".

Una «agencia boutique» para los nuevos desafíos

"Es una empresa de representación boutique, tenemos más de una docena de jugadores, desde juniors hasta Gaby Sabatini. Tratamos de asesorar a los jugadores y aportarles nuestros contactos y agenda de toda la vida", añade Mónaco, en cuya cartera están tenistas como Diego Schwartzman, Tomás Martín Etcheverry, Pedro Cachín, Nadia Podosorska o Juan Manuel Cerúndolo,

¿Y qué es eso de boutique? Responde él mismo: "Yo tuve la suerte de trabajar con grandes agencias de representación, que tienen muchos jugadores y son dueños de torneos y tienen compromisos con marcas. Por ahí el jugador queda un poco de lado en el día a día. Nosotros quisimos dar un servicio que es escaso en las grandes agencias, asesorar en el día a día y más allá de lo comercial y marketing, estar también en los entrenamientos, aportar consejos, experiencias vividas por nosotros. Eso hace que seamos boutique y no tengamos 200 jugadores".

Campeón de nueve títulos y número diez del mundo en 2012, Mónaco cree que las redes sociales son ahora el talón de Aquiles de las nuevas generaciones. Son buenas para potenciar la imagen de los deportistas, pero tienen mucho peligro si no se saben controlar bien.

"Cuando nosotros jugábamos no estamos tan expuestos. El teléfono, las redes sociales…. Hoy hay muchas más cámaras y micrófonos en los partidos. Un mal día dentro de una cancha o una mala reacción en las redes sociales pueden generar la pérdida de un sponsor. La lectura de un comentario en una red social puede generar un daño psicológico…", analiza el extenista. "Hay muchas cosas, nosotros éramos más libres cuando jugábamos, no había tanta responsabilidad. Hoy el jugador es mucho más responsable de los actos fallidos que tiene. Nosotros tratamos de ayudarlo, de aislar un poco al jugador, de que no esté tan pendiente de lo que se diga en una red social, aunque los sponsors los necesitan con visibilidad en las redes. Pero tratamos de que no consuman ese mundo irreal, virtual, y de que vivan un poco más el día a día real, entrenarse y estar dentro de una cancha para competir".